14. oposición a la restauración

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    25-Jul-2015

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OPOSICIN AL SISTEMA. EL NACIMIENTO DE LOS NACIONALISMOS PERIFRICOSTras el fallido intento de instaurar un rgimen democrtico durante el Sexenio, en 1874 se restaur la monarqua borbnica y Espaa volvi al liberalismo moderado. El nuevo sistema ideado por Cnovas del Castillo, se bas en la alternancia en el poder de dos grandes partidos, el conservador y el liberal. La Restauracin abarca los reinados de Alfonso XII y Alfonso XIII, durante los cuales se consolid el rgimen constitucional, pero a pesar del establecimiento del sufragio universal masculino en 1890, el rgimen nunca lleg a ser plenamente democrtico. Estuvo dominado por una burguesa oligrquica que utiliz el caciquismo como forma de controlar el poder. Con el paso del tiempo, los dos partidos se fueron descomponiendo. Durante esta etapa, las fuerzas que se oponan a los principios de la Restauracin: republicanos, carlistas, organizaciones obreras y los crecientes movimientos nacionalistas quedaron relegados a la oposicin y nunca consiguieron obtener un nmero suficiente de diputados, por lo que quedan excluidos del sistema.1. REPUBLICANOSDespus del fracaso de la experiencia republicana durante el Sexenio, los republicanos tuvieron que hacer frente a la represin de los gobiernos monrquicos, y adems de hallaban fuertemente divididos. La postura ms moderada la representa Emilio Castelar, que cre el Partido Republicano Posibilista, mientras que los ms radicales, presididos por Ruiz Zorrilla, formaron el Partido Republicano Progresista, que no descartaba las prcticas insurreccionales. Esto provoc la salida de Salmern de este partido y la creacin del Partido Republicano Centrista. Por ltimo, el partido republicanismo con ms seguidores fue el Partido Republicano Federal cuyo lder segua siendo Pi y Margall.El sufragio universal masculino comport una cierta revitalizacin del republicanismo y estimul la formacin de alianzas electorales. A pesar de que las alianzas permitieron aumentar los escaos parlamentarios, el republicanismo perdi parte de sus antiguas bases sociales y tuvo que luchar por los votos populares en competencia con el nuevo obrerismo representado por el Partido Socialista Obrero Espaol (PSOE).2. CARLISTASLa derrota carlista en 1876 supuso la expulsin de Espaa del pretendiente don Carlos de Borbn y el carlismo entr en una grave crisis, despus de que destacados miembros de sus filas reconocieran a Alfonso XII. Adems, la Constitucin de 1876 descartaba de la sucesin al trono a toda la rama carlista de los Borbones. La direccin del carlismo tard algn tiempo en readaptar su actividad para convertirse en un nuevo partido poltico capaz de tomar parte en las contiendas electorales. Los carlistas mantuvieron su fuerza en Navarra, el Pas Vasco y Catalua, pero su influencia era escasa en el resto del territorio espaol. La renovacin del partido corri a cargo de Juan Vzquez de Mella, quien en 1886 propuso un programa adaptado a la nueva situacin poltica. La propuesta carlista renovada mantena la vigencia de antiguos principios como la unidad catlica, el fuerismo y la oposicin a la democracia, pero ya no se manifestaba a favor del Antiguo Rgimen y aceptaba el nuevo orden liberal-capitalista. Sin embargo, en el seno del partido tom fuerza la disputa religiosa y apareci el Partido Catlico Nacional, que dej de reconocer como rey a don Carlos y se convirti en un partido catlico integrista. El Partido Carlista continu manteniendo las jerarquas militares y fund una milicia, el Requet, que adquiri importancia en la dcada de 1930.3. EL MOVIMIENTO OBREROMientras el republicanismo ejerci una oposicin exclusivamente poltica al rgimen de la Restauracin, el movimiento obrero -entendido como la actividad poltica y social de los obreros y campesinos para mejorar su situacin y defender sus derechos- se opuso frontalmente a todo el sistema. El movimiento obrero en Espaa adquiri madurez y extensin organizativa a partir del Sexenio Democrtico. Las dos corrientes de la Internacional, marxismo y anarquismo, encontraron eco en Espaa; pero fue sobre todo la anarquista, por medio de la visita que Giuseppe Fanelli, discpulo de Bakunin, realiz a Espaa, la que adquiri mayor difusin. Cre en Madrid y Barcelona la seccin espaola de la AIT (Federacin Regional Espaola), en 1870. La corriente marxista se aglutin en torno a un ncleo madrileo que entr en contacto con Paul Lafargue, yerno de Marx, en 1871. A los pocos das del golpe de Estado del general Pava un decreto disolva las asociaciones dependientes de la Asociacin Internacional de Trabajadores y las obligaba a entrar en la clandestinidad. Esta situacin se mantuvo en los inicios de la Restauracin, hasta que la llegada de los liberales al gobierno en 1881 permiti la legalizacin de las organizaciones obreras. 3.1 Los anarquistas En 1881 el anarquismo recuper la legalidad, crendose la Federacin de Trabajadores de la Regin Espaola a la que se incorporaron un gran nmero de nuevos afiliados. Su mayor implantacin se dio en Andaluca y Catalua. Los desacuerdos dentro de la organizacin y la constante represin a que eran sometidos favorecieron que una parte del anarquismo optara por el uso de la violencia para atentar contra los pilares del capitalismo: atentados contra Cnovas y Martnez Campos, bombas en el Liceo de Barcelona o durante la procesin del Corpus. Este sector violento fue acusado de estas detrs de la Mano Negra, organizacin que actu de forma muy violenta en Andaluca. La represin contra el movimiento anarquista tuvo su momento clave en los procesos de Montjuic, en los que se conden a muerte a cinco anarquistas. Otro sector dentro del anarquismo se mostraba contrario a la violencia y optaron por formar organizaciones sindicales como la CNT fundada en 1910.3.2 El socialismoLa otra tendencia del movimiento obrero, la socialista, se limitaba en 1874 a unos reducidos ncleos de seguidores de las ideas de Marx entre los que se hallaba Pablo Iglesias que, el 2 de mayo de 1879 fund el Partido Socialista Obrero Espaol y cre una comisin encargada de redactar el programa. En su ideario destacan los objetivos marxistas: la conquista del poder poltico por la clase trabajadora, ya bien sea por la va electoral (cosa improbable) o bien a travs de la revolucin obrera. Presentaba tambin un programa de reformas: derecho de asociacin reunin y manifestacin, sufragio universal, reduccin de la jornada laboral y otras medidas de carcter social. El crecimiento del partido fue lento y se extendi sobre todo por Madrid, el Pas Vasco y Asturias. La crisis econmica de 1887, que trajo consigo cierre de fbricas, incremento del paro, etc., llev al Partido Socialista a crear un sindicato afn al partido. El resultado fue la fundacin en agosto de 1888, en Barcelona, de la Unin General de Trabajadores (UGT). 4. MOVIMIENTOS NACIONALISTASA la oposicin al sistema se sumaron en algunas regiones los movimientos regionalistas y nacionalistas. La confluencia de los particularismos regionales, el espritu romntico y el renacimiento cultural que los acompa permitieron la manifestacin espontnea de una diversidad regional o nacional que se hizo especialmente evidente en Catalua y en el Pas Vasco, precisamente las regiones con ms independencia econmica. Los regionalismos perifricos fueron originariamente manifestaciones de las medianas y pequeas burguesas, ms que de las altas, que intentaban recuperar su identidad nacional a travs de la defensa de sus histricas peculiaridades forales frente al unificador Estado liberal. Sus objetivos eran en algunos casos, moderados (como la creacin de instituciones propias o la consecucin de la autonoma administrativa para las regiones), y en otros, ms radicales (lograr la independencia de sus territorios, a los que consideraban autnticas naciones). Entre ellos destacaron el nacionalismo cataln y el vasco y, en menor medida, el gallego, el valenciano, el aragons y el andaluz. 4.1 El nacionalismo catalnLa regin pionera en desarrollar un movimiento regionalista fue Catalua, que a lo largo de su historia haba sido una entidad poltica con lengua, leyes y gobierno propio hasta que fueron suprimidos por los Decretos de Nueva Planta en el siglo XVIII. Adems, a lo largo del siglo XIX, haba tenido lugar un crecimiento econmico superior al de cualquier otra regin espaola. La industrializacin haba hecho de Barcelona y su entorno la primera zona industrial de Espaa y haba propiciado el nacimiento de una influyente burguesa de empresarios industriales. Este nuevo grupo social senta que sus intereses econmicos estaban poco representados en los diferentes gobiernos e hizo de la defensa del proteccionismo un elemento aglutinador. El desarrollo socioeconmico de Catalua coincidi con un notable renacimiento de la cultura catalana y una expansin del uso de su lengua verncula, el cataln. En este contexto, y a mediados del siglo XIX, naci un movimiento cultural y literario, conocido como la Renaixena cuyo objetivo era la recuperacin de la lengua y de las seas de identidad catalanas. De este modo, el catalanismo surgi de la conjuncin del progreso econmico y el renacimiento cultural. Los primeros movimientos prenacionalistas de carcter poltico los encontramos en el carlismo y su pretensin de recuperar los fueros, y en el federalismo, de la mano de Pi i Margall. Los dos movimientos, por la situacin del momento, fracasaron. Las primeras formulaciones catalanistas con un contenido poltico vinieron de la mano de Valent Almirall, un republicano federal decepcionado, que fund el Centre Catal (1882), organizacin de carcter progresista que pretenda sensibilizar la opinin pblica catalana para conseguir la autonoma y que en 1885 impuls la redaccin de un Memorial de Agravios que denunciaba la opresin de Catalua y reclamaba la armona entre los intereses y las aspiraciones de las diferentes regiones espaolas. Almirall en su obra Lo catalanisme defenda la necesidad de respetar y fomentar la "manera de ser y las costumbres tradicionales" de las comarcas forales y reivindicaba las divisiones "naturales" frente a las provincias "artificiales" surgidas del unitarismo liberal. La versin conservadora del catalanismo lleg con la creacin de la Uni Catalanista (1891). Su programa qued fijado en las Bases de Manresa en 1892, que propona un rgimen de autogobierno para Catalua y un reparto de funciones entre el poder estatal central y el poder regional autnomo. El regionalismo pas entonces en convertirse en verdadero nacionalismo. La Uni Catalanista, con esta propuesta, intent unificar todas las tendencias en torno a la burguesa nacionalista, ilustrada y conservadora.En 1901 se crea en 1901 un nuevo partido, la Lliga Regionalista, que cont entre sus principales lderes a Enric Prat de la Riba y Francesc Camb. La Lliga presentaba un programa poltico conservador, centrado en la lucha contra el corrupto e ineficaz sistema de Restauracin y a favor de un reformismo poltico que otorgase la autonoma a Catalua. El nuevo partido recoga el inters de la burguesa catalana por tener su propia representacin poltica, para participar en las instituciones y defender los intereses del catalanismo. Sus xitos electorales en Barcelona a partir de 1901 la convirtieron en la fuerza mayoritaria en Catalua hasta 1923. 4.2 El nacionalismo vasco. El nacionalismo vasco surgi en la dcada de 1890. En sus orgenes hay que considerar la reaccin ante la prdida de una parte sustancial de los fueros tras la derrota del carlismo; pero tambin el desarrollo de una corriente cultural en defensa de la lengua vasca, el euskera, mezclada con un importante componente religioso y de defensa de las tradiciones. Su gran impulsor fue Sabino Arana, que senta una gran pasin por la cultura autctona de Euskalerra. Arana crey ver un gran peligro para la subsistencia de la cultura vasca en la llegada de inmigrantes procedentes de otras regiones de Espaa a la zona industrial de Bilbao. Pensaba que esta poblacin de maketos (inmigrantes no vascos), pona en peligro el euskera, las tradiciones y la etnia vasca. Las propuestas de Arana fueron acogidas sobre todo entre la pequea burguesa, y en 1895, se cre en Bilbao el Partido Nacionalista Vasco (PNV). Arana populariz un nombre para su patria, Euzkadi, y tambin dise la ikurria o bandera nacional vasca. Estas ideas se identificaban con una lnea de pensamiento catlica y antiliberal que se resuma en el lema Dios y ley antigua. A partir de 1898, el nacionalismo vasco oscil entre el independentismo radical y la integracin del Pas Vasco como entidad autnoma dentro de Espaa. Pero el partido no fue capaz de conseguir nada mientras se mantuvo en la rbita de los primeros seguidores de Arana -la pequea burguesa bilbana tradicionalista-, por lo que se vio obligado a ampliar sus bases hacia una burguesa ms moderna e industrial. El progreso electoral del PNV fue constante en las primeras dcadas del siglo XX. Su principal rival en la defensa de la identidad vasca fue el carlismo. 4.3 Otros movimientos nacionalistas.Adems de estos dos grandes movimientos nacionalistas, cataln y vasco, surgieron en esta etapa otros movimientos de carcter regionalista y nacionalista en otras regiones de Espaa donde no alcanzaron tanta implantacin como los anteriores. Entre estos nacionalismos destaca el galleguismo, que tuvo un carcter estrictamente cultural hasta bien entrado el siglo XX. El galleguismo dio lugar al nacimiento de la corriente llamada Rexurdimiento, que aspiraban a recuperar el gallego como lengua culta. La figura literaria de mayor influencia fue la poesa de Rosala de Castro. Unas minoras cultas, empezaron a responsabilizar del atraso econmico a la subordinacin poltica de Galicia, que forzaba a muchos gallegos a la emigracin. En la ltima etapa de la Restauracin, el galleguismo fue adquiriendo un carcter ms poltico, pero este movimiento se mantuvo muy minoritario a pesar del prestigio de algunos de sus componentes. Otro fue el movimiento valencianista, que naci como una corriente cultural de reivindicacin de la lengua y la cultura propias. El nacimiento del valencianismo poltico hay que situarlo a principios del s. XX, con la creacin de la organizacin Valencia Nova (1904) que reclamaba la autonoma. El aragonesismo, surgi en la segunda mitad del siglo XX, en el seno de una incipiente burguesa que impulso la defensa del Derecho Civil aragons, la reivindicacin de valores culturales particularistas y la recuperacin romntica de los orgenes del reino y de sus instituciones medievales. El creador del andalucismo fue el notario Blas Infante que fue heredero de los movimientos republicanos y federalistas del s. XIX. Esta iniciativa logro escaso respaldo popular.El auge de todos estos movimientos polticos, que constituyen la oposicin a la Restauracin, contribuy a la crisis del sistema. A pesar de que en la ltima dcada del siglo se mantuvo el turno pacfico de partidos, estos fueron sufriendo un deterioro por su excesiva dependencia de la personalidad de sus lderes y por su incapacidad para ampliar sus bases y permitir la entrada de nuevas fuerzas como el movimiento obrero y el republicanismo. Adems, la manipulacin electoral y las prcticas fraudulentas, llevaron al desencanto de una buena parte de la poblacin, lo que se concret en un elevado abstencionismo electoral. La crisis del sistema se agudiz con la prdida de las ltimas colonias (Cuba, Puerto Rico y Filipinas), en el llamado desastre del 98. Como reaccin a esta situacin de crisis y decadencia, surge el regeneracionismo, que defenda la necesidad de reformas para modernizar y regenerar el pas.

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