Novena Nuestra Señora Del Perpetuo Socorro

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    28-Jun-2015

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  • 1.
    • NUESTRA SEORA DEL PERPETUO SOCORRO
    Pues del Perpetuo SocorroTierna Madre te aclamamos, Haz, OH Madre!, que sintamosTu perpetua proteccin.

2. Oracin preparatoria para todos los das

  • OH Madre del Perpetuo Socorro! T conoces todos los dolores de mi vida y sobre todo la horrible pena que hoy me trae a Tus Plantas maternales.
  • Adoro la Divina Voluntad y beso resignado la Mano de mi Dios que me prueba; y hoy, como ayer y como siempre, confo en Su Infinito Poder y en Su Misericordia Infinita.
  • Pero l puso en Tu Corazn las riquezas de Su Bondad y en Tus Manos los tesoros de Su Omnipotencia. Por eso acudo a Ti, Madre Ma del Perpetuo Socorro.
  • Seora y Madre ma, las sombras del dolor me envuelven por todas partes, y no s a que puerta llamar para tener algn consuelo en esta amargura que me ahoga. Los hombres, unos me son adversos, otros me persiguen, otros me olvidan, los ms me miran con indiferencia. Los pocos que parecen compadecerse de m se declaran impotentes para remediar mi mal.
  • Slo me quedas T, Madre ma del Perpetuo Socorro. Por eso a Ti acudo lleno de confianza y amor. Eres la Madre de
  • Dios! Eres mi Madre! Jess aprieta Tus Manos para depositar en Ellas Su Misericordia y Su Amor. El primer milagro que obr en Su vida mortal lo obr movido por Tus splicas. No puedes hacer ahora otra splica como aqulla en favor mo?

3.

  • Madre ma del Perpetuo Socorro vengo a pedirte un milagro, y que este milagro sea para gloria de Dios, alabanza
  • Tuya y santificacin de mi alma.(Se hace la peticin).
  • Aqu vendr nueve das seguidos a Tus Plantas. Quedar Tu Maternal Corazn insensible a mis ardientes y humildes
  • splicas? Porque eres buena, porque eres fiel, porque eres segn el plan Divino, Duea de todos los tesoros de Dios,
  • por eso confo en Ti.
  • Sin embargo, que ahora y siempre se haga la voluntad de Dios, as en la tierra como en el Cielo. T, Madre ma,
  • hallars en Tu Maternal Corazn recursos poderosos para que descienda el blsamo del consuelo ah donde siga el dolor purificando mi vida
  • Oh, Madre del Perpetuo Socorro, en Ti confo!

Rezar a continuacin la oracin del da que corresponda: 4. ORACIONES FINALES

  • Invocaciones para todos los das Oh Madre ma, Perpetuo Socorro de todos los que sufren y de todos los que lloran! Permteme que recostada mi frente abatida sobre Tu Corazn de Madre, te diga mis penas y te exponga mis deseos, porque slo T eres mi esperanza en esta hora tristsima en que me acosan todos los males.
  • Por Tus inefables alegras cuando por un portento de Dios te viste al mismo tiempo Virgen y Madre. Oh Madre del Perpetuo Socorro, yeme!
  • Por Tu gozo dulcsimo cuando por vez primera se mir Jess en Tus Ojos y te dio el nombre dulcsimo de Madre. Oh Madre del Perpetuo Socorro, yeme!
  • Por la maternal complacencia de Tu Corazn cuando viste como Tu Hijo acceda a Tus splicas y obraba el primer milagro en las bodas de Can. Oh Madre del Perpetuo Socorro, yeme!
  • Por la santa satisfaccin de Tu Espritu cuando contemplabas los milagros de Tu Jess en favor de Sus hermanos y Tus hijos, los hombres. Oh Madre del Perpetuo Socorro, yeme!
  • Por tu gozo divino cuando viste como Jess obraba el milagro de los milagros, la Divina Eucarista para vida, sustento y alegra de todos Tus hijos redimidos. Oh Madre del Perpetuo Socorro, yeme!
  • Por Tu Mirada de Misericordia. Oh Madre del Perpetuo Socorro, yeme!
  • Por Tu nombre de Madre del Perpetuo Socorro, smbolo de poder y de bondad Oh Madre del Perpetuo Socorro, yeme!
  • Por los continuos y estupendos milagros que haces en favor de los que invocan este nombre Tuyo dulcsimo. Oh Madre del Perpetuo Socorro, yeme!
  • Para que el poder de Jess sea reconocido y celebrado. Oh Madre del Perpetuo Socorro, yeme!
  • Para que Tu Amor y Misericordia sean de todos glorificados. Oh Madre del Perpetuo Socorro, yeme!
  • Para que mi corazn, agradecido, te ame y te invoque siempre. Oh Madre del Perpetuo Socorro, yeme!
  • Para que Tu Nombre sea en todo el mundo, conocido, amado y alabado. Oh Madre del Perpetuo Socorro, yeme!

5. Oracin final para todos los das

  • Oh Mara! Ya que para inspirarme confianza, te quisiste llamar Madre del Perpetuo Socorro, yo(mencionar su nombre) , aunque indigno de ser inscrito en el afortunado nmero de Tus siervos, deseando no obstante participar de los benficos efectos de Tu Misericordia, postrado ante Tu trono te consagro mi entendimiento, para que piense siempre en el amor que mereces; te consagro mi lengua, para que ensalce Tus grandes prerrogativas y propague Tu devocin; te consagro mi corazn, para que despus de Dios, te ame sobre todas las cosas.
  • Recbeme oh Gran Reina!, en el venturoso nmero de Tus siervos; acgeme bajo Tu proteccin; socrreme en todas mis necesidades espirituales y temporales, especialmente en el peligroso trance de mi agona. Oh Madre del Perpetuo Socorro! S que me amas ms de lo que yo puedo amarme a m mismo; por eso, te constituyo Seora y rbitro de mis intereses y de todas mis cosas. Dispon, pues, libremente de m y de cuanto me pertenece conforme Te agrade.
  • Bendceme, oh Madre ma!, y con Tu poderosa intercesin fortalece mi flaqueza, a fin de que, sirvindote fielmente en esta vida, pueda alabarte, amarte y darte gracias en la otra eternamente.

6. Jaculatoria

  • OH Madre, Madre del Perpetuo Socorro, ruega por m!
  • Seas amada, seas alabada, seas invocada, seas eternamente bendita, oh Virgen del Perpetuo Socorro!, mi esperanza, mi amor, mi Madre, mi refugio y mi vida. Amn.

7. DA PRIMERO

  • Comenzar con laoracin preparatoriapara todos los das.
  • Qu me dice Tu Santa Imagen, oh Madre del Perpetuo Socorro? Que eres Madre de Dios. Ese Nio que descansa en Tus Brazos y que te llama con inefable cario Madre, es Dios, el Hijo de Dios, Tu Verdadero Hijo.. As lo declaran esas letras misteriosas que estn al lado de las mejillas del Divino Infante.
  • Te lo anunci el Arcngel San Gabriel cuando te salud llena de gracia y bendita entre las mujeres. Lo viste por primera vez cuando en la cueva de Beln sali de Tus Pursimas Entraas como un rayo de la Divinidad Tuviste la dicha inefable de llevarlo en Tus Brazos y vivir toda Tu vida en Su compaa. Ni en la cruz quiso que te apartaras de l.
  • Madre de Dios! A cada hora, a cada instante, en todos los climas y bajo todos los siglos, la Santa Iglesia cae rendida a Tus Plantas y proclama este ttulo excelso que es la base de todas Tus grandezas y el fundamento de todos Tus privilegios: Santa Mara, Madre de Dios, ruega por nosotros.
  • Ante la gran Madre de Dios, puede presentarse una ruin y pecadora criatura de este mundo? Las puertas del palacio de los reyes y de los poderosos cerradas estn para los mendigos, pero abiertas estn de par en par las puertas del palacio de Mara para todos los pecadores y desgraciados. Y cuando ms pecadores y desgraciados son con ms piedad y ternura son recibidos.

8.

  • Por eso, oh Madre del Perpetuo Socorro!, de la tierra vengo y sin ms ttulos que mis miserias me he atrevido a presentarme ante Tu solio maternal. Aqu te traigo escrito con lgrimas y con sangre el memorial de todas mis amarguras. Fjate, Seora y Madre ma, en la pena que hoy me trae hasta aqu y vers que todo est perdido, que se han desvanecido todas las esperanzas humanas. Slo me quedas T.
  • Tambin un da la reina Ester, que era tu figura, se present triste y llorosa ante el rey Asuero. "Seor -le dijo- si he hallado gracia en tu presencia, te pido gracia para mi pueblo injustamente condenado a muerte." Y la compasiva reina fue escuchada.
  • Y yo te digo tambin a Ti, Madre de Dios, Seora y Madre ma, ten piedad de m. Estoy condenado al dolor, al hambre, al trabajo y a las garras de las injusticias humanas.
  • Madre del Perpetuo Socorro, nadie Te llam y lo desamparaste. En Ti confo.
  • Rezar 3 avemaras y terminar con lasinvocaciones y oraciones finalespara todos los das.

9. DA SEGUNDO

  • Comenzar con laoracin preparatoriapara todos los das.
  • Qu me dice Tu Santa Imagen, oh Madre del Perpetuo Socorro? Que eres mi Madre. El Hijo de Dios, que es a la vez Hijo Tuyo, descansa en Tus Brazos. El hijo pecador, que es el hombre, que en el dolor y en el amor fue engendrado al pie de la cruz, reza a Tus Pies. Soy yo! Jess busca Su consuelo y socorro en Tu Corazn y aprieta Tus Manos maternales, y T, en Ellas, lo recibes y lo llevas con amorosa complacencia. Es Tu Hijo! Pero al verme rezando a Tus Plantas, cargado de pecados y abatido bajo el peso de tantos males, me miras a m.y que mirada la Tuya tan dulce y misericordiosa! Slo las madres miran as.. No lo extrao. Tambin yo soy tu hijo!
  • Madre ma, si no tienes brazos donde puedas llevarme, djame que arrime mi frente a Tu Corazn, que entre en l y que all te cuente mis penas y te ofrezca mis plegarias. Los hijos no necesitan emplear muchas palabras para que las madres se den cuenta de los dolores que los matan y de las penas que los ahogan. Mira, Madre ma, a este hijo tuyo, a quien las lgrimas han arrastrado hasta Ti. Mrame y vers en la pupila de mis ojos que estoy triste, que me asfixio entre sombras, que estoy completamente solo, y que sin Ti la vida ser imposible.. Nunca con ms verdad que hoy te he dicho: Madre ma, slo T me puedes salvar.

10.

  • Me oyes? La fe me afirma que s y mi corazn halla en este pensamiento un consuelo inefable. Me oyes, y Tu Corazn maternal se compadece de mis miserias. Ah tienes en Tus Brazos a Tu Hijo y hermano mo Jess; pdele por m. Las oraciones de las madres siempre hallan eco en Su Corazn. Una madre, slo con las lgrimas silenciosas, le pidi que le devolviera al hijo que llevaban a enterrar. y volvi a la vida el muchacho. Otra madre se ech a Sus Pies y le pidi piedad para su pobre hija, que estaba atormentada del demonio. En aquel momento Satans dejaba aquella alma que fieramente atormentaba.
  • Sers T, Madre del Perpetuo Socorro, menos oda que aquellas madres desoladas? Slo pensarlo me parece un crimen. Di, pues, a Tu Hijo: Hijo mo, esta alma est atormentada de muchos males. Un dolor muy grande, sobre todo en estos momentos, tortura su corazn. yela, crala, slvala.
  • Madre ma, estoy en Tus Manos y en las Manos de Jess.
  • Rezar 3 avemaras y terminar con lasinvocaciones y oraciones finalespara todos los das.

11. DA TERCERO

  • Comenzar con laoracin preparatoriapara todos los das.
  • Qu me dice Tu Santa Imagen, oh Madre del Perpetuo Socorro? Que eres Corredentora del mundo. En la magna procesin conmemorativa de la Redencin del linaje humano, avanzan los ngeles con los instrumentos de la Pasin, y en medio, escoltados por todos los siglos y por todos los hombres, amados, aclamados, venerados, avanzan los dos nicos hroes de esta empresa divina: Cristo Jess y T, Madre ma.
  • No vivo entre sombras; camino a la luz de los resplandores de la fe. Por eso, creo y confieso que solo mi Dios y Padre Jesucristo me poda redimir.
  • Creo y confieso que, por glorificarte a Ti y por otros fines altsimos dignos de la Sabidura Divina, te asoci a esta gran obra de la Redencin del mundo.
  • Creo y confieso que, habiendo escogido Jess, la cruz como instrumento de salvacin, no hay para nadie redencin sin cruz.

12.

  • Creo y confieso que mis dolores y penas, las angustias del alma y los tormentos del cuerpo, son los instrumentos benditos que la Providencia Amorosa emplea para purificar mi alma, para expiar mis pecados, para labrar mi corona eterna y para acercarme ms a Jess.
  • Pero tambin creo y confieso que Dios en la vida sabe mezclar y santificar las tristezas y las alegras, y que nos lleva al cielo, a veces derramando lgrimas, a veces cantando himnos de gratitud y de amor.
  • Adoro, Madre ma, los planes divinos sobre m. Permite, sin embargo, que te diga como deca Mi Redentor en el Huerto de Getseman: "Aparta de m este cliz, cura mis dolores, remedia mis penas. Mira que el cliz de mi corazn rebosa de amargura"
  • Madre ma, crame, slvame, y cantar Tus Misericordias por los siglos de los siglos.
  • Rezar 3 avemaras y terminar con lasinvocaciones y oraciones finalespara todos los das.

13. DA CUARTO

  • Comenzar con laoracin preparatoriapara todos los das.
  • Qu me dice Tu Santa Imagen, oh Madre del Perpetuo Socorro? Que eres por disposicin divina Duea de todos los bienes de Dios y Dispensadora de todas Sus gracias.
  • Cuando la Iglesia te llama Madre de la Divina Gracia proclama que eres Madre de Jess, que es la Gracia y Vida del mundo Cuando te dice Auxilio de los cristianos, confiesa que eres amparo del pueblo cristiano en los momentos ms angustiosos de su historia.
  • Cuando Te llamamos Madre del Perpetuo Socorro, reconocemos y confesamos que eres la Depositaria de todos los bienes de Dios. No lo pudieras ser si Tu Misericordia y Tu Poder no abarcaran todos los momentos de todos los hombres hasta el fin del mundo.
  • Por eso vengo a Tus Plantas y te suplico con todo mi corazn. Si acudo a los Santos, ellos tienen que acudir a Tu Poder Omnipotente, si acudo a Jess, Jess me enva a Ti, porque l mismo Te ha constituido Dispensadora de todos Sus bienes

14.

  • Aqu estoy, aqu me tienes llamando con fe y confianza a las puertas de Tu Misericordia.
  • yeme y exclamar con Tu gran siervo San Alfonso: "Todo lo bueno que de Dios recibimos, lo recibimos por la intercesin de Mara".
  • yeme y mi corazn agradecido repetir con el Santo Pontfice Po X: "Confesemos que es Madre de Misericordia, porque todos los bienes y todas las gracias que Dios concede a los desgraciados hijos de Adn, dispuso la Divina Providencia que pasaran por las Manos de la Virgen Santsima".
  • yeme y suspender mi corazn al pie de Tu Santa Imagen, y mi lengua dir a todos los hombres: "Con la Virgen del Perpetuo Socorro me vinieron todos los bienes. Bendita y glorificada sea, por los siglos de los siglos".
  • Rezar 3 avemaras y terminar con lasinvocaciones y oraciones finalespara todos los das

15. DA QUINTO

  • Comenzar con laoracin preparatoriapara todos los das.
  • Qu me dice Tu Santa Imagen, oh Madre del Perpetuo Socorro? Que eres Reina de todos los ngeles. Por eso, ah tienes a Tu lado a los dos grandes prncipes de la corte celestial. En actitud de religiosa veneracin esperan Tus rdenes, al mismo tiempo que reconocen Tu excelsa autoridad. He ido llamando de puerta en puerta. Todas se me cerraron: la puerta de la riqueza, la puerta de la amistad, la puerta de la gratitud, la puerta de la ciencia, la puerta del poder hasta la puerta de la caridad y de la misericordia
  • Solo una puerta me queda abierta, la puerta donde Tu Perpetuo Socorro aguarda con los infinitos tesoros de Tu Poder y Tu Misericordia.
  • Madre ma, un ngel gui a Tobas en un escabroso viaje y llev a su familia de parte de Dios, la curacin, la felicidad y el amor. Otro ngel descendi sobre la obscura cueva donde el profeta Daniel estaba encerrado, para darle la comida del cuerpo y los consuelos del alma. Ah a Tu lado estn esos dos Arcngeles de la corte del cielo: San Rafael y San Gabriel. Diles que me ayuden y me salven, y al punto se acabaran los amargos dolores que me atormentan.

16.

  • Es Satans el que, por permisin de Dios, me persigue y me acosa como al Santo Job? Son los hombres los que, ingratos e injustos, se e...

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