UNA CABEZA PICOTEADA POR LOS PÁJAROS Mario Bellatín

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125UNA CABEZA PICOTEADA POR LOS PJAROSUNA CABEZAPICOTEADA PORLOS PJAROSMario Bellatn*Hace cerca de un ao, precisamente en la ciudad de Buenos Aires, tuve la oportunidad de conocer a pierre cabanne. Como muchos deben saber, cabanne sostuvo, a travs de los aos, innumerables entrevistas con marcel duchamp. Se podra consi-derar que tocaron casi todos los temas posibles. El arte, el ajedrez, los viajes, el silencio, la nada, la vejez, la muerte, la soledad. En aquella ocasin, pierre cabanne se encontraba en el departamento de unos amigos mos, situado en la zona conocida como monserrat, donde iba a ofrecer una suerte de conferencia improvisada. Entre los invitados estaba graciela speranza, marcelo cohen, alan pauls y el artista kuitka. Tengo la impresin de que tambin haban sido convocados csar aira y el poeta arturo carrera, pero contestaron que para ellos el asunto duchamp era un tema cerrado. Pierre cabanne me dio la impresin de ser alguien magnfico. Se present en la reunin llevando un singular aparato didctico. Era un artefacto premunido de una pantalla, por la cual se mostraba una especie de pelcula de la realidad. En un inici se apreci en ella una imagen realmente desconcertante.Duchamp daba la impresin de haber sido sacado de la tumba y su cabeza, a raz de la intemperie, se mostraba comida por los pja-ros. Pero la sorpresa mayor ocurri cuando en la pantalla aparecieron algunas cartulas de libros. La portada de Damas chinas, Saln de belleza y la de El jardn de la seora murakami.* Escritor.ITAM Derechos Reservados. La reproduccin total o parcial de este artculo se podr hacer si el ITAM otorga la autorizacin previamente por escrito.126MARIO BELLATNEn ese momento se comenz a or, a travs del aparato, la voz de marcel duchamp. Seal haber detectado, desde los orgenes de su oficio, una suerte de inquietud constante por crear sin crear. Es decir, por resaltar los vacos, las omisiones, antes que las presencias. Quiz por eso el creador de esas primeras obras las que era posible ver en ese momento busc muchas veces construirlas sin necesidad de utilizar las palabras en el sentido tradicional, sino como un simple recurso para ejercer, de manera un tanto vacua, el mecanismo de la escritura. Por ese motivo, en ms de una ocasin copi sin cesar las letras de los ITAM Derechos Reservados. La reproduccin total o parcial de este artculo se podr hacer si el ITAM otorga la autorizacin previamente por escrito.127UNA CABEZA PICOTEADA POR LOS PJAROSfrascos de alimentos o de medicinas. Tambin textos de otros autores. Se dedic durante algn tiempo al trabajo de transcripcin. Ejercicio que separa muchas veces a la palabra de su funcin original.Marcel duchamp sigui con su discurso. Dijo que ms de una vez haba constatado, con terror, el carcter proftico de las obras. Que se haba visto envuelto, quince o veinte aos despus de haberlas concebido, en situaciones similares a las que aparecan en sus proyectos. Recordaba, por ejemplo, cuando se realiz el montaje teatral del libro Saln de belleza. Desde un comienzo decidi no intervenir en el pro-ceso de creacin de la puesta en escena. Confi el texto al director de teatro con el fin de que creara un resultado propio. El da del estreno, en medio de la funcin, duchamp cay en una especie de xtasis. No haba asistido a los ensayos. Todo era sorpresa. Fue la primera vez en su vida en la que pudo leerse a s mismo. El texto haba sido respetado totalmente, pero su estructura fue modificada de manera radical. Por esa razn marcel duchamp no contaba en ese momento con la retrica que utiliz para construir el libro. La estructura capaz de salvarlo del embate que le iba a causar apreciar en su verdadera dimensin las palabras escritas. Desde el comienzo de la obra lo tom un estado casi hipntico mientras senta, literalmente, las frases ingresando de manera directa por sus odos. Qu clase de espanto ha sido capaz de elaborar una escritura semejante?, se dijo.Sin embargo, en el aparente universo abyecto que se representa-ba en escena, marcel duchamp crey descubrir algo fundamental: la existencia de la realidad verdadera. Lo que iba sucediendo en aquel espacio apareca con una luminosidad y trascendencia de la que care-ca la vida de todos los das. Advirti en ese instante que quiz una de las razones que lo haban llevado al arte era la construccin de ese mundo paralelo, al cual deba pertenecer enteramente para lograr la existencia plena.Daba la impresin de que mientras ms srdido fuese lo represen-tado sera mejor. Marcel duchamp se dio cuenta de que el mecanismo consista en colocar un universo terrible por delante, como una suerte de proteccin contra el horror que ese mismo mundo iba estableciendo. ITAM Derechos Reservados. La reproduccin total o parcial de este artculo se podr hacer si el ITAM otorga la autorizacin previamente por escrito.128MARIO BELLATNLa existencia de ese recurso se haca evidente en la idea central de la obra La escuela del dolor humano de Sechun, donde trat de recrear una forma de teatro popular cuyo fin era sacar provecho del dolor en las sociedades. Cuando acab la funcin de Saln de belleza, y siguiendo quiz el carcter proftico, que estaba seguro de que, el arte, las propuestas, traan consigo, corri detrs de bambalinas y se apoder de su propio personaje. Del peluquero aparecido en escena. Se lo llev despus consigo a su casa. El proceso fue lento y algo penoso. Le llev algunas semanas al actor despojarse de la figura representada para volver a ser l mismo. Antes de partir, el personaje inocul en el cuerpo de duchamp el mal fsico, la enfermedad, que aparece como tema central en la obra representada. Marcel duchamp fue contagiado, por su propia obra, de una dolencia incurable. De un mal que, adems, pareca no extinguirse, pues all, a travs del aparato ideado por el impecable pierre cabanne, que ofreca en esos momentos la conferencia, los asistentes podan seguir vindolo y escuchndolo hablar de las cosas que continu haciendo despus de muerto.El mecanismo por el que pas la obra saln de belleza, desde el proceso creativo inicial hasta su representacin en la sangre de marcel duchamp, fue casi perfecto. Segn su propia frase, la profeca presente en toda palabra deba cumplirse. Desde entonces fue descubriendo, con cada vez mayor frecuencia, que la realidad era slo un plido reflejo de las obras. A duchamp lo que ms pareca impresionarlo de determinado tipo de creacin, de aquella que se construa desde la intuicin y haciendo uso de recursos propios para llevarla a cabo, era que tras levantar fronteras estructurales, creando sistemas que permitieran entender el mundo como una maquinaria, se adverta de pronto que no exista lmite ninguno. Aquel era el punto donde se abran realmente las posibilidades, y no quedaba otro recurso sino el de cobijarse bajo un orden trascendente. El mismo marcel duchamp afirmaba que esa instancia poda estar cercana a la experiencia mstica, en la cual, despus de una serie de privaciones y luchas emprendidas contra la libertad individual se buscaba el infinito.ITAM Derechos Reservados. La reproduccin total o parcial de este artculo se podr hacer si el ITAM otorga la autorizacin previamente por escrito.129UNA CABEZA PICOTEADA POR LOS PJAROSMarcel duchamp no estaba seguro si haber organizado un Congreso de dobles de artistas fue una forma de seguir construyendo su obra. Algunos de los presentes en la conferencia parecieron sorprenderse al escuchar estas palabras. Muchos no tenan conocimiento de que duchamp hubiera realizado un congreso con esas caractersticas. Pese a las dudas iniciales, ciertos asistentes recordaron que s saban, desde haca algn tiempo, que marcel duchamp indagaba las relaciones posi-bles entre el autor y la obra. Y tal vez para corroborar esa idea, que comenzaba a discutirse en la sala del departamento de mis amigos, duchamp, a travs de la pantalla, afirm que provena de una tradicin donde muchas veces se le haba dado un relieve excesivo a la presen-cia del artista, as como a las circunstancias en las que se hallaba involucrado. Era consciente de que esa bsqueda por desentraar las relaciones entre el autor y la obra se encontraba presente en la mayora de los proyectos que haba ideado. Fue para conocer ms a fondo estas relaciones que acept la propuesta de abandonar por un tiempo su oficio para convertirse en curador de una muestra de carcter artstico. Lo invitaron despus de haber escuchado una conferencia que ofreci en el extranjero, donde mencion la importancia que haban tenido las dems artes, incluso ms que la suya propia, durante sus primeros aos como creador. Sin embargo, una vez que acept la invitacin advirti que no poda ser otra cosa. Su inters era slo el de realizar construcciones artsticas. Pretendi entonces cumplir con su promesa, la de hacer de curador, pero sin dejar de concebir proyectos ni por un momento. Comenz a elaborar el congreso de la misma manera como lo haca con cualquiera de sus ideas. Apel a la figura del curador como autor y a la muestra como la obra. Se le ocurri la posibilidad de organizar un congreso de artistas donde los artistas no estuvieran presentes. Un evento que fuera al mismo tiempo una accin plstica. Trasladara al lugar slo las ideas de estos creadores, para constatar lo que podra ocurrir con los textos una vez que estuvieran liberados de sus autores. En el inicio emprendi un arduo trabajo fotogrfico es difcil imaginar al anciano marcel duchamp efectuando una labor de ese tipo, pero a travs de la pantalla los presentes en el departamento ITAM Derechos Reservados. La reproduccin total o parcial de este artculo se podr hacer si el ITAM otorga la autorizacin previamente por escrito.130MARIO BELLATNde buenos aires lo vieron utilizar una cmara digital, la cual accionaba sin mirar por el visor, con el fin de retratar los seis meses que pas cada creador con su doble: personas tomadas al azar que deban aprender de memoria textos que repetiran frente al pblico en una sala de arte. La idea caus cierto desconcierto. Al principio los organizadores titubearon, a pesar de que lo propona duchamp despus de muerto. No queran arriesgar demasiado. Sin embargo, luego de una serie de discusiones el proyecto fue aceptado sin ms objecin.El da de la inauguracin se recibieron quejas de una serie de maestros de historia del arte, que haban viajado desde sus universi-dades de origen slo con el fin de estar junto a sus objetos de estudio. A marcel duchamp aquel reclamo le pareci fundamental, porque la ausencia de los cuerpos era otro de sus temas de inters. Sobre todo despus de su muerte. El lamento de los profesores era una prueba para duchamp de lo que en realidad esperan los dems de las obras. Si se trataba de ideas o formas, como se supondra, stas se encon-traban all presentes. Marcel duchamp haba logrado difundir en la sala aquello que interesaba en ese momento a los verdaderos autores. Pero las reacciones le mostraron que para muchos lo importante eran intercambios de otro tipo y no las obras mismas.Despus del Congreso de dobles de artistas, marcel duchamp comenz a plantear una serie de acciones. Afirm, a travs del apa-rato, que la ms interesante fue la que tuvo que ver con la escritura y puesta en escena de Perros hroes. La historia comenz cuando duchamp contest un aviso del diario en el que se anunciaba la venta de unos cachorros de cierto tipo de ovejero. En esa poca haba muerto de vejez un perro que le fue fiel durante los aos que pasaron juntos. Buscaba un animal sustituto. Haba ya ensayado, sin xito, con varios ejemplares. Con un greyhound que se estrellaba contra las paredes de su casa por la falta de espacio apropiado para correr. Con unos lebreles que ensuciaban sin la menor culpa los muebles y las camas. Con ciertos podencos que no entendan ninguna orden y con un primitivo basenji, el perro-gato, que lo desesper con su indiferencia. Hasta que alguien le recomend que probara con este ovejero. Estos animales eran los ITAM Derechos Reservados. La reproduccin total o parcial de este artculo se podr hacer si el ITAM otorga la autorizacin previamente por escrito.131UNA CABEZA PICOTEADA POR LOS PJAROSnicos capaces de salir con xito de cierta prueba de habilidad canina. Le informaron tambin que esto se deba porque eran descendientes directos del lobo. Por eso contest rpidamente el anuncio del diario. Realiz, a travs de la lnea telefnica, una serie de preguntas sobre la relacin entre esos perros y sus ancestros. Sobre si sus habilidades podan explicarse por una inteligencia ms desarrollada que la del resto de las razas. Despus de escucharlo, le pidieron que esperara unos momentos. Alguien ms iba a contestar sus preguntas. Minutos despus, marcel duchamp oy por primera vez la voz del hombre inmvil, quien desde las primeras palabras que le dirigi, trat de demostrar que tanto l como los perros a su cargo posean una inteligencia superior.Una hora ms tarde, marcel duchamp se encontraba presente en la habitacin del hombre inmvil un paraltico que, nicamente a partir de sonidos que emita con la garganta, entrenaba perros para matar, atento al espectculo que ese hombre tena montado para las visitas. Con la ayuda de un enfermero entrenador haca pasar por turnos a los perros. Duchamp comenz a ver cmo los animales repetan las conductas que el hombre inmvil haba anticipado momentos antes. Previo a la partida de marcel duchamp, ocurri un error de clculo. El hombre inmvil culp al entrenador. Uno de los animales mordi a duchamp y le destroz el pantaln que llevaba puesto. Marcel duchamp no regres a aquella casa sino hasta un ao y medio despus. En ese tiempo realiz un texto acerca de la experiencia que haba vivido ese da. Cuando lo entreg al editor, pens en volver al lugar de los hechos. Deseaba constatar cunto de cierto estaba presente en lo escrito. Advirti con asombro que en su texto aparecan algunos detalles en los que crea no haber reparado durante la visita inicial. Volvi por ese motivo una semana despus. En aquella ocasin con una cmara de fotos la misma que utiliz durante el Congreso de dobles y, como era su costumbre, tom algunas imgenes al azar. Decidi incluirlas despus en el libro y hacerlas pasar por verdaderas instalaciones. Es decir, simul que los ambientes fueron construidos por l, no que los haba tomado de la realidad.ITAM Derechos Reservados. La reproduccin total o parcial de este artculo se podr hacer si el ITAM otorga la autorizacin previamente por escrito.132MARIO BELLATNUna vez que el libro estuvo terminado, marcel duchamp quiso presentar una suerte de concepto sobre la idea de ese hombre inmvil y sus perros entrenados. Para lograrlo se puso de acuerdo con algunos directores de teatro para que cada uno anunciara pblicamente que iba a poner la obra en escena. Se empez a generar entonces la idea de que Perros hroes iba a ser presentada en simultneo en diferentes teatros. Duchamp se incluy en la propuesta, anunciando que l mis-mo iba a dirigir una de las adaptaciones. Se puso de acuerdo con el encargado de un complejo teatral para que pusieran lo siguiente en la marquesina: marcel duchamp, director de teatro. Se colocaron tambin avisos en los diarios. Hasta que, de pronto, sucedi lo que suele ocurrir con muchas obras de teatro: la fecha del estreno pas sin que nadie lo advirtiera. Todos los estrenos, pactados para que tuvieran lugar en un mismo da, fueron ignorados. Un reconocido crtico de teatro a quien duchamp haba convencido de participar en la idea public en una revista sus comentarios sobre las diferentes obras. En ella se mencionaba que las puestas en escena haban buscado poner de relieve la caracterstica principal del personaje: la inmovilidad. Para lo cual marcel duchamp y los distintos grupos teatrales se haban servido de perros adiestrados para permanecer inmviles sobre unos pedestales, en actitud de amenaza frente al pblico. Esos animales, mientras el texto se iba desarrollando, eran reemplazados por ejemplares diseca-dos, por perros de madera, o se dejaba el espacio vaco. Los cambios se hacan con variaciones de luz.Cuando el libro apareci, la editorial, quien tambin estuvo dis-puesta a colaborar en los falsos montajes, anunci que durante la presentacin efectuara una suerte de acto de desagravio para aquellos que se haban perdido los estrenos de las obras. Marcel duchamp busc como escenario para la presentacin un templo del siglo diecisis. Convoc luego a los participantes de la obra que l supuestamente haba dirigido escengrafo, sonidista, diseador de iluminacin, quienes reconstruiran el montaje por medio de palabras. Para cuando terminaran sus intervenciones, duchamp tena preparada una sorpresa. Durante el tiempo que dur la reconstruccin haba mantenido oculto, ITAM Derechos Reservados. La reproduccin total o parcial de este artculo se podr hacer si el ITAM otorga la autorizacin previamente por escrito.133UNA CABEZA PICOTEADA POR LOS PJAROSdebajo del altar en el cual se desarrollaba la presentacin, a un ovejero entrenado para permanecer inmvil. A una orden de marcel duchamp el perro salt. All se qued, esttico, mientras el texto de ficcin comen-zaba a desarrollarse. Surgi una voz en off, que bajaba del coro, que fue repitiendo fragmentos del libro. Transcurrieron cerca de veinte minutos de absoluta tensin, con el perro colocado sobre el altar de la iglesia mirando fijamente al pblico. Los asistentes se quedaron inmviles en sus asientos. Teman a esa bestia agresiva que los dominaba. La escena de un grupo de personas observando un altar presidido por un perro fue para marcel duchamp una accin ms eficaz que haber puesto en funcionamiento la verdadera adaptacin teatral. En cierto momento, cuando duchamp se encontraba sentado en la primera fila viendo con el resto de los asistentes el espectculo, sinti el impulso de ponerse de pie y preguntarles qu era lo que realmente estaban haciendo all, en las bancas de una iglesia, admirando a un perro inmvil. El animal continu. Iluminado por una luz cenital. El ambiente haba sido puesto en penumbras. El templo se mantuvo inalterable. Salvo la oreja del perro, que haca leves movimientos cuando aumentaba el volumen en que era repetido el texto. Marcel duchamp estaba convencido de las diferencias que hubo entre ambos montajes. El de Saln de belleza y el de Perros hroes. Vio incluso que se trat de ejercicios opuestos. Muchos creyeron que el trabajo sobre los perros haba surgido de la imaginacin, mientras que el de Saln de belleza haba sido tomado de la realidad. Algunos pensaron incluso que duchamp, antes de escribir esta ltima obra, haba visitado un saln convertido en lugar para morir, que aparen-temente exista. En los diferentes sitios donde la obra fue publicada se produjo un efecto similar. En cada uno de esos lugares se saba de la existencia, casi a la manera de un mito, de un espacio semejante. El grupo que realiz el montaje teatral, incluso encontr uno en las afueras de la ciudad. El elenco ensay la obra en sus instalaciones. A marcel duchamp le pareca que en el momento actual, y no cuando fue publicado, el texto cumpla de una manera ms efectiva con su ITAM Derechos Reservados. La reproduccin total o parcial de este artculo se podr hacer si el ITAM otorga la autorizacin previamente por escrito.134MARIO BELLATNintencin inicial. La de referirse a la peste. Ahora, el Saln de belleza puede ser capaz de retomar la peste desde una perspectiva bblica.Algunos aos despus de su muerte, cuando aquel acto comenz a pasar al olvido, marcel duchamp empez a extraar su cabeza. La que posiblemente haba sido devorada por los pjaros. Para el mismo pierre cabanne era un misterio la aparicin del cuerpo de duchamp en medio del sendero de un cementerio. Vestido con su traje de siempre, inmaculado a pesar de la voracidad de las aves. Ms de un artista podra crear una hiptesis al respecto. Algn escritor construir una historia que hiciera coherente el hallazgo de un cuerpo, irreproducible y sin posibilidad de anonimato, aparecido prcticamente de la nada. Marcel duchamp sin cabeza. Sin embargo, el aparato de pierre cabanne no menta, deseoso de recuperarla. En la pantalla, duchamp pareca no saber qu hacer sin ella. La sensacin de prdida le impeda realizar actividades a las que haba estado acostumbrado. Mirar el mar, jugar ajedrez, imaginar el esqueleto de obras como la ltima cena o el Guernica. Aunque senta que no era nicamente eso lo que le moles-taba. En cierto momento, se dio cuenta de que le haca falta una suerte de artificialidad capaz de suplir el vaco de su cuerpo. Algo que hiciera evidente la falta. No quera acudir al mundo de la ortopedia. Le era desagradable la idea de que le construyeran una cabeza que tratara de simular la prdida. En ese mbito, por lo general, en lugar de resaltar lo artificial se buscaba esconderlo. Tampoco deseaba apelar al univer-so de la religin. Se le haca impensable caminar con una cabeza de elefante como la del dios ganesh. Algunos aos atrs haba realizado cierto experimento cuyos resultados le dieron la clave para resolver su problema. En aquel entonces utilizaba una cabeza ortopdica, y al llegar a determinada ciudad sinti el rechazo de la gente. Acudi entonces donde un hombre que se dedicaba a la fabricacin de msca-ras, quien le confeccion una careta repleta de piedras de fantasa, que hicieron que los dems asumieran una suerte de asombro alegre ante su presencia. A partir de entonces, marcel duchamp tuvo claro que su prxima cabeza tena que provenir necesariamente del universo de la plstica. Recurri donde uno de los artistas ms importantes, y ITAM Derechos Reservados. La reproduccin total o parcial de este artculo se podr hacer si el ITAM otorga la autorizacin previamente por escrito.135UNA CABEZA PICOTEADA POR LOS PJAROSdespus de algunos encuentros, el artista pens en una serie de cabe-zas posibles para duchamp. Piezas que al mismo tiempo de poseer una funcin prctica existe un esbozo para realizar un crneo capaz de portar de manera oculta un telfono celular, un i-pod y una pluma minscula contaran con una esttica determinada.La propuesta que marcel duchamp le solicit al artista quiz tena que ver con hacer del accidente, de la ausencia de cabeza, un hecho comunitario. Que aquella caracterstica dejara de pertenecerle slo a l para convertirse en una prctica que involucrase al resto. Duchamp imaginaba una accin que hiciera del vaco de su cabeza faltante una suerte de jardn pblico. Un espacio annimo donde todos y cada uno tuviramos la responsabilidad de mantenerlo en perfectas condiciones. En el cuerpo de marcel duchamp se presentaba el accidente como una suerte de casualidad. No haba, para los ojos de duchamp, ni una sola persona que llevara realmente la cabeza encima de los hombros mientras a l le faltara la suya.Despus de que marcel duchamp mencion el asunto se cre un silencio en el departamento. Las discusiones entre los asistentes cesaron por completo. Pierre cabanne se coloc al lado de la pantalla y dijo a los presentes que iba a apagar el aparato por unos minutos. Que mientras tanto hablara de cierta obra que duchamp acababa de publicar. Se titulaba Yo soy el autor de ese libro y, por medio de una serie de complicados procedimientos, relataba una serie de sueos y premoniciones. Pona en prctica una accin artstica proveniente del interior del alma, como a marcel duchamp le gustaba nominar a cierto ejercicio inconsciente que sola ejecutar. Indagaba adems en el carcter proftico de las obras. Dos de sus obsesiones.Sin mediar transicin, el aparato didctico comenz de nuevo a funcionar. Se ilumin la pantalla y pudo verse un acercamiento al rostro que, segn pierre cabanne, era el del marcel duchamp actual. Nadie comprendi si se trataba de una mscara, de una cara ortop-dica o de la faz que le haba otorgado el otro mundo. Duchamp habl nuevamente. Confes que haba copiado, de manera deliberada, obras de otros autores. No como ejercicio de transcripcin, actividad ITAM Derechos Reservados. La reproduccin total o parcial de este artculo se podr hacer si el ITAM otorga la autorizacin previamente por escrito.136MARIO BELLATNque realiz sobre todo en la juventud, sino para hacerlas pasar como propias. Aclar que haba comenzado cuando, despus de su muerte, cay vctima de una depresin severa que trat de controlar sin la presencia de medicamentos. Sufri ataques de angustia y de pnico y cierto estado de desesperacin. Busc el auxilio de un terapeuta especializado en un anlisis psicolgico ortodoxo. Fueron varios me-ses de gran sufrimiento que cesaron cuando recurri a un psiquiatra que le suministr la medicina adecuada para sacarlo de tal estado. Durante el tiempo que dur su martirio, la nica actividad que pudo realizar fue la creacin de una obra, a la que llam La jornada de la mona y el paciente. En un principio se trat de una serie de escritos, a manera de cartas, que le escriba al analista ortodoxo con el fin de que entendiera su situacin. Lo hizo porque en las terapias diarias a las que asista, aquel analista haba instalado el rigor del silencio como eje de la cura. En esos das, duchamp recibi una invitacin para participar en un homenaje al escritor samuel beckett. A pesar de la crisis por la que estaba atravesando, marcel duchamp acept asistir. No pareci estar consciente de las consecuencias que esto poda traerle. Luego lo olvid por completo. Una semana antes de su participacin recibi el programa donde apareca su nombre impreso. Entr en un pnico an mayor al que lo atenazaba. Una de las caractersticas de su estado era que tena exaltado su sentido de responsabilidad. Tuvo pavor de haberse comprometido y no poder cumplir con lo acordado. Lo nico con lo que contaba era con el texto que haba escrito para retratar su crisis. Realiz entonces un acto sumamente elemental sobre el cual no reflexion mucho. Debajo del ttulo La jornada de la mona y el paciente puso el nombre de samuel beckett como si se tratara del autor de los mensajes dirigidos al analista. Se lo entreg a una directora de teatro preguntndole si estaba en condiciones de realizar un montaje de emergencia con aquel material. Curiosamente, la culpa que trajo consigo este acto produjo cierta recuperacin de su equilibrio emocional.Pero aquella accin no fue la nica de esa naturaleza que realiz marcel duchamp. En otra oportunidad transform La metamorfosis ITAM Derechos Reservados. La reproduccin total o parcial de este artculo se podr hacer si el ITAM otorga la autorizacin previamente por escrito.137UNA CABEZA PICOTEADA POR LOS PJAROSde franz kafka en un nuevo texto. Utiliz slo las palabras que haba empleado el autor del relato original. Una vez que se despoj de la ancdota central la transformacin qued el testimonio de alguien que no puede conciliar el sueo y experimenta, como producto del estado, perturbaciones que lo hacen sentirse casi como un insecto. Duchamp modific un relato ajeno para crear un nuevo texto para acompaar las imgenes de cierto fotgrafo que le solicit hacer un libro juntos. Cuando le llegaron las fotos elegidas, marcel duchamp apreci una serie de imgenes que retrataban casas vacas. Aparte de este rasgo, no encontraba ninguna otra caracterstica en particular. Lo nico que poda apreciar en ellas era la mudez de los objetos repre-sentados. Le pareci, nunca supo por qu, que eran casas perfectas para insomnes.Los asistentes al departamento de mis amigos miraron en ese momento, a travs de la pantalla, las fotos de las casas que el fot-grafo le haba enviado a marcel duchamp. Pierre cabanne afirm, estableciendo una suerte de dilogo con la pantalla de su invencin, que ms que mudas las casas le parecan solitarias. Duchamp dej de hablar. Recin en ese momento los asistentes supimos que exista la posibilidad de una interlocucin entre la sala y las imgenes de la pantalla. Las tomas donde apareca marcel duchamp no estaban graba-das. Con cierta vergenza comprendimos que haba escuchado los comentarios hechos en la sala. Marcel duchamp dio la impresin de haberse quedado pensando en el parecer de pierre cabanne. Cuando volvi a hablar dijo que lo solitario no lo encontraba necesariamente en esas casas. Para referirse a la verdadera soledad, afirm, haba que remitirse a la columna que el cineasta luis buuel a quien conoci en ciertos estudios de cine en california dej abandonada en medio de la nada despus de la filmacin de la pelcula Simn del desierto.Marcel duchamp record, a partir de la aparicin del tema de la sole-dad de la columna, la vez en que fue requerido para un congreso sobre cine y misticismo. La invitacin le caus asombro. Estaba seguro de no poseer el perfil intelectual adecuado para el evento. Como en todos los temas que lo apasionaban, no tena nada en particular que expresar. ITAM Derechos Reservados. La reproduccin total o parcial de este artculo se podr hacer si el ITAM otorga la autorizacin previamente por escrito.138MARIO BELLATNTanto en asuntos de cine como de misticismo hubiera preferido escuchar lo que los dems tenan que decir. Sin embargo, la nica posibilidad para asistir a aquel encuentro era por medio de una presentacin. Record que alguien le haba contado que la columna de la pelcula de buuel se encontraba abandonada en el desierto. Marcel duchamp se aboc entonces a la tarea de conseguir una imagen reciente de aquella colum-na. No estaba en condiciones de acudir personalmente al lugar donde se hallaba, pero pidi una y otra vez que le consiguieran alguna foto. Finalmente le lleg una reproduccin perfecta. Tomada por una profe-ITAM Derechos Reservados. La reproduccin total o parcial de este artculo se podr hacer si el ITAM otorga la autorizacin previamente por escrito.139UNA CABEZA PICOTEADA POR LOS PJAROSsional. Se mostraba slo la cspide y en los lados de la plataforma se podan apreciar caracteres bblicos. A un extremo de la foto, casi como por azar, se vea un poste de luz. Duchamp, luego de apreciarla por unos das, mand enmarcar la fotografa como si se tratara de una representacin religiosa. Mand tambin hacer una serie de estampas alusivas a la columna, que despus reparti entre sus vecinos. Al da siguiente volvi a las casas que haba visitado llevando su cmara. Fotografi uno por uno a sus vecinos, a quienes les pidi mostraran ante la cmara las estampas que les haba regalado. Marcel duchamp intent hacer creer que sus vecinos eran miembros de una cofrada que se haba creado en torno a la columna perdida. El texto que acompa a las fotos, mencionaba que un grupo de personas decidi huir de la ciudad con el fin de mejorar sus condiciones de vida. En el camino de su peregrinacin hallaron la columna de la pelcula de buuel. Estas personas decidieron tomar ese hecho asombroso como una seal y aposentarse en sus alrededores. Pronto comenzaron a asignarle virtudes curativas al monumento.En determinado momento, casi sin mirarnos, pierre cabanne nos dijo que, pese a las cosas que afirmaba en la pantalla, marcel duchamp no supo nunca qu significaba crear sin crear. Las explicaciones que pudo ofrecer al respecto parecan haber sido formuladas slo como pretexto para continuar vivo a pesar de las circunstancias. Dijo tambin que el cuerpo de duchamp no fue sacado nunca de su tumba y que su cabeza jams fue picoteada por los pjaros.El aparato didctico ideado por pierre cabanne nunca existi. As como es mentira la existencia de la reunin en el departamento de mis amigos situado en el barrio de montserrat. Cualquiera sabe que la figura del artista marcel duchamp se encontrar situada siempre ms all de cualquier artilugio. Muda y ausente. Como la que mantuvo el perro que fue colocado sobre un altar.ITAM Derechos Reservados. La reproduccin total o parcial de este artculo se podr hacer si el ITAM otorga la autorizacin previamente por escrito.ITAM Derechos Reservados. La reproduccin total o parcial de este artculo se podr hacer si el ITAM otorga la autorizacin previamente por escrito.