Leyenda la mano de la reja

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    13-Jul-2015

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CIUDAD MORELIA, MICHOACN, MXICOLa Calzada Fray Antonio de SanMiguel es uno de los rincones mshermosos de Morelia es un paseopeatonal de piedra que corre delSantuario de Guadalupe (o SanDiego) a la fuente de las Tarascas.Se construy en 1732 por el obispoel Obispo Don Manuel JosEscalona y Calatayud y fuerestaurada por su sucesor, FrayAntonio de San Miguel, de quin setom su nombre.Las grandes casonas que seaprecian a lo largo de la Calzada,albergan historias fantsticas,reales y leyendas. Muchas de ellasfueron construidas como lugaresde descanso para las familiasadineradas de los siglos XVIII yXIX. Figura dos filas de aosos y copadosfresnos que corren a lo largo de lacalzada entrelazando sus frondas Deuno y otro lado banquetas de canterauno y otro lado banquetas de canteratoscamente labradas. Ms all por ambos lados tambin seelevan mansiones seoriales,casasquintas coloniales. Del lado derecho, al empezar la filade casas, hay una que llama desdeluego la atencin por su aspectoseorial y antiguo, por sus balconeslabrados en piedra y por las rejas delabrados en piedra y por las rejas desus stanos. En esa casa que moraba hace muchosaos, muchsimos aos un hidalgo tannoble como el Sol y tan pobre como lanoble como el Sol y tan pobre como laluna, sus abuelos all en la madrepatria, haban hospedado en su casa adon Carlos V y a don Felipe II, supadre haba sido real trinchante,camarero secreto y guardia de corpscamarero secreto y guardia de corpsde don Felipe V, Era don Juan Nez de Castro, hidalgode esclarecido linaje y sangre msazul que la de muchosVinieron con el de Espaa, su esposa doaMargarita de Estrada y su hija nica doa Leonor.E d M it d dEra doa Margarita, segunda esposa gruesa decuerpo su pupila azul pareca nadar en un fluidode luz gris dentro de un cerco de pestaasdesteidas. La nariz roja y curva como de guila led b l t d h b id ti itdaba el aspecto de haber sido en su tiempo gitanade pura sangre era rabiosa, ms que un perro yfuribunda como pantera .Leonor e hija de la primera esposa de don Juan.S b ll l bl l d lSu belleza era slo comparable a la de la azucena,blanca como sus ptalos y rubia como losestigmas de sus estambres Su cabellera rubia leenvolva la cabeza como en un nimbo de oro. Sunari recta sonrosada S boca peq ea rojanariz recta y sonrosada. Su boca pequea, rojacomo cacho de granada. Sus labios delgados yrojos que al plegarse para sonrer mostraban doshileras de dientes diminutos y apretados comoperlas en su concha Sus pupilas azules como elperlas en su concha. Sus pupilas azules como elcielo parecan dos estrellas circuidas de unresplandor de luz dorada e intensa. Su cuerpoesbelto y delgado como una palma del desierto.De un temperamento dulce y apacible de unaDe un temperamento dulce y apacible, de unadelicadeza y finura incomparable que revelaba alas claras el origen noble de su madre. Doa Margarita haba dominado a don Juan, lo haba hechotambin con Leonor, quien sufra constantemente lasvejaciones que el destierro de la corte, la miseria de susituacin y las pretensiones de su madrastra la hacan sufrirsin remedio. No poda la noble muchacha asomarse a laventana, ni salir a paseo ni tener amigas, ni adornarse, nisiquiera dar a conocer que exista. Deba estarconstantemente o en la cocina guisando o en el lavaderolavando o en las piezas barriendo. Jams haba de levantarlos ojos para ver a nadie. Y !ay de ella!, si contrariando lasrdenes que se le haban dado se asomaba al balcn o seqadornaba, pues que haba en casa sanquintn, perdiendoLeonor en todo caso.Lleg a Valladolid un noble de la corte del virrey apasar semana santa como era costumbre en aquellap qpoca, y habiendo visto a Leonor en las visitas demonumentos qued en seguida prendado de suhermosura.Ella por su parte no mir con malos ojos al pretendientey desde luego, mediando el oro, recibi una carta enque se le consultaba su voluntad. No tardo mucho enque se le consultaba su voluntad. No tardo mucho encontestarla, citando al galn para las ocho de la nocheen la reja del stano, lugar donde para sustraerla de lasmiradas de la juventud vallisoletana la tena confinadamiradas de la juventud vallisoletana, la tena confinadadoa Margarita. Era el galn don Manrique de laSerna y Fras, oficial mayor de la secretara virreinalcuyos padres residan en Espaa Su posicin encuyos padres residan en Espaa. Su posicin enMxico superaba a toda ponderacin. Joven, inteligente,activo, sumiso, lleno de las esperanzas, con su buensueldo en la corte estimado del virrey y de la noblezasueldo en la corte, estimado del virrey y de la noblezamexicana, laborioso casi rico.De seguro que al presentarse a don Juan de por s ocon una carta del virrey, este si consenta Leonor, nol l d hij d M itle negara la mano de su hija, aunque doa Margaritase opusiera por no sacar ella ganancia ninguna delasunto. Pero don Manrique quiso primero estar seguro de la voluntad y del amor deLeonor. Pues bien para ahuyentar a los curiosos y conociendo perfectamenteel poco nimo de la gente y el miedo que causaban en ella los duendes yel poco nimo de la gente y el miedo que causaban en ella los duendes yaparecidos, visti a su paje de fraile dieguino, despus de haberle pintado ensu rostro una calavera, con la consigna de pasearse de un lado a otro a lolargo de la calzada de Guadalupe como nima en pena, mostrando lo msque pudiese la calavera. Son el reloj de la catedral pausadamente las ochode la noche y en seguida todos los campanarios de la ciudad, comenzaron alanzar los tristes clamores, implorando los sufragios por los difuntos, segnlas costumbres de aquella santa poca La luna iba dibujndose entre laslas costumbres de aquella santa poca. La luna iba dibujndose entre lasligeras nubes que como con un manto de encaje envolvan el horizonte. El fingido difunto se paseaba a lo largo del muro donde estaba la reja delstano, y la gente que se atreva a verle la cara, corra despavorida, lanzandodestemplados gritos. Entre tanto don Manrique se acercaba a la reja delstano para platicar con doa Leonor. Doa Margarita que maliciosa como era,anduvo espiando -sabedora del espanto yvctima ella misma de l-, el momentooportuno de averiguar el misterio.Descubri al fin la patraa y usando de supara ella indiscutible autoridad, una vez,estando doa Leonor platicando con don Noche a noche, a las ocho, brotabasin saber de donde aquel espantopManrique acerca de los ltimospreparativos para pedir su mano a donJuan, cerr por fuera el stano dejandoprisionera a dona Leonor.que traa asustados a todos lospacficos moradores de la calzadade Guadalupe, de modo que a lassiete y media de la noche, en quep Don Manrique llamado apresuradamente ala corte y llevando ya el proyecto de que elvirrey le pidiese a don Juan la mano de suhija para l, parti al da siguiente con susiete y media de la noche, en queterminaban los ltimos reflejos delcrepsculo y se envolva el cielo ensu gran manto de estrellas, la gentet b idcomitiva para Mxico. Doa Leonor al querer al da siguiente salirdel stano, para entregarse a susordinarias ocupaciones, encontr que noestaba ya recogida en sus casasmedrosa y espantada.poda salir por estar cerrada por fuera lapuerta. As pas todo aquel da llorando ysin comer. Don Juan no la extrao porquejams se presentaba en la mesa; durabadas y das sin verla; no pudo darse cuentade la prisin de doa Leonor. Ms como doa Leonor no quera perecer de hambre y conservarsepara su muy amado Manrique, durante el da sacaba por entre lapara su muy amado Manrique, durante el da sacaba por entre lareja su mano aristocrtica plida y casi descarnada, a fin deimplorar una limosna por amor de Dios a los transentes quesiempre ponan en ella un pedazo de pan. Mas Doa Margarita habadif did d L t b l f idifundido que doa Leonor estaba loca y que se pona furiosa y por esoestaba recluida y como no le bastase el mendrugo que le suministra lamadrastra, por eso peda pan. El espanto haba acabado, ya no se vea alfraile discurrir por la noche a lo largo del muro; pero hoy de da nop g ; p ycesaba de estar una mano plida como de muerte implorando por la rejala caridad publica, con voces dbiles y lastimeras Mas un da, da de Corpus Christi, por ms seas, cuando las sonorascampanas de la catedral echadas a vuelo pregonaban la majestad de laeucarista que era llevada por las calles en medio de una pompainusitada, llegaba a la puerta de la casa de don Juan, una comitiva casireal a cuyo frente iba don Manrique que traa para don Juan la carta delreal, a cuyo frente iba don Manrique que traa para don Juan la carta delvirrey en que para el le peda la mano de doa Leonor. Don Juan,asustado, conmovido, empez a dar voces llamando a doa Leonor. DoaMargarita se haba ido al corpus, de modo que nadie responda, hastaque los criados, sabedores del martirio de doa Leonor, le descubrieronqel escondite. Abrieron la puerta y quedaron petrificados, al ver que doaLeonor estaba muerta. Fueron aprehendidos en el acto padre, madrastra ycriados, y consignados a las autoridades reales, sufriendo al fin cada cualel condigno castigo. Don Manrique engalanando el cadver de doa Leonor con el traje Don Manrique engalanando el cadver de doa Leonor con el trajeblanco de boda que llevaba para ella, le dio suntuosa sepultura en laiglesia de San Diego. Despus por mucho tiempo, se vea a deshora en la reja del stano unap p p , jmano aristocrtica, plida y descarnada como un lirio marchito, queapareciendo por la reja del stano imploraba la caridad pblicapidiendo un pedazo de pan por amor de Dios.