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    XVI Jornadas Interescuelas Mar del Plata: 9, 10 y 11 de agosto de 2017

    Mesa 11- Discursos, relatos e imaginarios sobre tiempo, espacio y sociedad.

    Ttulo Caracterizacin discursiva de datos psiquitricos de mujeres internadas en 1915 en la

    Colonia Nacional Montes de Oca de Torres, Pdo. De Lujn: la deixis de mujeres alienadas.

    Autora: Bernhardt, Florencia

    Email: fmebernhardt@hotmail.com

    Instituciones de procedencia UBA- UNLu

    Para publicar en actas

    Caracterizacin discursiva de datos psiquitricos de mujeres internadas en 1915 en la

    Colonia Nacional Montes de Oca de Torres, Partido de Lujn.

    La deixis de mujeres alienadas.

    Introduccin

    Presentamos en este trabajo el inicio de las actividades de investigacin realizadas en

    el Hospital Psiquitrico Colonia Nacional Dr. Manuel Montes de Oca de Torres, Lujn.

    Dichas actividades se orientan a la examinacin de archivos psiquitricos de la primera poca

    del ingreso de mujeres: ao 1915 con el objetivo de caracterizar los gneros discursivos que

    registran dicho ingreso. Adoptamos la perspectiva del anlisis del discurso porque nos

    permite abordar la composicin de los gneros para caracterizar el dispositivo psiquitrico-

    institucional de la institucin asilar (Arnoux, 2009).

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    Encontramos un libro de mujeres y nias junto con algunos legajos. Muchas veces,

    las fichas de ingreso en el caso de mujeres no fueron completadas o fueron arrancadas. Si

    bien se calcula que aproximadamente fueron internadas ms de 900 mujeres entre 1915 y

    1929, segn datos del libro clasificado, se puede suponer que fueron ms el dispositivo.

    1. Marco histrico

    En La constitucin histrica de la enfermedad mental (2016) Foucault

    afirma que a mediados del siglo XVII la locura pasa a ser exclusin, para lo que se crean

    casas de internacin, sin vocacin mdica, destinadas a recibir individuos como pobres

    invlidos, ancianos sin recursos, mendigos, desempleados, personas con enfermedades

    venreas, libertinos, disipados, etc., son los extraviados. En el encierro que sufre el loco

    junto con muchos otros en la poca clsica estn en juego no las relaciones de la locura con

    la enfermedad, sino las relaciones de la sociedad consigo misma (p. 132).

    El hospital como instrumento teraputico es un siglo posterior a las casas de

    internacin europeas recin en 1760 aparece la labor teraputica o el sentido de curar al

    enfermo. El hospital pasa a ser considerado no un lugar para ir a morir sino un lugar de

    curacin en el que intervienen el mdico quien ocupa un lugar central- y los asistentes

    (enfermeras, ayudantes, alumnos, religiosas). As, se establecen mecanismos o tecnologas

    disciplinarias que permiten la medicalizacin y el desarrollo del modelo teraputico

    hospitalario (Foucault, 2014).

    En la Argentina este modelo se traslad y profundiz durante el siglo XIX y parte

    del XX, especialmente con el Dr. Melndez y luego el Dr. Cabred1 (de Lellis y Rossetto,

    2009) que introducen el alienismo, corriente inspiradora de los inicios de la psiquiatra

    argentina. Hacia principios del siglo XIX en la Argentina no existan los hospitales

    psiquitricos habilitados para mujeres, quienes eran destinadas a la crcel. En la segunda

    poca del siglo XIX, las polticas sanitarias del Estado Nacional fomentaron la construccin

    de asilos psiquitricos de estructuras manicomiales para alojar a personas con trastornos

    psiquitricos y de otra ndole: el diferente, el pobre, el desviado o anormal era excluido en el

    asilo, generalmente dirigido por organizaciones benficas, de carcter asistencialista y

    1 Ambos se destacaron como acadmicos y directores reformistas de instituciones psiquitricas, el primero en

    el siglo 19 y el segundo a principios del 20.

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    religioso (Bayn, 2000). En 1883 Torcuato de Alvear, cre la asistencia pblica para otorgar

    servicios mdicos (Requiere, 2010) que desempe funciones asistenciales en los hospicios

    y manicomios. As, en 1854 la Sociedad de Beneficencia cre el primer hospicio de mujeres,

    el Hospital de Alienadas, dirigido por el doctor Piero, que aloj aproximadamente a 1400

    mujeres hacia principios de siglo 20. Seala Bayn (2011) al respecto:

    Un hospital proyectado para sacarlas de las calles y la crcel y que

    termin convirtindose en un depsito donde raras veces se curaba y siempre

    se malviva. Creemos probable tambin que el discurso que trat de excluir

    a las mujeres del mundo laboral contribuy a profundizar esta situacin, al

    no ser consideradas como mano de obra til o necesaria. (p. 9).

    Es decir, el hospital psiquitrico, en alguna medida, reemplaz a la crcel: se

    transform en un espacio nuevamente de hacinamiento y de maltrato, destino inexorable que

    parecen haber tenido este tipo de instituciones.

    En cuanto al dispositivo psiquitrico que se instituye en la Argentina desde mediados

    del siglo XIX, es claro que se ve al otro como diferente, alienado, agresivo, peligroso,

    enfermo, calificaciones que justifican el encierro segn los modelos manicomiales europeos.

    El modelo clasificatorio que se utiliz en Europa se traslad a Argentina con caractersticas

    similares a las descriptas por Foucault (1996) en cuanto al orden, aislamiento del paciente y

    autoridad mdica. Dice Silvia Bayn en Las locas de Buenos Aires:

    Este dispositivo comenz a conformarse a partir aproximadamente de 1880 -

    despus de la construccin de los hospitales de alienados para hombres y mujeres en

    Buenos Aires- deslindando modelos de normalidad y anormalidad. Mientras al

    principio la locura fue vista como un desorden moral, la relacin de mdicos

    argentinos con pares extranjeros, lo mismo que el desarrollo del espacio manicomial

    - que permiti la observacin de conductas y el conocimiento directo de patologas -

    , produjo la construccin de un discurso especfico. (p. 9)

    La pobreza, la conflictividad, la explotacin laboral no eran exclusividad masculina

    sino que la situacin de las mujeres empeoraba a causa de los sometimientos tanto familiares

    como sociales, en las poblaciones locales y de inmigrantes, es decir, atravesaron a diario por

    situaciones cercanas a la alienacin. Adems, la situacin de las internadas en el Hospital de

    Alienadas, actual Moyano, era compleja debido a que existan problemas de hacinamiento,

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    convivan entre ellas con diferentes patologas y grados de agresividad o violencia, no haba

    atencin suficiente (Bayn, 2000), por lo que estas instituciones se transformaron en

    depsitos de mujeres. As, se crearon otros asilos como el de Lomas de Zamora como anexo

    de Alienadas, el de Oliva en Crdoba y la Colonia de Torres.

    Algunas cifras son, por ejemplo en 1881 haba 200 camas disponibles y 377 mujeres

    internadas; en 1900 haba 1400 mujeres internadas; en 1908 el Asilo de Alienadas de Lomas

    tena capacidad para 500 mujeres, que luego se ampli (Requiere, 2010). El Dr. Domingo

    Cabred, inspirado en las teoras europeas de puertas abiertas (open door) para el tratamiento

    de enfermedades mentales, desarroll dos proyectos para derivar a estas personas de la

    Capital Federal, el primero fue la Colonia de Open Door y el segundo la Colonia de Torres.

    Ambos establecimientos se construyeron a finales del siglo XIX y principios del XX y estn

    ubicados a una distancia relativamente corta pero lo suficientemente lejana de la capital, a 20

    kilmetros aproximadamente de la ciudad de Lujn.

    El historiador Marquiegui (Un final no buscado 2012) explica que las primeras

    instituciones psiquitricas de nuestro pas son el resultado del proceso de modernizacin que

    se desenvuelve a partir de las inmigraciones y que el enclaustramiento de estos sectores de

    la poblacin:

    en las colonias asilo fundadas a principios del siglo XX no siempre obedeci

    a causas ni pura ni exclusivamente mdicas, confluyendo en ese desenlace las

    prcticas de control y el inters de un estado que vea con alarma el desmesurado

    crecimiento de la poblacin y la urbanizacin acelerada, que no podan dejar de

    vincular con la aceleracin del conflicto social y el incremento de la emigracin

    europea. (p. 157)

    Frente a esta situacin, la propuesta fundacional de Cabred, en un principio, fue

    diferente. Cre asilos bajo los modelos de Pinel en Francia y de Conolli en Inglaterra, en

    zonas rurales con la finalidad de evitar tensiones que perjudicaran a los internados. Introdujo

    el modelo de sistema sin coercin (no restraint) europeo, de colonia agrcola basado en una

    triloga teraputica de libertad, trabajo y bienestar fsico y moral as como tambin haba

    quitado el uso de chalecos de fuerza y el encierro y, a cambio, haba introducido la clnica

    como mtodo teraputico: Se aplicar la educacin fsica, intelectual, moral y profesional

    bajo una direccin mdica, formando todo ello el tratamiento designado como mdico-

    pedaggico (Cabred, 1908, en de Lellis y Rossetto, 2009, p. 16).

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    2. Historias clnicas

    A partir de Foucault (2014) entendemos el poder psiquitrico como una

    administracin antes que una teraputica que establece un rgimen de aislamiento,

    regularidad y obligaciones, donde el psiquiatra es el director del funcionamiento del hospital

    y los individuos, que reproduce el orden de la realidad puertas adentro del asilo a travs del

    sometimiento del otro, de la interrogacin o anamnesis tipo confesin, la enfermedad que se

    le impone y la exigencia de trabajar para pagar sus gastos. En este sentido, el rgimen del

    asilo necesita una direccin, a cargo de los mdicos psiquiatras que no necesitan de su saber

    psiquitrico para ejercerla pero que la fundamenta.

    Tambin afirma (2014) que el poder del mdico asilar se ve en ciertas marcas de su

    saber, como las que recoge de Pinel sobre la interrogacin detallada que debe realizarse al

    enfermo en ese protoasilo de los primeros aos del siglo XIX (p. 216). Adems seala

    que en el interrogatorio el enfermo no debe darse cuenta de que la informacin depende de

    l y es necesario que responda a las preguntas; se constituye en un juego de significaciones

    que da al mdico autoridad sobre el paciente (p. 218); para constituir las marcas de saber

    hay que vigilar al enfermo y llevar su historia con detalle.

    Nuestros anlisis dan cuenta de estas afirmaciones a travs de las fotografas y de los

    boletines que se producen en el momento del ingreso al asilo. El anlisis del discurso permite

    explicar el sentido y el funcionamiento desde el campo del lenguaje a saberes provenientes

    de otros dominios a partir del problema que se ha planteado o ha sido planteado por otro

    profesional (Arnoux, 2006, p. 38). La historia clnica como gnero discursivo mdico

    constituido por un relato o narracin escrita a partir de un ordenamiento de datos de una

    persona, es bastante reciente. Las de Torres relatan los antecedentes familiares o herencia,

    hbitos, constitucin fsica y psquica, su medio ambiente y siempre que sea posible, la

    etiologa y evolucin de la enfermedad (de la Prieta Miralles, p. 36, 2002). Este relato, a su

    vez, tiene consecuencias jurdicas y documenta la historia del paciente, la sabidura o

    habilidad del mdico.

    El conocimiento necesario para el documento surge de una comunicacin entre

    mdico y paciente en el contexto de una entrevista, adems de datos procedentes de

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    instituciones. Las historias clnicas de la Colonia de Torres son los boletines anamnsicos

    que el mismo Cabred confeccion (de Lellis y Rossetto, 2009). Se componen de una

    indagatoria o boletn anamnsico suministrado por el mdico y de imgenes de las mujeres

    que ingresaban.

    Los estudios mdicos de imgenes se realizan en Europa a partir del siglo XV en

    forma de cuadros, litografa y ya a partir de mediados del siglo XIX en forma de fotografa

    cuya finalidad es describir el cuerpo desde el punto de vista cientfico. La imagen mdica

    produce una transformacin en la condicin del sujeto a representar, donde el estado del

    sujeto, luego de una clasificacin, muta al estado de objeto (Leyton Robinson y Daz

    Caballero, 2007, p. 993). La fotografa es un hito histrico que constituye un material valioso

    para el anlisis de los cuerpos de las mujeres internadas, y a su vez, nos permite observar lo

    no percibido, la obscenidad de la objetividad, el discurso cientfico en su concreta realidad

    social y poltica y cmo esta influye sobre las determinaciones cientficas (p. 998). El

    examen de las fotografas de las alienadas permitira encontrar marcas del cuerpo social o de

    la institucin mdica, deixis y, as, abordar el modelo mdico-social que las fotografi.

    A partir del anlisis de los documentos fotogrficos y boletines anamnsicos,

    buscamos establecer los signos de la resistencia de las mujeres y la deixis institucional o, el

    dispositivo institucional de la poca.

    2. 1. Fotografas

    Gregoriadou (2014) explica que desde su invencin, la fotografa intent parecer un

    documento fiel de la realidad, un instrumento cientfico en el que el positivismo crey y

    constituy en documento o archivo. Tambin se relacion con los instrumentos de poder a

    travs del uso de la imagen que hacen los aparatos de Estado. Durante el siglo XIX su prctica

    era frecuente en instituciones policiales, manicomiales y hospitales. Tambin explica que en

    Vigilar y Castigar (1975), Foucault localiza la emergencia de un nuevo mecanismo

    administrativo de registro, de documentacin que empieza a regular, organizar y clasificar

    todo lo dicho en archivos (p. 79). Este mecanismo se pone en relacin con las prcticas

    policiales y psiquitricas de la poca. Se utilizan fichas con fotografas y textos que luego se

    archivan como instrumentos de control. La fotografa se convierte en prueba policial,

    judicial, as como herramienta de diagnosis fisiognmica e incluso de reforma en la clnica

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    psiquitrica () su uso servir en la clasificacin y comparacin de un individuo con otro,

    permitiendo de ese modo el control absoluto del hombre mediante su conversin en objeto

    de conocimiento (p. 87).

    Bertillon (Gregoriadou, 2014) compagin tablas de datos con medidas

    antropomrficas detalladas para la clasificacin visual de los cuerpos, la huella fijada en la

    fotografa y en el archivo contribuye a la identificacin y a la autenticidad de la identidad, y

    nos hace pensar que su ntima relacin reside en esta impresin latente que ambos registros

    encierran (p. 90). Sabemos que Bertillon estaba ideando un archivo fotogrfico importante

    a partir de la informacin de los criminales en base a las fotografas. Al respecto, dice

    Ginzburg en Mitos, emblemas indicios (2008):

    La idea de un enorme archivo fotogrfico criminal fue en un principio

    descartada, por los insolubles problemas de clasificacin () Desde 1879, un

    empleado de la prefectura de Pars, Alphonse Bertillon, elabor un mtodo

    antropomtrico, que ilustrara en varios ensayos y memorias, basado en minuciosas

    medidas corporales, que confluan en una ficha personal. () Bertillon propuso

    complementar el mtodo antropomtrico con el llamado retrato hablado, o sea

    con la descripcin oral analtica de las unidades di...