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    12-Nov-2014

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  • 1. MIRCEA ELIADE HISTORIA DE LAS CREENCIAS Y DE LAS IDEAS RELIGIOSAS

2. HISTORIA DE LAS CREENCIAS Y DE LAS IDEAS RELIGIOSAS I. De la Prehistoria a los misterios de Eleusis. 615 pgs. y 112 ilustraciones. II. De Gautama Buda al triunfo del cristianismo. 648 pgs. y 102 ilustraciones. III. De Mahoma a las teologas ateas contemporneas. IV. Las Religiones en sus textos. 790 pgs. y 120 ilustraciones. Del mismo autor: Tratado de Historia de las Religiones. Morfologa y dialctica de lo sagrado. 2 vols. 278 y 270 pgs. La prueba del laberinto. 206 pgs. y 8 ilustraciones. MIRCEA ELIADE Profesor de la Universidad de Chicago HISTORIA DE LAS CREENCIAS Y DE LAS IDEAS RELIGIOSAS IV LAS RELIGIONES EN SUS TEXTOS EDICIONES CRISTIANDAD Huesca, 30-32 3. Ttulo original de este tomo: FROM PRIMITIVES TO ZEN A Thematic Sourcebook on the History of Religions publicado por Harper & Row, Nueva York 1967 Mircea Elade Lo tradujo al castellano J. VALIENTE MALLA Este libro fue publicado en edicin de bolsillo y trad. de E. J. Mguez y D. Rocco de Vignolo por Asociacin Editorial La Aurora (Buenos Aires 1977), con el ttulo: De los Primitivos al Zen EDICIONES CRISTIANDAD, S. L. Madrid 1980 ISBN: 84-7057-282-2 (Obra completa) ISBN: 84-7057-283-0 (Tomo IV) Depsito legal: M. 14.081.1978 (IV) Printed in Spn ARTF*: OwKTrAc R t w r r Q A r:*...j i A J , , . , _ . CONTENIDO PRIMERA PARTE DIOSES, DIOSAS Y SERES SOBRENATURALES Divinidades de los primitivos 15 Dioses del Prximo Oriente antiguo, la India antigua y Japn ... 33 Dioses y hroes griegos. Ahura-Mazda, el ser supremo iranio 64 El Islam, Al y su Profeta 85 SEGUNDA PARTE MITOS DE LA CREACIN Y DE LOS ORGENES Mitos de la creacin del mundo 95 Un mito del principio y el fin 130 La creacin del hombre 141 Mitos del origen de la muerte 150 Mitos del diluvio 156 TERCERA PARTE EL HOMBRE Y LO SAGRADO Universo sagrado, vida sagrada, tiempo sagrado 155 Origen y destino del alma. Los poderes del mana 189 Tipos de sacrificio 215 Rituales, orculos, prescripciones, devocin 244 Plegarias e himnos 282 Modelos de iniciacin 300 CUARTA PARTE MUERTE, ULTRATUMBA Y ESCATOLOGIA Dioses, hroes y muerte 333 Muerte y estado intermedio 347 Ritos funerarios 354 Ideas egipcias sobre la muerte 353 Los caminos del mundo inferior 373 Ideas griegas y romanas sobre la muerte y la inmortalidad 386 Mitos de tipo Orfeo 393 Parasos 397 El fin del mundo 403 Profecas mesinicas y movimientos milenaristas 414 4. QUINTA PARTE ESPECIALISTAS DE LO SAGRADO. HECHICEROS, MSTICOS Y FUNDADORES DE RELIGIONES Chamanes y hechiceros 439 Personas sagradas 453 La ascesis y sus formas 473 Profetas y fundadores de religiones 487 Tcnicas espirituales y experiencias msticas 508 SEXTA PARTE ESPECULACIONES SOBRE EL HOMBRE Y DIOS Diferentes formas de entender la condicin humana 549 Humildad, sabidura, tolerancia 568 Buda explica el sendero medio 587 La realidad suprema. Preguntas y respuestas 601 Reflexiones sobre los dioses, el yo y Dios 623 ndice general 769 ndice de ilustraciones 785 PREFACIO La idea de componer esta antologa de textos me vino durante los primeros aos en que ense historia de las religiones en la Uni- versidad de Chicago. Cuando explicaba un problema concreto, su- pona que mis alumnos leeran al menos alguna de las fuentes ori- ginales bsicas, pero pronto me vi en la incapacidad de recomen- darles un libro en que pudieran hallar cierto nmero de textos bsicos relativos, por ejemplo, a los dioses supremos, los mitos cosmognicos, las concepciones de la muerte y del ms all, etc. Contamos, ciertamente, con fuentes, y algunas de ellas excelentes, para las religiones ms importantes, pero no con antologas com- pletas en que los documentos religiosos aparezcan clasificados por temas y materias. Por otra parte, pienso que el estudiante no podr captar las diferencias y semejanzas estructurales como no sea le- yendo varios textos religiosos relativos al mismo tema (cosmo- gona, iniciacin, mitos del origen de la muerte, etc.). Toda clasificacin de documentos religiosos implica un cierto grado de arbitrariedad. Por ejemplo, algunos de los textos que re- cogemos en el apartado de seres divinos podran encajar tambin en los de cosmogona o especulaciones religiosas. Pero esta anto- loga est compuesta con la idea de que sirva primero para la lectura y luego para la consulta. El lector, si as lo desea, podr utilizar el ndice de referencias cruzadas para estudiar consecutivamente todos los textos referentes a una misma religin o a una determinada rea cultural y religiosa, como Mesopotamia, Grecia, la India (o, en su caso, un sector de la religiosidad india, como el vedismo, el brahmanismo, el budismo, etc.) o los primitivos (pero tambin Australia, Oceana, frica, Asia, Amrica del Norte y del Sur). Un problema serio fue el espacio que haba de darse propor- cionalmente a los documentos que representaban a las distintas religiones y reas geogrfico-culturales. Mi intencin era, natural- mente, incluir los textos religiosos ms representativos. Por otra parte, la clasificacin segn los temas me exiga ilustrar todas las creencias, concepciones, ritos e instituciones religiosas importantes. As, por ejemplo, he citado ampliamente el Tao Te King, los him- nos vdicos y las Upanishads, pero he tenido que ser ms parco con los ritos chinos e indios. Por razones obvias slo ha sido posible recoger in toto un n- mero limitado de documentos. Las omisiones en el cuerpo de un texto van indicadas con puntos suspensivos. En el caso de docu- mentos muy extensos, como el Enuma elish o el Poema de Guil- gamesh, se resumen las porciones omitidas. En algunos raros casos, 5. 10 Prefacio cuando el texto resultaba desproporcionadamente largo (por ejem- plo, la clsica descripcin que hace Radlov del sacrificio del caballo y la ascensin al cielo de los chamanes entre los altaicos, que ocupa ms de cincuenta pginas impresas), ofrezco un amplio resumen con extensas citas literales. Al tratar de las tcnicas del yoga he credo ms conveniente ofrecer una exposicin sistemtica con numerosas citas de los textos originales en vez de reproducir pasajes completos del Yoga-sutra, texto difcil de entender aun con la ayu- da del clsico comentario indio. Las notas explicativas se reducen a lo estrictamente esencial; en numerosos casos he recogido o adap- tado las del traductor. Cuando ello pareca necesario, he presentado algunos textos o grupos de textos con un breve comentario (por ejemplo, los captulos sobre iniciacin, chamanismo, mitos del origen de la muerte). Mis comentarios van impresos en cursiva, los de otros autores en el mismo tipo que los documentos a que acompaan; se hace la correspondiente indicacin al citar el origi- nal. Los parntesis y corchetes se usan dentro de los documentos segn el libro de que se ha tomado el texto. He tratado de no utilizar materiales contenidos en libros y re- vistas raros o difciles de conseguir. De este modo, el lector inte- resado en un tema especfico podr encontrar fcilmente una docu- mentacin complementaria. Con las mismas miras se prepar la bibliografa selecta que aparece al final del volumen; se enumeran nicamente los libros ms tiles e importantes. Cuando he podido citar una monografa reciente sobre un determinado tema he juz- gado innecesario citar otros libros. Se han utilizado nicamente traducciones inglesas de los textos sagrados. En el caso del Prximo Oriente antiguo, la India, Grecia, China y Japn se han utilizado todas las traducciones competentes con que contamos, a fin de ofrecer al lector las diversas posibilida- des de entender unos textos tan abstrusos y alejados de nuestra mentalidad. El mismo principio he seguido para seleccionar los documentos relacionados con las sociedades primitivas, pre-lite- rarias: me he limitado a las obras compuestas en ingls o traducidas a este idioma. Me apresuro a decir que si bien el trmino primi- tivo puede resultar equvoco, y sera conveniente sustituirlo por pre-literario o arcaico, lo he mantenido, de acuerdo con la mayor parte de los autores, por razones de comodidad. He tratado de incluir documentos de casi todas las tradiciones religiosas importantes, desde la religin primitiva hasta el Prximo Oriente antiguo, el Islam, el budismo tardo y el Zen. No he inclui- do los textos hititas y ugarticos, ya que el estado fragmentario en que han llegado a nosotros hubiera exigido unos comentarios de- Prefacio 11 masiado extensos. Ms grave podr parecer la omisin del judaismo y el cristianismo, pero hubiera sido imposible presentar estas reli- giones sin hacer extensas citas del Antiguo y el Nuevo Testamento, y me pareci intil aumentar el volumen y el precio de este libro reproduciendo unos textos tan conocidos. Sera interesante la pu- blicacin de un segundo tomo en que se recogieran tambin agru- pados por temas los documentos judos y cristianos. Por el mo- mento, la omisin del judaismo y el cristianismo podra dar al lector una idea poco exacta de la novedad y singularidad de la experiencia proftica de Mahoma, as como de las especulaciones msticas y teolgicas islmicas acerca del Dios nico. Doy por su- puesto, sin embargo, que la mayor parte de los lectores tendr algn conocimiento de las otras dos tradiciones monotestas an- teriores. Nadie que se proponga componer una antologa como sta pue- de esperar que queden complacidos todos sus colegas y mucho menos todos sus lectores. Por muy objetivo que sea al recoger, seleccionar y presentar los documentos religiosos, en ltima ins- tancia se tratar de una eleccin personal. Deseo, sin embargo, indicar que este libro debe ser juzgado desde un punto de vista general, no desde el ngulo especfico del antroplogo, el orienta- lista o el investigador de las lenguas clsicas. Como ya he indicado, este libro fue pensado para ser ledo desde el principio al fin, no simplemente como una obra de consulta. Por las mismas razones he tratado de limitar al mnimo el aparato cientfico. No he querido componer una obra de investigacin para uso exclusivo de los espe- cialistas, sino un libro sencillo y al alcance de todo lector deseoso de conocer las creencias religiosas de sus semejantes. He de dar las gracias a mi amigo y colega el profesor Joseph Kitagawa por ayudarme a seleccionar los materiales japoneses, a Rehova Arthur por haber mecanografiado cuidadosamente la ma- yor parte del manuscrito, a Alan Miller por leer cierto nmero de textos islmicos y a David Knipe por redactar y anotar las notas a los materiales indios y escandinavos. Agradezco a la seorita Nancy Auer su trabajo de mecanografiar y redactar la mayor parte de los documentos mesopotmicos, la ayuda que me prest en di- versas etapas de la composicin de esta obra, as como la lectura y correccin de pruebas. Finalmente, estoy agradecido a mi esposa no slo por haber mecanografiado cierto nmero de textos, sino por haberme animado a seguir y terminar este trabajo, al que estu- ve dedicado intermitentemente durante cinco aos. De haber sabi- do que esta labor iba a resultar tan ardua, con seguridad no me hubiera embarcado en semejante proyecto. Mi nico consuelo por 6. 12 Prefacio el tiempo y las energas que hube de consagrarle es que esta anto- loga temtica ayudar a los estudiantes y a los lectores interesados a conocer y comprender la vida religiosa del hombre antiguo y del no occidental. MIRCEA ELIADE Universidad de Chicago PRIMERA PARTE DIOSES, DIOSAS Y SERES SOBRENATURALES 7. A. DIVINIDADES DE LOS PRIMITIVOS (Sociedades preliterarias) 1. SERES SOBRENATURALES AUSTRALIANOS Creencias de las tribus del sudeste de Australia. A continuacin se recogen las creencias de los kulins, segn apa- recen en sus leyendas y de acuerdo con lo que me comunicaron los wurunjerris supervivientes. Tal como describen a Bunjil, creo que se parece a un anciano, el bondadoso Ngurungaeta o jefe de la tribu, con sus dos esposas, que eran Ganawarra (Cisne Negro), y su hijo Binbeal, el arco iris, cuya esposa era el segundo arco iris que a veces puede verse. Bunjil ense a los kulins el arte de vivir, y una leyenda afirma que por entonces los kulins se casaban sin tener para nada en cuenta el parentesco. Dos hechiceros (Wirrarap) acudieron a visitarle en elT'harngalk-bek, y l respondi a su con- sulta que los kulins deban separarse en dos grupos: Bunjil a este lado y Waang a este lado, y Bunjil se casar con Waang y Waang se casar con Bunjil. Otra leyenda refiere que Bunjil march finalmente al pas del cielo con toda su gente (la leyenda dice sus hijos) en un huracn que Bellin-bellin (el cuervo almizclero) dej escapar de su odre cuando Bunjil se lo orden. All, segn ensearon los ancianos a los ms jvenes, permanece an vigilante sobre los kulins. Ejemplo significativo de esta creencia es que Berak, siendo an nio, antes de que le crecieran las patillas, fue sacado por su Kangun (to materno) fuera del campamento una noche; ste, sealando a la estrella Altair con su propulsor, dijo: Mira! Ese es Bunjil; t le ves y l te ve. Todo esto sucedi antes de que Batman se estable- ciera en las orillas del ro Yarra, lo que prueba el carcter primitivo de esta creencia... Para referirse a Bunjil se usa habitualmente la expresin Mami- ngata, Padre Nuestro, en vez de su otro nombre, Bunjil. Es curioso el hecho de que en las leyendas hay una fase en que predominan los elementos humanos sobre los animales. De hecho, no acierto a encontrar rastros de los segundos en l, porque siempre aparece como un anciano de color, no como un halcn, que es lo que su nombre denota. En cambio, otros personajes de las leyendas pueden ser el canguro, el hormiguero espinoso, la grulla..., con rasgos tanto humanos como animales. Entre los kurnais, por causa de las ceremonias de iniciacin, 8. 16 Divinidades de los primitivos el conocimento del ser equivalente a Bunjil est casi totalmente reservado a los hombres iniciados. Las ancianas saben que hay un ser sobrenatural en el cielo, pero slo le conocen como Mungan- ngaua, Padre Nuestro. Es en la ltima y ms secreta parte de las ceremonias cuando se comunica a los candidatos todo lo refe- rente a Mungan-ngaua; ste es el nico nombre que le aplican los kurnais... Por las referencias de Ridley podemos conocer las ideas acerca de Baiame. Aqu cito estas noticias en la medida en que me parecen suficientemente exactas. Omito el colorido que este autor parece aadirles como consecuencia de su mentalidad de misionero entre las gentes de color. Afirma que Baiame es el nombre que se da en Kamilaroi al hacedor (de biai, hacer, edificar) que cre y con- serva todas las cosas. Generalmente permanece invisible, pero se cree que apareci una vez en forma humana y otorg diversos dones a los de su raza. Uno de los primeros colonos del pas de Kamilaroi cuenta lo siguiente, y con ello creo que nos aproximamos a la idea original de Baiame segn las creencias de los aborgenes, libre de cualquier matizacin debida a nuestras creencias. Cuando se pre- gunta a un hombre de Kamilaroi Quin hizo esto?, aludiendo a cualquier cosa, l contesta: Baiame deah, es decir, Baiame, su- pongo. Se dice que Baiame ll...