Los juegos del hambre la chica en llamas

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    11-Jul-2015

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<ul><li><p>Traduccin de www.librojoven.blogspot.com </p><p>1 </p></li><li><p>Traduccin de www.librojoven.blogspot.com </p><p>2 </p></li><li><p>Traduccin de www.librojoven.blogspot.com </p><p>3 </p><p>CATCHING </p><p> FIRE SUZANNE </p><p>COLLINS </p></li><li><p>Traduccin de www.librojoven.blogspot.com </p><p>4 </p><p>PRENDIENDO </p><p> FUEGO SUZANNE </p><p>COLLINS </p><p>TRADUCCIN DE LIBROJOVEN.BLOGSPOT.COM </p><p>barnsdale11 </p></li><li><p>Traduccin de www.librojoven.blogspot.com </p><p>5 </p><p>PARTE I LA CHISPA </p></li><li><p>Traduccin de www.librojoven.blogspot.com </p><p>6 </p><p>Aferro el termo entre mis manos incluso aunque hace tiempo que el calor del t se ha </p><p>filtrado en el aire helado. Mis msculos estn contrados con fuerza frente al fro. Si una </p><p>manada de perros salvajes fuera a aparecer en este momento, las probabilidades de escalar a </p><p>un rbol antes de que atacaran no estn de mi parte. Debera levantarme, moverme algo, y </p><p>trabajar en la rigidez de mis miembros. Pero en vez de ello me siento, tan inmvil como la roca </p><p>debajo de m, mientras el amanecer empieza a iluminar el bosque. No puedo luchar contra el </p><p>sol. Slo puedo mirar impotente cmo me arrastra hacia un da que he estado temiendo </p><p>durante meses. </p><p>Al medioda estarn en mi nueva casa en la Aldea de los Vencedores. Los periodistas, los </p><p>cmaras, incluso Effie Trinket, mi antigua escolta, se habrn encaminado hacia el Distrito 12 </p><p>desde el Capitolio. Me pregunt si Effie an llevar esa estpida peluca rosa, o si ahora lucir </p><p>algn otro color antinatural especialmente para el Tour de la Victoria. Tambin habr otros </p><p>esperando. Personal para satisfacer todas mis necesidades en el largo viaje en tren. Un equipo </p><p>de preparacin para embellecerme para apariciones en pblico. Mi estilista y amigo, Cinna, </p><p>que dise los preciosos conjuntos que hicieron que la audiencia se fijara en m por primera </p><p>vez en los Juegos del Hambre. </p><p>Si fuera por m, intentara olvidarme completamente de los Juegos del Hambre. Nunca </p><p>hablar de ellos. Fingir que no fueron ms que un mal sueo. Pero el Tour de la Victoria hace </p><p>que eso sea imposible. Estratgicamente situado casi a medio camino entre los Juegos anuales, </p><p>es la forma que tiene el Capitolio de mantener el horror fresco e inmediato. No slo nos </p><p>obligan a nosotros en los distritos a recordar la mano de acero del poder del Capitolio cada </p><p>ao, nos obligan a celebrarlo. Y este ao, yo soy una de las estrellas del espectculo. Tendr </p><p>que viajar de distrito en distrito, levantarme delante de multitudes que me ovacionan mientras </p><p>me odian en secreto, mirar a los rostros de las familias cuyos hijos he matado . . . </p><p>El sol persiste en alzarse, as que me obligo a levantarme. Todas mis articulaciones </p><p>protestan y mi pierna izquierda lleva tanto tiempo dormida que me lleva varios minutos de </p><p>andar en crculos el poder devolverle la sensibilidad. He estado en el bosque tres horas, pero </p><p>ya que no he intentado cazar en serio, no tengo nada que mostrar por ello. Ya no importa para </p><p>mi madre y mi hermana pequea, Prim. Pueden permitirse comprar carne en la carnicera de la </p><p>ciudad, aunque a ninguna nos gusta ms que la caza fresca. Pero mi mejor amigo Gale </p><p>Hawthorne y su familia dependen del botn de hoy, y no puedo defraudarlos. Empiezo la </p><p>caminata de hora y media que me llevar el recorrer nuestra lnea de trampas. Antes, cuando </p><p>estbamos en el colegio, tenamos tiempo por las tardes para revisar la lnea y cazar y </p><p>recolectar y an volver al trueque en la ciudad. Pero ahora que Gale se ha ido a trabajar a las </p><p>minas de carbny yo no tengo nada que hacer en todo el dahe tomado el trabajo. </p><p> 1 </p></li><li><p>Traduccin de www.librojoven.blogspot.com </p><p>7 </p><p>En este momento Gale ya habr fichado en las minas, tomado hacia las profundidades de la </p><p>tierra el ascensor que revuelve el estmago, y estar golpeando en una veta de carbn. S </p><p>cmo es todo all abajo. Cada ao en el colegio, como parte de nuestro entrenamiento, mi </p><p>clase tena que recorrer las minas. Cuando era pequea, slo era incmodo. Los tneles </p><p>claustrofbicos, el aire viciado, la oscuridad sofocante por todas partes. Pero despus de que </p><p>mi padre y varios mineros ms murieran en una explosin, apenas si poda entrar en el </p><p>ascensor. El viaje anual se convirti en una inmensa fuente de ansiedad. Dos veces me haba </p><p>puesto tan enferma por la anticipacin que mi madre me hizo quedarme en casa porque </p><p>pensaba que haba contrado la gripe. </p><p>Pienso en Gale, quien slo est vivo en el bosque, con su aire fresco y su luz solar y su agua </p><p>fresca y en continuo movimiento. No s cmo lo soporta. Bueno . . . s, lo s. Lo soporta </p><p>porque es la forma de alimentar a su madre y a sus dos hermanos y su hermana pequeos. Y </p><p>aqu estoy yo con toneladas de dinero, mucho ms que suficiente para alimentar ahora a </p><p>nuestras dos familias, y l no quiere aceptar ni una sola moneda. Incluso es duro para l </p><p>dejarme que le lleve carne, aunque con toda seguridad habra mantenido a mi madre y a Prim </p><p>provistas si yo hubiera muerto en los Juegos. Le digo que me est haciendo un favor, que me </p><p>vuelve loca estar todo el da por ah sentada. Incluso as, nunca dejo la caza cuando l est en </p><p>casa. Lo que es fcil dado que trabaja doce horas al da. </p><p>La nica vez que veo ahora a Gale es los domingos, cuando nos encontramos en el bosque </p><p>para cazar juntos. An es el mejor da de la semana, pero ya no es como sola ser, cuando nos </p><p>podamos contar el uno al otro cualquier cosa. Los Juegos han estropeado incluso eso. Sigo </p><p>manteniendo la esperanza de que a medida que pase el tiempo recuperaremos la comodidad </p><p>entre nosotros, pero una parte de m sabe que es intil. No hay vuelta atrs. </p><p>Consigo un buen botn en las trampasocho conejos, dos ardillas, y un castor que nad </p><p>hacia el artilugio de cable que dise el propio Gale. Es un hacha con las trampas, ajustndolas </p><p>para que doblen rboles jvenes y as aparten a sus presas del alcance de depredadores, </p><p>equilibrando troncos sobre delicados gatillos de palos, tejiendo cestas ineludibles para </p><p>capturar peces. Mientras avanzo, recolocando cuidadosamente cada trampa, s que nunca </p><p>podr imitar con exactitud su ojo para el equilibrio, su instinto por dnde cruzar la presa el </p><p>camino. Es ms que experiencia. Es un don natural. Como la forma en que yo puedo disparar a </p><p>un animal en casi total oscuridad y an as derribarlo con una nica flecha. </p><p>Para cuando llego a la verja que rodea el Distrito 12, el sol est bien alto. Como siempre, </p><p>escucho un momento, pero no est el delator zumbido de la corriente elctrica circulando por </p><p>la cadena de cables. Casi nunca la hay, incluso aunque la cosa se supone que debera estar </p><p>cargada a tiempo completo. Me retuerzo por la apertura en la parte baja de la verja y salgo en </p><p>la Pradera, a slo un tiro de piedra de mi casa. Mi antigua casa. An podemos quedrnosla ya </p><p>que oficialmente es el hogar designado para mi madre y hermana. Si ahora yo cayera muerta, </p><p>ellas tendran que volver aqu. Pero por el momento, ambas estn felizmente instaladas en la </p><p>nueva casa de la Aldea de los Vencedores, y yo soy la nica que utiliza el lugarcito achaparrado </p><p>donde me cri. Para m, es mi verdadera casa. </p><p>Ahora voy all a cambiarme la ropa. Cambiar la chaqueta vieja de cuero de mi padre por un </p><p>abrigo fino de lana que siempre parece demasiado ceido en los hombros. Dejar mis suaves y </p></li><li><p>Traduccin de www.librojoven.blogspot.com </p><p>8 </p><p>gastadas botas de caza por un par de caros zapatos hechos a mquina que mi madre piensa </p><p>que son ms apropiados para alguien de mi estatus. Ya he puesto a buen recaudo mi arco y </p><p>mis flechas en un tronco hueco en el bosque. Aunque se agota el tiempo, me permito unos </p><p>minutos para sentarme en la cocina. Tiene una cualidad de abandono, sin fuego en el hogar, </p><p>sin mantel sobre la mesa. Lamento la prdida de mi vieja vida aqu. Apenas salamos adelante, </p><p>pero saba dnde encajaba, saba cul era mi lugar en la red fuertemente entretejida que era </p><p>nuestra vida. Deseara volver a ella porque, en retrospectiva, parece tan segura comparada </p><p>con el ahora, en que soy tan rica y tan famosa y tan odiada por las autoridades del Capitolio. </p><p>Un gemido en la puerta de atrs reclama mi atencin. La abro para encontrarme con </p><p>Buttercup, el gato viejo y grun de Prim. Le disgusta la casa nueva casi tanto como a m y </p><p>siempre la deja cuando mi hermana est en el colegio. Nunca nos hemos querido </p><p>particularmente el uno al otro, pero ahora tenemos este nuevo vnculo. Lo dejo entrar, le doy </p><p>un pedazo de grasa de castor, e incluso lo acaricio entre las orejas un ratito. </p><p> Eres horroroso, ya lo sabes, verdad? Le pregunto. Buttercup empuja mi mano </p><p>suavemente para ms caricias, pero tenemos que irnos. Vente, t. </p><p>Lo levanto con una mano, cojo mi bolsa de caza con la otra, y los llevo a ambos hacia la </p><p>calle. El gato se libera de un salto y desaparece bajo un arbusto. </p><p>Los zapatos me aprietan en los dedos mientras ando haciendo crujidos por la calle de </p><p>ceniza. Acortando por callejones y a travs de patios traseros llego a la casa de Gale en </p><p>cuestin de minutos. Su madre, Hazelle, me ve a travs de la ventana, donde est inclinada </p><p>sobre el fregadero de la cocina. Se seca las manos en el mandil y desaparece para encontrarse </p><p>conmigo en la puerta. </p><p>Me gusta Hazelle. La respeto. La explosin que mat a mi padre tambin se llev a su </p><p>marido, dejndola con tres nios y un beb a punto de nacer. Menos de una semana despus </p><p>de haber dado a luz, estaba fuera recorriendo las calles en busca de trabajo. Las minas no eran </p><p>una opcin, con un beb que cuidar, pero se las arregl para conseguir la colada de varios </p><p>comerciantes en la ciudad. A los catorce, Gale, el mayor de los hijos, se convirti en el principal </p><p>soporte de la familia. Ya estaba anotado para las teselas, que le daban derecho a un escaso </p><p>aporte de grano y aceite a cambio de aadir su nombre veces extra en el sorteo para </p><p>convertirse en tributo. Por encima de eso, incluso entonces, era un dotado diseador de </p><p>trampas. Pero eso no era suficiente para mantener a una familia de cinco sin Hazelle </p><p>gastndose las manos hasta el hueso en esa tabla de lavar. En invierno sus manos se ponan </p><p>tan rojas y agrietadas, que sangraban ante la mnima provocacin. An lo haran si no fuera </p><p>por el blsamo que preparaba mi madre. Pero estn determinados, Hazelle y Gale, a que los </p><p>otros nios, Rory de doce aos y Vick de diez, y la pequea Posy, de cuatro aos, nunca tengan </p><p>que anotarse a las teselas. </p><p>Hazelle sonre cuando ve la caza. Coge el castor por la cola, evaluando su peso. </p><p> Va a hacer un bonito guiso. Al contrario que Gale, ella no tiene ningn problema con </p><p>nuestro arreglo de caza. </p></li><li><p>Traduccin de www.librojoven.blogspot.com </p><p>9 </p><p> Buena piel, tambin. Respondo. Es reconfortante estar aqu con Hazelle. Evaluando </p><p>los mritos de la presa, tal y como ha hecho siempre. Me vierte una taza de t de hierbas, </p><p>alrededor del cual envuelvo mis dedos helados con agradecimiento. Sabes, cuando vuelva </p><p>del tour, estaba pensando que tal vez llevara a Rory conmigo alguna vez. Despus del colegio. </p><p>Ensearle a disparar. </p><p>Hazelle asiente. </p><p> Eso sera bueno. Gale quiere hacerlo, pero slo tiene los domingos, y creo que le gusta </p><p>reservar esos para ti. </p><p>No puedo evitar el rubor que inunda mis mejillas. Es estpido, por supuesto. Casi nadie me </p><p>conoce mejor que Hazelle. Sabe qu vnculo comparto con Gale. Estoy segura de que mucha </p><p>gente haba asumido que algn da nos casaramos incluso aunque yo nunca lo hubiera </p><p>pensado. Pero eso era antes de los Juegos. Antes de que mi compaero tributo, Peeta Mellark, </p><p>anunciara que estaba perdidamente enamorado de m. Nuestro romance se convirti en una </p><p>estrategia clave para nuestra supervivencia en la arena. Slo que para Peeta no era slo una </p><p>estrategia. No estoy segura de lo que fue para m. Pero ahora s que para Gale fue doloroso. </p><p>Mi pecho se contrae mientras pienso cmo, en el Tour de la Victoria, Peeta y yo deberemos </p><p>presentarnos como amantes otra vez. </p><p>Me bebo el t a grandes sorbos a pesar de que est demasiado caliente, y me apart de la </p><p>mesa. </p><p> Debera irme yendo. Ponerme presentable para las cmaras. </p><p>Hazelle me abraza. </p><p> Disfruta de la comida. </p><p> Absolutamente. Digo. </p><p>Mi siguiente parada es el Quemador, donde tradicionalmente he hecho el grueso de mi </p><p>trueque. Aos atrs haba sido un almacn para guardar carbn, pero cuando cay en desuso </p><p>se convirti en un punto de encuentro para canjes ilegales, y despus floreci como un </p><p>mercado negro a tiempo completo. Si atrae a elementos un tanto criminales, entonces yo </p><p>pertenezco all, supongo. Cazar en los bosques que rodean el Distrito 12 viola por lo menos </p><p>una docena de leyes y es castigable con la muerte. </p><p>Aunque nunca lo mencionan, estoy en deuda con la gente que frecuenta el Quemador. Gale </p><p>me dijo que Sae la Grasienta, la vieja que sirve sopa, empez una recoleccin para </p><p>patrocinarnos a Peeta y a m durante los Juegos. Se supona que slo iba a ser algo del </p><p>Quemador, pero mucha otra gente oy acerca de ello y pusieron su granito de arena. No s </p><p>con exactitud cunto fue, y el precio de cualquier regalo en la arena era desorbitado. Pero por </p><p>todo lo que s, fue la diferencia entre mi vida y mi muerte. </p><p>An es raro abrir la puerta de delante con una bolsa de caza vaca, con nada que canjear, y </p><p>en lugar de ello sentir el pesado bolsillo de monedas contra mi cadera. Intento pasar por </p><p>tantos puestos como puedo, repartiendo mis compras de caf, bollos, huevos, hilo y aceite. </p></li><li><p>Traduccin de www.librojoven.blogspot.com </p><p>10 </p><p>Despus se me ocurre comprarle tres botellas de licor blanco a una mujer manca llamada </p><p>Ripper (NdT: Ripper significa Destripadora), la vctima de un accidente en la mina que fue lo </p><p>bastante lista como para encontrar una forma de seguir con vida. </p><p>El licor no es para mi familia. Es para Haymitch, quien fue el mentor mo y de Peeta durante </p><p>los Juegos. Es hosco, violento y borracho la mayor parte del tiempo. Pero hizo su trabajoms </p><p>que su trabajoporque por primera vez en la historia se les permiti ganar a dos tributos. As </p><p>que sin importar quin sea Haymitch, tambin estoy en deuda con l. Y eso es para siempre. </p><p>Estoy cogiendo el licor blanco porque hace varias semanas se qued sin l y no haba nada en </p><p>venta y tuvo sndrome de abstinencia, dando sacudidas y gritndole a cosas aterradoras que </p><p>slo l poda ver. Asust a Prim a muerte y, francamente, tampoco fue muy divertido para m </p><p>el verlo as. Desde entonces se puede decir que he estado preparando una reserva slo por si </p><p>acaso vuelve a faltar. </p><p>Cray, nuestro agente de la paz en jefe, frunce el ceo cuando me ve con las botellas. Es un </p><p>viejo con algunos mechones de pelo plateado peinados lateralmente sobre su brillante cara </p><p>roja. </p><p> Esa cosa es demasiado fuerte para ti, chica. l lo sabr bien. Junto a Haymitch, Cray </p><p>bebe ms que nadie que yo haya conocido nunca. </p><p> Oh, mi madre la usa en medicinas. Digo con indiferencia. </p><p> Bueno, matara cualquier cosa. Dice, y planta sobre la mesa una moneda por una </p><p>botella. </p><p>Cuando llego al puesto de Sae la Grasienta, me impulso para sentarme sobre el mostrador y </p><p>ordenar algo de sopa, que parece ser algn tipo de mezcla de calabaza y habas. Un agente de </p><p>la paz llamado Darius se acerca y compra un cuenco mientras estoy comiendo. En lo que </p><p>respecta a los agentes de la ley, es u...</p></li></ul>