PRINCIPALES CONCEPTOS DE BAJTIN David Viñas

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    20-Jan-2016

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<ul><li><p>Principales conceptos bajtinianos</p><p>David Vias Piquer</p><p>Polifona y dialogismo</p><p>En sus trabajos, Bajtin privilegia el estudio de la novela porque piensa que se trata del gnero que mejor permite analizar el discurso social, ya que refleja la modernidad y se convierte as en un camino para conocer el mundo y el uso que en l hace el hombre del lenguaje. Es decir, la novela es para l el gnero literario que ms fidedignamente puede representar la historia y la vida social contempornea, con sus contradicciones y luchas. De ah que aplique sus conceptos de anlisis a la novela, aunque tiene una idea amplia de novela, pues llama as a cualquier enunciado que refleje lo inadecuado de las imposiciones cannicas y que incorpore el tesoro lingstico de una poca. Una novela es, en su opinin, un texto abierto a la riqueza social. En realidad, no plantea una teora de la novela (como la de Lukcs, por ejemplo), sino una teora del discurso en la novela. La oposicin fundamental que establece Bajtin es la siguiente: novela fonolgica (reduce el potencial de voces a una sola voz autoritaria) frente a novela dialgica (se sirve de ciertas tcnicas para incorporar una pluralidad de voces en el texto).</p><p>Bajtin se acerca siempre a la novela desde una perspectiva colectiva y social, la ve como reflejo de un mundo plural, repleto de dilogos, de voces que resuenan, como el dilogo establece tambin con otros enunciados, textos anteriores y posteriores, resulta que acaban unindose tiempos y espacios distintos: un texto responde o cuestiona o replantea cuestiones tratadas en textos del pasado, y, a la vez, plantea preguntas que futuros textos tratarn de responder.</p><p>La idea tradicional es que en un texto existe una sola voz, la del autor, pero Bajtin trata de encontrar la otredad, la alteridad. Para ello, sita el texto en su historicidad y trata de reconstruir el horizonte ideolgico con que el texto se encontraba en su origen. Lo hace desde el convencimiento de que comprender un texto es ser capaz de captar la pluralidad de voces que ese texto contiene y, a la vez, saber ubicar esas voces en su momento histrico con el fin de entender qu significado tenan para el lector de la poca. Tiene muy claro que el texto es un lugar en el que tambin habita el oyente, por eso lo que le interesa es atender sobre todo al carcter dialgico de la lengua.</p><p>Importa ahora centrarse en las ideas que Mijail Bajtin manej en su estudio sobre las obras de Dostoievski Problemas de la obra de Dostoievski (1929)-, y que desarroll con mayor profundidad despus en ensayos como La palabra en la novela (1934 -35) o De la prehistoria de la palabra novelesca (1940). Recurdese que, para Bajtin, Dostoievski era el creador de un nuevo tipo de novela absolutamente revolucionaria que ilustraba ntidamente la tesis que, en su esfuerzo de sntesis entre Formalismo y Marxismo, el propio Bajtin defenda: la conviccin de que toda obra literaria tiene internamente, inmanentemente, un carcter sociolgico (1992:1919). En efecto, segn Bajtin, en el discurso novelesco de Dostoievski se cruzan las fuerzas sociales vivas, y cada elemento de su forma est impregnado de valoraciones sociales vivas, de modo que un anlisis en profundidad ha de ver en cada elemento de la estructura artstica el punto de refraccin de las fuerzas vivas de la sociedad (1992: 191).</p></li><li><p>Bajtin considera insuficiente una aproximacin crtica que se centre en los aspectos temticos y trata de demostrar que en las novelas de Dostoievski el argumento tiene nicamente una funcin auxiliar, que se necesita de l slo para poder situar a los personajes en unas circunstancias concretas que descubran con cierta claridad los enfrentamientos sociales. De este modo, es obvio que la complejidad de la estructura supera con mucho el inters meramente argumental. Dostoievski se mantiene al margen de la accin de la novela, silencia su propia voz y deja que se escuchen slo las de sus personajes, con lo que consigue desnudar sus conciencias objetivamente y dejar que se enfrenten entre s. Como escribe Bajtin: se cruzan sus conciencias y sus mundos, se cruzan sus horizontes enteros (1992: 192). El resultado es un fiel reflejo de la realidad social, sin manipulaciones, y de ah que Dostoievski rechazara para s el calificativo de psiclogo y prefiriera el de escritor realista, tal y como puede leerse en su cuaderno de notas: Yo soy tan slo un realista en el sentido superior, es decir, represento las profundidades del alma humana (Bajtin, 1992: 193).</p><p>Est claro que, para Bajtin, con la interaccin de muchas conciencias, no de muchas personas a la luz de una sola conciencia, sino de muchas conciencias equitativas y de pleno valor (1992: 327), se consigue que la novela se convierta en un indicador de la lucha ideolgica. Incorporando distintas voces ajenas en su obra, el novelista piensa Bajtin- puede hacer que estas voces entren en lucha por influir en la conciencia individual (de la misma manera que lucha tambin en la realidad social que los rodea) (1989: 164). La polifona, pues, permite el dialogismo. El novelista introduce muchas voces en su obra y las deja dialogar entre s, con lo que se produce un cruce de ideologas en el seno de la novela. Como afirma Iris M. Zavala interpretando a Bajtin: lo dialgico es un fenmeno social que presenta la lucha de clases (1991: 137).</p><p>Al objetivar los pensamientos de sus personajes permitiendo el acceso directo a sus conciencias, sin que se interponga la voz del autor, est claro que Dostoievski alcanza un grado de realismo. La polifona as lo ha destacado Wladimir Krisinsky- es claramente un instrumento totalizador de la realidad (1998: 22). Como ocurre en la vida real, los personajes se presentan a s mismos con sus actos y sus palabras, y, a la vez, ayudan a perfilar la imagen de los otros personajes al referirse a ellos en algn momento. Para reflejar objetivamente la realidad de las relaciones sociales no se precisa nada que no puedan ofrecer los personajes novelescos por s solos; la presencia de cualquier otro ingrediente podra enturbiar el principio de objetividad, por eso Dostoievski, tal y como seala Bajtin, desde las primeras hasta las ltimas pginas de su obra se diriga por el principio de, para la objetivacin y conclusin de la conciencia ajena, no utilizar nada que no fuese accesible a la conciencia misma, que estuviera fuera de su horizonte (1992: 193). Son por tanto los pensamientos de los personajes, materializados en sus palabras, lo verdaderamente importante en las novelas de Dostoievski, y, ms exactamente, lo que a este novelista le interesa reflejar son los dilogos que entablen las distintas voces del entramado de una sociedad concreta. De este modo, queda claro que el argumento novelesco cumple meramente una funcin secundaria; no es el tema en s mismo lo que le interesa al autor, sino, como observa Bajtin en Dostoievski, la variacin del tema en muchas y diversas voces, un polivocalismo y heterovocalismo fundamental e insustituible del tema (1992: 194).</p><p>En el esbozo que precedi a la reelaboracin que hizo Bajtin de su libro sobre Dostoievski para la nueva edicin de 1963 se pona mayor nfasis todava en as innovaciones tcnicas que podan detectarse en las novelas del escritor ruso, tcnicas que, en su conjunto, supusieron la superacin del monologismo (1992: 325) y abrieron el camino a un nuevo tipo de novela capaz de ofrecer una representacin multidimensional del mundo humano: la novela polifnica o dialgica. Vuelve a </p></li><li><p>subrayar Bajtin en el citado esbozo la posicin que adopta Dostoievski frente a sus novelas y llama especialmente la atencin sobre el hecho de que, a diferencia de lo que ocurra con la novela fonolgica, el escritor ruso no impone su voz, su visin del mundo, sino que sabe hacerse eco de otras cosmovisiones y es capaz de situarlas al mismo nivel que la suya para que entren en dilogo enfrentndose o saludndose cordialmente, pero, en cualquier caso, ilustrando la riqueza, la pluralidad de la vida en sociedad. Asegura Bajtin que en las novelas de Dostoievski, la conciencia ajena no se enmarca en la conciencia del autor, sino que se manifiesta como algo puesto fuera y junto, con lo cual el autor establece relaciones dialgicas (1992: 324). Esto significa que el autor ha sabido crear personajes con absoluta independencia y no se ha colocado por encima de ellos, sino a su mismo nivel, en igualdad de condiciones. De este modo se consiguen personajes totalmente autnomos, no simples monigotes, sino personalidades individuales con vida propia que provocan distintas, y hasta opuestas, reacciones entre los lectores. Es obvia la importancia de este efecto artstico logrado gracias al hecho de que el autor est ausente siempre del recinto de la novela. Si, por el contrario, se sirviera de sus personajes como meros portavoces para transmitir su propia ideologa, entonces se estara ante lo que Bajtin denomina novela monolgica.</p><p>La habilidad de ocultarse es, pues, una de las tcnicas claves que permite la aparicin de la polifona en la novela. Bajtin localiza los orgenes remotos de este rasgo la polifona- en ciertos gneros serio cmicos de la Antigedad (dilogo socrtico, stira menipea, etc.), gneros que marcarn una tradicin literaria en la que destacan autores como Rabelais, Cervantes o Stern- caracterizada por una visin carnavalesca del mundo (Snchez Mesa, 1996: 204 207).</p><p>Siguiendo de cerca de Bajtin, varios autores consideran que la polifona es consustancial al gnero novelesco y, por tanto, uno de los rasgos ms carctersiticos de la novela (Bobes Naves, 1993: 55). Sull advierte, sin embargo, que las categoras centrales de la potica bajtiniana constituyen un camino sugerente si se usan de la manera adecuada y no se considera que toda narracin es polifnica (1996: 24). Lo mismo seala Krysinski: el uso de tales categoras slo es vlido si va acompaado de cierta cautela (1998: 21).</p><p>Al margen de estas consideraciones, lo que parece obvio es que Bajtin descubre como escribe Iris M. Zavala parafraseando a Wayne Booth- la esencia polifnica de la existencia (1991: 62). Su objetivo es llamar la atencin sobre la diversidad de lenguajes que conviven en una misma sociedad y sobre las posibilidades literarias de esta realidad. De hecho, denuncia en varias ocasiones el camino seguido por la estilstica tradicional, que analiza los textos interesndose nicamente por el estilo del autor, ignorando completamente la vida social de la palabra fuera del taller del artista: la palabra de los anchos espacios de las plazas pblicas, de las calles, de las ciudades y aldeas, de los grupos sociales, de las generaciones y las pocas (1989: 77). Ms que el estilo del escritor, a Bajtin le interesa el estilo del texto, y trata de ver reflejada en l la riqueza lingstica de la sociedad. A su juicio, la novela es un fenmeno pluriestilstico, plurilingual y plurivocal, de modo que un discurso novelesco autntico es, fundamentalmente, el resultado de una combinacin de estilos (1989: 80). En otras palabras: el hbrido novelesco tiene que ser visto como un sistema de combinaciones de lenguaje organizado desde el punto de vista artstico (1989: 177).</p><p>Bajtin insiste en que las mltiples voces que resuenan en una novela autnticamente polifnica provienen de los distintos grupos que coexisten en el seno de una misma sociedad, ponindose as de relieve el fenmeno del plurilinguismo. Escribe al respecto:</p></li><li><p>La estratificacin interna de una lengua nacional en dialectos sociales, en grupos, en argots profesionales, lenguajes de gnero; lenguajes de generaciones, de edades, de corrientes; lenguajes de autoridades, de crculos y modas pasajeros; lenguajes de los das, e incluso de las horas; social polticos (cada da tiene su lema, su vocabulario, sus acentos); as como la estratificacin interna de una lengua en cada momento de su existencia histrica constituye la premisa necesaria para el gnero novelesco: a travs de ese plurilingismo social y del plurifonismo individual, que tiene su origen en s mismo, orquesta la novela todos sus temas, todo su universo semntico concreto representado y expresado (1989: 81).</p><p>Daro Villanueva ha subrayado cmo el dialogismo postulado por el semilogo sovitico implica tres factores distintos, pero encaminados todos a subrayar la diversidad lingstica de la sociedad: una heterofona, o diversidad en el discurso narrativo; una heteroglosia o empleo de distintos niveles de lengua; y una heterologa o alternancia de variantes lingsticas individuales (1989: 55).</p><p>Por otra parte, Bajtin tena muy presente en sus reflexiones lo que denominaba la orientacin hacia el oyente (1989: 97), un fenmeno que explic con estas palabras:</p><p>El hablante tiende a orientar su palabra, con su horizonte determinante, hacia el horizonte ajeno del que entiende, y establece relaciones dialogsticas con los elementos de ese horizonte. El hablante entra en el horizonte ajeno del oyente, y construye su enunciado en un territorio ajeno, en el trasfondo aperceptivo del oyente (1989: 99 100).</p><p>Este tipo de observaciones de carcter lingstico son absolutamente frecuentes en los trabajos de Bajtin; de hecho, este autor desarroll, como ha destacado Iris M. Zavala, una completa teora del lenguaje (1991: 40). Pero lo interesante para la teora literaria es, por supuesto, la relacin que establece este autor entre la polifona social y el discurso novelesco. En su opinin, la novela orquesta el plurilinguismo de la sociedad; es decir: caben en este gnero literario todos los lenguajes o, si se prefiere, toda la experiencia humana verbalizada. Y es que Bajtin est convencido de que los diferentes lenguajes sociales a saber: el lenguaje de los negocios, el jurdico, el comercial, el laboral, el de los deportes, el de la poltica, el cientfico, el acadmico, las diversas jergas, el habla descuidada de la calle y el bar, etc.- no funcionan en la realidad cotidiana separados dentro de sectores estancos, sino que entran en contacto, en dilogo, hasta el punto de que incluso hay una contaminacin incesante de unos y otros. Y estas relaciones dialgicas son las que el novelista debe saber ilustrar. Polifona y dialogismo, pues, son rasgos esenciales del discurso novelesco. Y la prueba est en que ya Cervantes lo demostr. De hecho, son varias las ocasiones en que Bajtin ejemplifica sus teoras apoyndose precisamente en el Quijote. Incluso concluye el apartado dedicado a analizar las principales formas de introduccin del plurilinguismo en la novela destacado la profundidad y amplitud excepcionales con que Cervantes realiza en esta novela todas las posibilidades literarias de la palabra novelesca plurilinge y con dilogo interno (1989: 141). </p><p>Ya se ha visto que el recurso principal...</p></li></ul>