Pandilla, Comunidad y Policia.

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    19-Jun-2015

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  • 1. REFLEXIONES SOBRE PROCESO DE PAZ EN LOS CANTONES, SAN LAUREANO Y CABAAS DE CIUDAD DELGADO. 0. INTRODUCCIN 1. LA COMUNIDAD 2. LAS MARAS O PANDILLAS 3. LA POLICA NACIONAL CIVIL 4. LA IGLESIA CATLICA CIUDAD DELGADO, MARZO DE 2013.

2. INTRODUCCIN. Esta es una reflexin cuyo vehculo es un relato desde las partes o actores que tiene este proceso. Cierto da preguntamos a una vecina anciana que es muy observadora, sobre qu opinaba de este proceso que llevamos en la zona y, ella nos dijo: De todo este enredo que tienen, gracias a Dios van saliendo cosas buenas y lo mejor, es que ya no hay muertos. Esas son las cosas contundentes que nos obligan a ser cada da ms acuciosos. Eso nos lleva a asumir la realidad que vivimos con la mayor seriedad y rigurosidad posible. Con todo, ya hemos analizado y escrito sobre nuestra realidad y las interpretaciones que de ella tenemos. Estas son pues, reflexiones sobre nuestro convivir en este contexto en que nos ha tocado estar. Para una mayor claridad hemos separado a los actores, para garantizar la expresin genuina de cada uno de ellos. Aun as, se nota el peso de la radical versin de los actores entre s, siendo parte de este sistema real. La realidad actual es fruto de un proceso de inspiracin autnticamente cristiana. Y como tal, jams vamos a admitir que la violencia y la muerte son la nica solucin posible. La conversin, el perdn y la reconciliacin son parte indisoluble de este proceso. Es en esta misma realidad en la que se define la autenticidad de la fe, no en las discusiones estriles, sino, en el compromiso concreto por la transformacin de la realidad para vivir mejor, como hermanos y hermanas de verdad. No somos ingenuos, ya que hemos definido con seriedad nuestra realidad. Por eso mismo estamos abordando las cosas desde su raz. Estamos conscientes de la necesidad de una polica seria y que se d a respetar. Estamos en un esfuerzo educativo para que nuestra gente tenga la experiencia positiva que implica vivir en el plano de la legalidad, y que vean 3. que eso mismo es una tarea para todo el pas. No podemos seguir caminando con la lgica de la ley del ms fuerte. Esta reflexin, como toda reflexin es parcial y por tanto abierta. La apertura permanente la marca la realidad misma, por ello, nosotros no hablamos de modelo sino de PROCESO; y los procesos no se pueden replicar al pie de la letra; stos nos refieren a la dinmica misma de las personas dentro de su realidad. Del PROCESO podemos extraer valores, principios y sueos. Los logros pueden ser la motivacin para que otros hagan su propio camino: Caminante no hay camino, se hace camino al andar. Dice el trovador. En el plano social, es conveniente considerar que las islas no son viables. Nuestra sostenibilidad como zona de paz nos ha llevado a la urgente necesidad de tener presente nuestro entorno. En ese sentido, la TREGUA es para nosotros una oportunidad; oportunidad para encontrarnos con los dems, para salir del anonimato como tantos otros que hacen cosas positivas. La tregua es una urgencia, es un campanazo para que todos y todas digamos presentes por la paz. 4. I. LA COMUNIDAD. La comunidad es un trmino genrico para representar comunidades, grupos y sectores de una regin determinada, que van convergiendo en una serie de objetivos. Esto mismo nos ensea que la realidad es el escenario de la pluralidad en todo sentido. De esta realidad emergen grupos e individuos que tienen la disposicin aunque sea mnima, de afrontar la problemtica de la delincuencia y la violencia. Para todo esto, el elemento fundamental y estratgico es la COMUNICACIN, que como tal tiene que ser permanente, franca y directa. Dentro de este mar de tareas, el esfuerzo educativo de quienes dirigen y coordinan, se orienta a presentar estas acciones iniciales como parte de un PROCESO. El proceso es la palabra clave que va orientando a que todo lo que se haga, se haga como contribucin al cambio a una realidad mejor para todos y todas. Eso quita tambin, las tentaciones inmediatistas de todas las personas involucradas. La tentacin de las soluciones rpidas queda sin gas. Eso posibilita el comprender con firmeza, que las soluciones reales son parciales y vienen enriquecidas por la participacin de las mayoras. De all surge la exigencia de que cada quin haga lo que le corresponde. Esto mismo traslada RESPONSABILIDAD a todos y todas y fundamentalmente a las familias. RESPONSABILIDAD es tambin palabra clave y fundamental. La comunidad aporta un enorme porcentaje de la verdad real al interior de la realidad social. De all que el mapa de la composicin social, cultural y delincuencial est all. De hecho las maras son parte constitutiva de estas redes sociales, que antes que todo son redes familiares, y de amistades y enemistades que corren en la sangre. 5. De aqu sale QUIN ES QUIN. Para bien o para mal. Aqu se ven los verdaderos liderazgos naturales, aqu es en dnde se ve el peso de cada sector e institucin. Ac la gente toma conciencia de que necesita una buena polica, y de aqu la polica debe darse cuenta de que sin la gente es menos que nada. Al menos con esta gente nuestra. Porque hay que tener en claro que cada grupo poblacional tiene su propio carcter y naturaleza. LA ORGANIZACIN. La organizacin es otra palabra clave. La organizacin de la gente pasa por muchas etapas y segn el momento del proceso. La organizacin se plantea para nosotros en tres aspectos: 1. La organizacin desde s; que se asienta muchas veces desde los grupos naturales o bien localizados. 2. La organizacin en funcin de la alianza estratgica con la PNC. 3. La organizacin formal para la lucha por transformar la realidad social en la que vivimos. 1. La organizacin desde s. La organizacin a la vez que un derecho es una necesidad para la gente que vive en un rea conflictiva. La organizacin da fuerza y confianza y ms an, cuando sta es respaldada por una polica responsable que se hace parte de la comunidad. Como un ejemplo primero, tenemos que en nuestra zona implementamos la misa comunitaria. Estas misas se iban programando all precisamente en las casas en donde haba conflicto, sin que se notase este propsito, ya que tambin se hacen en casas no tan conflictivas. A nosotros nos ayud para que la gente se encontrase en medio de algo positivo. 6. El sacerdote la hizo en esos momentos de puente, visitando algunas familias involucradas en la guerra pandilleril. Se incrementaron los cultos evanglicos pero no tuvieron la consistencia de la accin catlica, por razones que no analizaremos ac, pero que tambin tuvieron su impacto positivo, adems de que la accin policial fue poniendo al descubierto quines actuaban mal y quines no lo hacan. El deporte, la cultura, la iglesia, la escuela, el sector vecinal, todos representaron para nosotros, los espacios vitales para encontrarnos con los jvenes y la gente en general. El deporte y la relacin con la escuela fueron los escenarios ms dinmicos en el contacto con la juventud. En segundo lugar estuvieron los jvenes de la iglesia y los grupos organizados ligados a la iglesia catlica, pero independientes de ella en su funcionamiento. Toda esta dinmica fue generando las condiciones para que la poblacin en su conjunto, volviese a tender sus lazos internos de comunicacin y tambin esa lnea comunicacional con la polica. 2. La organizacin en funcin de la alianza estratgica con la POLICA NACIONAL CIVIL. El tipo de alianza depende fundamentalmente de la polica. Es sta que tiene que mostrar de que garantiza los pasos de los Primeros y primeras valientes que asumen responsabilidad en nombre de todos. Nuestra experiencia inicial en esto fue negativa y, no tuvimos consecuencias fatales porque tambin nos habamos hecho respetar. Pero la PNC nos abandon producto de la falta de visin y la falta de compromiso institucional. Pero gracias a Dios, esto se corrigi y retomamos la marcha. La comunidad consigui una casa para la PNC, la limpi, la acondicion etc. La casita tiene agua y luz y cero costos para la Institucin. 7. Se ha equipado con estufa, ventiladores, refrigeradoras etc. Luego esta realidad de Policas viviendo y conviviendo con la gente se multiplic. Al ser la comunicacin un bien estratgico, se pens en un telfono mvil para la polica; un telfono cuyo Nmero estara en manos de todos y todas, incluida la delincuencia. As nace nuestro 911 COMUNITARIO y nos atrevemos a decir, qu es ms efectivo que el 911 Institucional, ya que el nuestro est nutrido de pueblo, de vivencia, de confianza, de esa esencia de ser una polica que es parte de la comunidad y no una fuerza de ocupacin ajena al territorio. La Comunidad se convierte en corresponsable de la seguridad pblica, pero no de cualquier seguridad, sino que, de aquella que asume que la Seguridad pasa por la resolucin de los problemas socioeconmicos, culturales, educativos, de servicios bsicos, de empleo, en otras palabras de inclusin y participacin en los beneficios y no slo en los trabajos. De ah que para nosotros lo contrario a la INSEGURIDAD no es la SEGURIDAD, sino, LA CONVIVENCIA Y EL DESARROLLO. La comunidad ejerce contralora social de la funcin policial. Y esto se logra por la unin slida entre la jefatura y los liderazgos locales. De aqu depende en mucho el visualizar a los buenos policas y a los malos. Aqu se aplica el refrn que dice: La calle da la honra o bien la deshonra. La comunidad multiplica los ojos y odos de la polica. Dentro de las alegras, fiestas y tambin tristezas al interior de la vida de la comunidad, est presente la polica. En los logros y en las metas no alcanzadas tambin est presente la polica. No por eficacia en la movilidad, sino, simple y llanamente porque son parte de la comunidad. 3. La organizacin formal para ir cambiando nuestra realidad de marginacin y pobreza. 8. Hay un reagruparse para cosas positivas en trminos especficos, pero como teln de fondo se percibe y se va sintiendo un reagrupamiento mayor de todos y todas para cambiar la realidad de miedo y muerte que nos est oprimiendo. Se afianzan los grupos naturales, se formalizan an ms los ya organizados y surgen nuevos grupos y sectores que forman sus ADESCOS para mayor contacto con el gobierno local. Se implementan talleres para que la gente vaya visualizando alternativas de solucin a sus problemas; se potencia la artesana en bamb que realiza una pareja de esposos, se inicia el montaje de pequeas crianzas de aves de patio, se dan algunos apoyos puntuales de ndole econmica, se crea el Fondo Solidario para apoyar con crditos las iniciativas productivas y comerciales de las personas. Se monta un programa de Becas para bachillerato, sabiendo que los jvenes al terminar su noveno grado, ya sin estudio ni trabajo pasan a estar ms de lleno en la pandilla. En concreto, con todo este transmitimos esperanza y ayudamos a ver salidas para la gente. Este ambiente se ve reforzado con la accin solidaria de la PNC. Los agentes estn al tanto de la problemtica en su conjunto. Estn abocados a la resolucin pacfica de los conflictos sin que por ello, dejen de representar la fuerza legal que como polica tienen. Aqu el SERVIR Y PROTEGER asume otra connotacin de proporciones inimaginables. Juntos pues, aterrizamos en la conformacin de nuestro Comit para el Desarrollo Humano C.D.H. que viene a ser el espritu del proceso que vamos empujando entre todos y todas. 9. El C.D.H. Est estructurado de la sig. Manera: Este paso al C.D.H. ms los apoyos solidarios van encaminados a hacer sostenible este proceso. La INVERSIN econmica y la DIRECCIN CLARA Y AMPLIA DEL PROCESO nos pueden llevar a decir que, al menos ac este proceso es irreversible. Aunque sabemos de fondo de que no son posibles las islas en el terreno social. Equipo de Acompaamiento. Coordinador. Secretario. Tesorero. Sec. Educacin formal y no formal. Sec. De Cultura Deporte y Recreacin. Sec. De Iniciativas Econmicas y Sociales. Sec. de Organizacin y Seguridad Ciudadana. 10. II. LAS MARAS Y PANDILLAS. Las maras y pandillas matan, extorsionan, roban, hurtan, violan, intimidan, trafican y consumen drogas. Se posicionan como poder de facto en las comunidades, barrios y colonias. Truncan la vida de los jvenes y sus aspiraciones etc. Todo esto lo sabemos nosotros en carne propia y no necesitamos que nos lo digan y expliquen. Adems, podemos agregar, que las maras tienen sus negocios legales, hechos con dinero sucio, al igual que muchas empresas de gente honorable. Y esto lo decimos con claridad, LA IMPUNIDAD es la que genera este tipo de frutos. Pero, la impunidad no nace con las pandillas, eso es algo estructural que slo se puede corregir desde el Estado y la Sociedad en su conjunto. Las maras y pandillas no son un enemigo externo. Son hijos, son hermanos, son primos, son tos, son padres, y ahora, hasta hay mareros que son abuelos. Las maras son parte constitutiva de nuestro tejido social, nos guste o no. El Padre Ellacura deca: la realidad da que pensar Por eso mismo, deca, la realidad hay que verla con CIENCIA y con AMOR. Por eso mataron al Padre Ellacura, por VER la realidad y por HABLAR de esa VERDAD. Y al igual que Jesucristo, Ellacura sigue vivo y aportando a la redencin de la sociedad salvadorea. Las maras no nacieron como una realidad negativa. En sus inicios, para muchos que venimos de los sectores populares, la mara era nuestro grupo de referencia. Dentro del barrio mi mara, decamos, para referirnos al grupo de mis amigos ms cercanos. La mara de la escuela Normal, la mara de sociologa, la mara de letras, etc. Pero, aos de necesidades bsicas no cubiertas, aos de derechos humanos pisoteados, aos de voluntades burladas, aos de autoritarismos 11. larvados, aos de violencia de todo tipo, aos y aos sin oportunidades. Lo que tenemos ahora es un acumulado de pobreza, tristeza y dolor. Dentro de todo esto, y a pesar de esto mismo, las maras tienen el DEBER MORAL de ver y tratar a la poblacin como seres humanos, como sus hermanos y hermanas. Y la sociedad por mnima decencia tiene este mismo DEBER MORAL. Las polticas NEO LIBERALES, trminos que de por s son acadmicamente cuestionables, sumieron al pas en la vorgine de la EXCLUSIN SOCIAL e hicieron de nosotros testigos presenciales y victimas del pillaje de los seorones. Ante esta realidad tan atroz, est por dems preguntarse por qu las maras transitaron hacia la realidad de las pandillas delincuenciales. Por qu algunas pandillas se aliaron al crimen organizado. Las deportaciones de pandilleros de EE.UU tuvieron su influencia, pero sta no fue tan relevante. Y bien lo saben los que se han centrado en el estudio de este fenmeno o al menos han escrito sobre ste. De alguna manera podemos decir que las pandillas salvadoreas tienen su carcter; ni en EE.UU se han dejado someter a otros poderes. Nos atrevemos a decir, incluso, que los carteles internacionales de droga, no han penetrado con la profundidad e intensidad que quisieran, en buena medida por la presencia de las pandillas en los territorios. Precisamente porque all mandan las pandillas y no los polticos. En el caso de nuestr...