Plutarco - Moralia Xiii - 75 - Sobre La Musica (Pseudo Plutarco)

Embed Size (px)

Text of Plutarco - Moralia Xiii - 75 - Sobre La Musica (Pseudo Plutarco)

  • PLUTARCO

    OBRAS MORALES Y DE COSTUMBRES

    (MORALIA)

    XIII

    SOBRE LA MSICA (PSEUDO PLUTARCO)

    FRAGMENTOS

    INTRODUCCIONES, TRADUCCIN Y NOTAS DE

    JOS GARCA LPEZ Y ALICIA MORALES ORTIZ

    &EDITORIAL GREDOS

  • BIBLIOTECA CLSICA GREDOS, 324

    HECTOREx Libris Armauirumque Trompe l'oeil

  • Asesor para la seccin griega: Carlos Garca Gu a l .

    Segn las normas de ia B. C. G., la traduccin de este volumen ha sido revisada por Francisco J. Prez Cartagena .

    EDITORIAL CREDOS, S. A.

    Snchez Pacheco, 85, Madrid, 2004. www.editorialgredos.com

    Las traducciones, introducciones y notas han sido llevadas a cabo por: Jos Garca Lpez (Sobre la msica) y A licia M orales Ortiz (Fragmentos).

    Depsito Legal: M. 29232-2004.ISBN 84-249-1601-8. Obra completa.ISBN 84-249-2719-2. Tomo XIII.Impreso en Espaa. Printed in Spain.Grficas Cndor, S. A.Esteban Terradas, 12. Polgono Industrial. Legans (Madrid), 2004. Encuademacin Ramos.

  • SOBRE LA MSICA

  • INTRODUCCIN*

    1. LA OBRA, EL AUTOR Y SUS FUENTES

    a) La obra

    Este pequeo tratado Sobre la msica es una obra que ha merecido, en general, el elogio unnime de todos los autores que la han estudiado, por los conocimientos que nos proporciona sobre la historia de la msica griega, sobre todo en las pocas arcaica y clsica1, mientras que, a su vez, son

    * Este trabajo ha sido realizado en el marco del Proyecto de Investigacin BFF2000-085 de la DGICYT.

    1 As lo define, por ejemplo, R. W estphal, Ploutrchou Perl tnou- siks. Plutarch. ber die Mxisik, Breslau, 1865, pg. 12, que piensa que el ttulo del tratado poda ser: ber die archaische und klassische Periode der griechischen Musik, Sobre el perodo arcaico y clsico de la msica griega, y en la pg. 3, lo llama un monumento notable y nico en su clase de la literatura antigua, mientras que en H. W eil, T. Re in a c h , Plutarque. De la musique. Peri mousiks. dition critique et explicative par..., Paris, 1900, pg. I, es descrito como uno de los documentos ms preciosos que nos ha legado la Antigedad para el conocimiento de la msica griega. En este mismo sentido, valorando esta obra como fuente valiosa para el estudio de la msica griega antigua, se expresan, entre otros, G. Comotti, La musica nella cultura greca e romana, 2.a ed., Tu-

  • 10 SOBRE LA MSICA

    muy desfavorables los juicios de esos mismos estudiosos, cuando se han ocupado de su estructura y su forma2. En efecto, pronto el lector interesado por el contenido que le ofrece la obra se encuentra con un texto que no sigue un desarrollo lineal, con marchas hacia atrs y hacia delante y con digresiones que entorpecen el seguimiento de la lnea argumentai. En el mismo prefacio del tratado se nos indica, con datos muy significativos, que se nos pretende ofrecer una obra que formalmente quiere encuadrarse en las llamadas convivales o de banquete, obras stas de importante tradicin literaria en la literatura griega. En esa lnea, en efecto, nuestro tratado ofrece indicaciones del lugar en el que se desarrollar el encuentro descrito, la celebracin de un banquete, la fecha en que se realiza, as como los participantes en el mismo, el husped, Onescrates, y sus dos invitados,

    rn, 1991, pg. 16; M. L. W est, Ancient Greek Music, Oxford, 1992, pg. 5; y T. J. M athiesen, Apollos Lyre. Greek Music and Music Theory in Antiquity and Middle Ages, Line o ln-Londr es, 1999, pg. 356.

    2 A s M. Burette, que, por cierto, crea que la obra era de Plutarco, en su Ploutrchou Dilogos Pen mousiks Dialogue de Plutarque Sur la musique, Pars, 1735, en un eplogo a modo de conclusin a las anotaciones al tratado escribe (pg. 474): obra la ms espinosa, la ms corrompida y la menos desbrozada de todos los tratados de este gnero que han llegado hasta nosotros; y en poca ms reciente K. Ziegler, Plutarchi Moralia. Vol. VI. Fase.3. Peri mousiks (Plan. 39), 3.a ed., Leipzig, 1965, pg. V, nota 1, al comentar su forma, escribe que todos parecen estar de acuerdo en que se trata de un opsculo indigno de ser atribuido a Plutarco. Frente a estos y otros juicios desfavorables de A Barker, I. Henderson, etc., sobre la forma literaria de este tratado, K. Bartol, Ps.-Plutarchs table talk on music: Tradition and originality, en J. A . Fernndez D elgado, F. Pordomingo Pard o (eds.), Estudios sobre Plutarco. Aspectos formales. Actas del IV Simposio Espaol sobre Plutarco, Salamanca, 26 a 28 de mayo de 1994, Universidad de Salamanca y Ediciones Clsicas, 1996, pgs. 177-182, piensa, por el contrario, que se equivocan los detractores de los valores literarios de esta obra, ya que es un claro ejemplo del gnero simposaco y supone un paso adelante, aunque pequeo, en el desarrollo de este gnero, i

  • INTRODUCCIN 11

    Lisias y Sotrico. Sin embargo, la estructura de la obra, de la que pronto conocemos el tema a tratar, la msica, no responde a la forma dialogada, propiamente dicha, que encontramos en otras obras convivales muy conocidas de autores de este gnero literario griego como Platn, Jenofonte o el mismo Plutarco, sino que se desarrolla en dos largas conferencias o discursos a cargo de los dos invitados citados, Lisias primero y luego Sotrico, precedidos por un breve prlogo y un algo ms extenso eplogo a cargo del husped Onescrates.

    b) El autor

    Este pequeo opsculo, no conocido, al parecer, por los autores antiguos, como veremos al estudiar su transmisin, comienza a ser citado como una obra plutarquea slo a partir de su inclusin en la edicin de sesenta y nueve obras de Plutarco por el erudito bizantino Mximo Planudes en el siglo XIII, no encontrndose fuera de ella en el resto de la tradicin manuscrita. Quiz por sus importantes conocimientos de la msica griega, demostrados en sus restantes escritos, al prolfico autor de Queronea, Plutarco, no se le ha discutido la paternidad de este opsculo, a pesar de las diferencias formales notables en relacin con sus otras obras, hasta prcticamente el siglo xix, con la excepcin de la duda expresada por su traductor al francs Jacob Amyot, en el siglo x v i3, duda, por cierto, muy conocida y comentada. Las crticas y los juicios contrarios a la paternidad plutarquea vinieron, como es natural, por el lado correspondiente a la forma que presenta nuestro opsculo; sta es, al parecer, impropia del estilo empleado por Plutarco, un autor cuyos

    3 En el Prefacio a su traduccin, Plutarque. Sur la musique, Pars, 1582 (= 1572), escribe: le style ne semble point estre de Plutarque.

  • 12 SOBRE LA MSICA

    gustos literarios, por cierto, no han recibido demasiados elogios. Como se ha dicho y como se podr ver en las notas que acompaan a la traduccin, el contenido que nos ofrece el Perl mousiks, atribuido primeramente a Plutarco, no presenta caractersticas que no pudiramos sealar en otros tratados suyos, pero los trabajos sobre su lengua y su estilo, emprendidos por estudiosos en el siglo xix y principios del XX, como G. Benseler4, K. Fuhr5, B. Weissenberger6 y A. Hein7, han llevado a la inmensa mayora de los crticos modernos a inclinarse por la exclusin de este trabajo de las obras del amplio corpus plutarqueo.

    A pesar de esta aparente unanimidad, en la misma entrada del siglo XX, Th. Reinach8 defenda todava a Plutarco como su autor, si bien como una obra de su primera juventud, rechazando los ejemplos aducidos por esos autores, por considerarlos poco convincentes por la forma en que se su

    4 De hiatu in scriptoribus Graecis, pars I, Friburgo, 1841, pg. 536 s., quien se funda en datos precisos para su rechazo, ya que Plutarco evit el hiato en sus escritos, y ste abunda en el De musica, y no slo en las par- tes que se supone que el autor toma casi literalmente de sus fuentes.

    5 Excurse zu den attischen Rednem, Rheinisches Museum, NF 33, (1978), 589-590, que retoma los argumentos de estilo para negar la autenticidad.

    6 Die Sprache Plutarchs von Chaeronea und die pseudo-phitarchi- schen Schriften, Straubing, I (895), II (1896), pg. 82 ss., que, tras estudiar frases o expresiones nunca empleadas por Plutarco y que son frecuentes en el De musica, y el uso del pluscuamperfecto sin aumento, termina su anlisis del pequeo tratado, diciendo (pg. 85) que la obra, a pesar de Westphal, no es de Plutarco.

    7 De optativi apud Piular chum usu, Trebnitz, 19 4, que comparando el uso del optativo en Plutarco y en el De musica, concluye (pg. 181) tambin diciendo que, sin duda, este opsculo no fue compuesto por Plutarco: Itaque ut dicam quod sentio, mihi non dubium videtur esse quin ne hic quidem libellus a Plutarcho compositus sit.

    8 Plutarque. De la musique..., pgs. XXXVI-XXXVII.

  • INTRODUCCIN 13

    pone fue compuesto el tratado, y ofreca, adems, un amplio catlogo de citas de contenido musical y principalmente de carcter lxico en las obras de Plutarco, que se podan sumar a otras ya aducidas por autores como R, Westphal, que sealaban coincidencias muy significativas, que sern recogidas en las notas a la traduccin. Entre ellas destaca, por la frecuencia en la que es recordada, la coincidencia en el nombre del husped que organiza el banquete, Onescrates, que aparece mencionado como amigo, experto en medicina, de Plutarco en sus Charlas de sobremesa9, donde ofrece una cena a un reducido nmero de comensales; la referencia al principio de la obra a Focin, un virtuoso hombre de armas, al que Plutarco dedica una de sus Vidas paralelasi0; la forma tradicional con la que el autor se enfrenta a los nuevos cambios, principalmente, en el mundo de la msica, con paralelos (que irn siendo sealados en las notas), que evidencian que el autor del Perl mousiks conoca muy bien la obra del queronense. A pesar de todo ello, y con la sola excepcin de Th. Reinach y R. Westphal, todos los autores modernos que aparecen citados varias veces a lo largo de la introduccin y de las notas al texto (Volkmann u, Lasserr