Novena a Nuestra Señora Del Milagro [Santuario Del Topo - Tunja Boyacá]-1

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    24-Sep-2015

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NOVENA

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  • N o v e n a a

    N U E S T R A SE O R A

    D E L M IL A G R O

    Santuario de Nuestra Seora del Milagro

    Tunja - Colombia

  • NUESTRA SEORA DEL MILAGRO

    Preciosa imagen aparecida en el antiguo Monasterio de Religiosas Concepcionistas de Tunja (Boyac-Colombia) el 24 de agosto de 1628.

    Su fiesta se celebra el primer domingo de junio con toda solemnidad en su Santuario Nacional de El Topo.

    B r e v e d e s c r i p c i n d e l a S a g r a d a I m a g e n

    Esta es una hechura original, Dios mismo es quien estampa en este lienzo la imagen de su santsima Madre, que emerge de forma sacra. Es la Inmaculada Concepcin: Una gran seal apareci en el cielo: una mujer, vestida de sol, con la luna bajo sus pies, y una corona de doce estrellas sobre su cabeza; est encinta Ap 12,1-2. De pie, la agraciada imagen infunde sobrenatural encanto a todo el que fija en ella la mirada. Lleva inclinada la cabeza y los ojos bajos. La cabellera repartida cae sobre los hombros, y las manos juntas puestas sobre el pecho; su brazo izquierdo sostiene el grcil cetro. Ella viste un hermoso manto verdemar, adornado de estrellas, que hace resaltar su vestido color rojizo indefinible, parcela de flores de liz. El color rojo

  • en la iconografa es siempre signo de lo divino, rojo era el manto usado por las emperatrices de Oriente y por las vrgenes en tiempo de Cristo. Los colores azul y verde simbolizan la humanidad, lo terrestre; el azul es tambin el color del vestido usado por las madres de Palestina. La gentil figura desprende un halo dorado: nos recuerda el mundo de la luz en que culmina el misterio de nuestra salvacin. Sus facciones perfectamente acabadas revelan que no es obra humana. Esta sagrada imagen es una ventana que nos permite contemplar el ms all y vislumbrar la esencia de lo divino.

    Junto a ella estn san Jos, su castsimo esposo, que en la mano derecha sostiene una varita de azucena, de la que brotan tres flores, y, san Francisco de Ass, padre espiritual de las Hermanas Concep- cionistas. El fondo de esta sagrada imagen es verde profundo, y a su alrededor, entre puerta de nubes, se destacan varios signos bblicos: el sol, la luna, el pozo, la escala, la torre de David y de marfil; son invocaciones a Mara, ttulos de honor que los santos Padres le dieron, ttulos que se fundan principalmente en la nica e incomunicable dignidad de Mara, Madre de Dios. Con ellos honramos su persona c invocamos su poderosa intercesin.

  • NOVENA A NUESTRASEORA DEL MILAGRO

    Por la seal de la Santa Cruz lbranos de nuestros enemigos, Seor Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espritu Santo. Amn.

    A c t o d e c o n t r i c i n :

    Con todo el amor de mi corazn te amo, mi Je ss, por ser quien eres; psame de haber pecado y propongo, ayudado de tu divina gracia, nunca ms ofenderte.

    V. Dios mo, ven en mi auxilio.R. Seor, date prisa en socorrerme.

    Gloria al Padre y al Hijo y al Espritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amn.

    O r a c i n p a r a t o d o s l o s d a s

    Inmaculada Virgen Mara, Madre admirable de Dios y de los hombres! Te reverenciamos humildemente ante esta milagrosa imagen en que irradian

  • los destellos de tu celestial hermosura. Al contemplarla se ilumina nuestra mente con los esplendores de la fe, se conmueve nuestra voluntad a impulsos de la esperanza y nuestra ruindad se siente transformada por los efectos de la caridad divina. As bendecimos a Dios Padre que te escogi para Madre de su Hijo, bendecimos a Dios Hijo que se hizo hombre en tu seno pursimo, y bendecimos a Dios Espritu Santo, que te enriqueci con la excelencia de sus dones. Siendo nosotros polvo y miseria y experimentando a cada paso las consecuencias del pecado original, de que fuiste preservada, imploramos confiadamente tu intercesin poderosa para que, libres del cautiverio del demonio y fortalecidos contra los influjos del mal, nos esforcemos por conservar la dignidad de ser hijos tuyos hollando bajo nuestros pies, los insidiosos enemigos de nuestra salvacin: mundo, demonio y carne. Y por los mritos de tu castsimo esposo san Jos y los del Serfico Padre san Francisco, concdenos la gracia especial que en esta novena te suplicamos. Amn.

  • P rim er D a C

    N u estra Se ora del M ilagro , co m p a era de cam ino

  • En el da de hoy oremos: Por los peregrinos que cada da buscan la proteccin de Nuestra Seora del Milagro, aqu en este bello Santuario.

    Desde la Palabra de Dios: Al terminar la fiesta de Pascua, mientras Jos y Mara se volvan, el nio Jess se qued en Jerusaln, sin que sus padres lo supieran. Pensando que iba en la caravana, hicieron un da de camino y se pusieron a buscarlo entre los parientes y los conocidos. Al no encontrarlo, regresaron a buscarlo a Jerusaln (Le 2, 42-45).

    Palabra del Seor.Reflexin: Nuestra Seora del Milagro es, sin

    duda, la que nos ha buscado, como a su hijo en Jerusaln, y ha caminado con nosotros largas jornadas, especialmente las ms difciles. Mara, Madre de Jesucristo y de sus discpulos, ha estado muy cerca de nosotros, nos ha acogido, ha cuidado de nuestras personas y trabajos, cobijndonos en el pliegue de su manto, bajo su maternal proteccin. Le hemos pedido, como madre, perfecta discpula y pedagoga

    Por la seal de la santa cruz, pgina 6.Acto de contricin, pgina 6.Oracin para todos los das, pgina 6.

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  • de la evangelizacin, que nos ensee a ser hijos en su Hijo y a hacer lo que l nos diga (DA i).

    Relato de la Aparicin: En una pequea celda del antiguo Monasterio de las Concepcionistas de Tunja, haba un lienzo que serva para precaver del viento a la religiosa que all habitaba. Esta era de velo blanco y tena permiso de ir, con una compaera, a rezar en la iglesia el Santsimo Rosario, antes de levantarse la Comunidad.

    En la madrugada del 24 de agosto de 1628, cuando habiendo hecho la acostumbrada oracin, regresaban a sus celdas, al atravesar el patio notaron cmo se reflejaba en un charquito de agua dejado por la lluvia, la imagen de la Virgen Inmaculada: alzaron la vista y admiraron, destacada en el cielo, la que acababan de observar en el agua, como vestida de estrellas y entre fulgores de luz resplandeciente.

    Oracin: Madre de Dios, estamos agradecidos contigo porque, desde aquella madrugada del 24 de agosto de 1628, cuando te apareciste en el Monasterio de las Concepcionistas, te has hecho protagonista de la historia de nuestro pueblo. Te seguimos encomendando el progreso de nuestros pueblos y los proyectos de construccin de una sociedad ms justa y humana. Amn.

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  • Gozos

    Tu imagen, Madre querida!, santo y prodigioso don, que del cielo fue trada, graba en nuestro corazn.(Se repite despus de cada estrofa).

    IAurora pura y hermosa que anunciaste bienhadada del gran da la llegada de Justicia el claro sol, almbranos cariosa y encindenos en tu amor.

    IILuz bendita de los cielos, dulce estrella de los mares, consuela nuestros pesares y gue tu resplandor la vida y nuestros anhelos de la mar entre el furor.

    IIIIris santo colocado entre la tierra y el cielo

  • como prenda de consuelo y de piadoso perdn;Ay! lbranos del pecado con tu santa proteccin.

    IVDe tus manos maternales caen en haz refulgente de las gracias el torrente como ddiva de Dios, y eres para los mortales el puerto y faro mejor.

    VDe Da\id la torre fuerte con diamantinos escudos resistes ataques rudos del infernal sitiador, y en el trance de la muerte defiendes al pecador.

    VIMan blsamo oloroso en abundante medida de fortaleza y de vida smbolo consolador

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  • de este lienzo prodigioso con general estupor.

    VIIPor los celestes favores con que tu imagen preciosa ha consolado piadosa a una cristiana regin, Del Milagro en sus loores te llamaron con fervor.

    VIIIDe nuestra fe la firmeza guarda como Madre pa; haz que crezca cada da en los creyentes tu amor y tu maternal terneza aumente nuestro fervor.

    IXOh Madre y Reina clemente, cubra a tus hijos tu manto y en la amargura del llanto s nuestra consolacin! Llvanos al esplendente cielo, nuestro galardn!

  • O r a c i n f in a l p a r a t o d o s l o s d a s

    Toda hermosa eres, Mara y en Ti no existe la mancha original; T eres la gloria de Jerusaln, T la alegra de Israel, T el honor de nuestro pueblo; eres la Abogada de los pecadores. Oh Mara, Virgen prudentsima, Madre clementsima! Ruega e intercede por nosotros ante Jesucristo Nuestro Seor.

    V. Oh Virgen Mara, fuiste Inmaculada en tu Concepcin.

    R. Ruega por nosotros al Padre, cuyo Hijo nos diste habindole concebido por obra del Espritu Santo.

    Oh Dios, que por la Inmaculada Concepcin de la Santsima Virgen, preparaste digna morada a tu Hijo, te suplicamos que as como en previsin de la muerte de ese mismo Hijo la preservaste de toda mancha, as tambin nos concedas el llegar puros a tu divina presencia. Por el mismo Jesucristo Nuestro Seor. Amn.

    V. Oh Mara, concebida sin pecado.R. Rogad por nosotros que recurrimos a Ti.

    Dios te Salve, Reina y Madre, etc.

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  • N uestra Se ora del M ilagro , M adre de la Ig lesia

    ----- ) Segundo da C ^ ^

    15

  • En el da de hoy oremos: Por los misioneros y misioneras que anuncian a Cristo en lejanas tierras.

    Desde la Palabra de Dios: Junto a la cruz de Je ss estaban su madre, la hermana de su madre, Mara de Cleofs y Mara Magdalena. Jess viendo a su madre y al lado al discpulo amado, dice a su madre: Mujer, ah tienes a tu hijo. Despus dice al discpulo: ah tienes a tu Madre, Y desde aquel momento el discpulo se la llev a su casa (Jfn 19, 25-27).

    Palabra del Seor.Reflexin: Nuestra Seora del Milagro es, sin

    duda, desde aquel da al pie de la cruz, la verdadera Madre de la Iglesia. Como en la familia humana, la Iglesia-familia se genera en torno a una madre, quien confiere alma y ternura a la convivencia familiar. Mara, Madre de la Iglesia, adems de modelo y paradigma de humanidad, es artfice de comunin (DA 268).

    Relato de la Aparicin'. Continuaron en direccin a la mencionada celda y advirtieron que

    Por la seal de la santa cruz, pgina 6.Acto de contricin, pgina 6.Oracin para todos los das, pgina 6.

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  • estaba colmada de luz. Pasaron a dar aviso a la Superiora, quien acudi a cerciorarse de lo que ocurra. Cul sera su asombro al llegar a la celda y encontrar reproducida en el lienzo que all estaba, la misma bellsima imagen que haban visto en el agua y en el cielo!

    Con el alma llena de celestiales emociones, cayeron de rodillas y veneraron el Retrato que haba hecho la misma Madre de Dios.

    Oracin: Madre santa, gracias por acompaar y proteger como verdadera Madre a la Iglesia. Desde tu aparicin, cuando las campanas se echaron al vuelo, las gentes empezaron a acudir al monasterio, y desde entonces no te has cansado de acoger, como Madre, a tus hijos que acuden a darte gracias y a implorar de tu Hijo las bendiciones del cielo. Danos la gracia, Madre santa, de comprometernos cada da ms con la obra de la evangelizacin que nos ha encomendado tu Hijo Jess. Amn.

    Gozos; pgina 11.Peticin.Tres Avemarias.Oracin final para lodos los das, pgina 14.

    17

  • N u estra Se ora del M ilagro , d iscpu la m isio n era de Je s s

    ) Tercer da (

    18

  • En el da de hoy oremos: Por los padres de familia y los hijos que luchan y se esfuerzan por su hogar.

    Desde la Palabra de Dios: El ngel respondi a Mara: el Espritu Santo vendr sobre ti y el poder del Altsimo te cubrir con su sombra; por eso, el consagrado que nazca llevar el ttulo de Hijo de Dios. Mira, tambin tu pariente Isabel ha concebido en su vejez, y la que consideraban estril est de seis meses. Pues nada es imposible para Dios. Respondi Mara: Yo soy la servidora del Seor: que se cumpla en m segn tu palabra" (Le i, 35-38).

    Palabra del Seor.Reflexin: Mara, desde siempre, le dijo S al

    proyecto de salvacin de su Hijo, sabe que su misin est unida a la misin de su Hijo, tanto que exclama: Hagan lo que El les diga. Por eso el pueblo cristiano aprende de Mara a contemplar la belleza del rostro de Cristo y a experimentar la profundidad de su amor (DA 271).

    Por la seal de la santa cruz, pgina 6.Acto de contricin, pgina 6.Oracin para todos los das, pgina 6.

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  • Relato de la Aparicin: Haba llegado por aquellos das el Seor Arzobispo de Bogot, doctor don Julin de Cortzar a hacer la Visita Pastoral al Monasterio. Este dignsimo Prelado haba dejado consignadas en su Acta de Visita, especiales bendiciones para la Comunidad, como muestra del singular consuelo que haba recibido al cerciorarse de la observancia regular. La Santsima Virgen quiso confirmar estas bendiciones del Prelado, con el admirable suceso de su Aparicin, y permiti que l mismo fuera testigo ocular.

    Oracin: Gracias, Madre, porque desde tu aparicin no has dejado de mostrarnos a tu Hijo Jess; te buscamos a ti y t nos llevas a Jess, por que El es nuestro Salvador. Danos la gracia de ser discpulos misioneros de Jess y de aceptarlo como el camino, la verdad y la vida. Amn.

    Gozos, pgina 11.Peticin.Tres Avemarias.Oracin final para todos los das, pgina 14.

    20

  • N uestra Se ora del M ilagro , p rotagon ista en la h isto ria

    de nu estros pueblos

    ^ ) Cuarto da C

    21

  • En el da de hoy oremos: Por los lderes de nuestras comunidades, que buscan el progreso de los pueblos.

    Desde la Palabra de Dios: Simen tom a Jess en sus brazos y bendijo a Dios diciendo: Ahora, Seor, segn tu palabra, puedes dejar que tu siervo muera en paz, porque mis ojos han visto a tu salvador, el que has dispuesto ante todos los pueblos como luz para iluminar a los paganos y como gloria de tu pueblo Israel (Le 2, 28-32).

    Palabra del Seor.Reflexin: Nuestro pueblo colombiano ha he

    cho su historia de la mano de Nuestra Seora del Milagro; Mara, con Jess en sus brazos, se convier ten en la luz que ilumina a nuestros pueblos. Con gozo constatamos que Mara se ha hecho parte del caminar de nuestros pueblos, entrando profundamente en el tejido de su historia y acogiendo los rasgos ms nobles y significativos de su gente... Mara pertenece a nuestro pueblo y nuestro pueblo la siente como madre y hermana" (DA 269).

    Por la seal de la santa cruz, pgina 6.Acto de contricin, pgina 6.Oracin para todos los das, pgina 6.

  • Relato de la Aparicin: Cuando aconteci lo relatado, las campanas se echaron al vuelo, y las gentes empezaron a afluir al Monasterio en gran multitud. El Prelado all presente, interpretando la voluntad de Dios, crey conveniente dispensar la clausura y mand abrir las puertas del Monasterio para que todos entraran a presenciar tan admirable prodigio.

    Oracin: Madre santa, desde que te apareciste en 1628, no has dejado de acoger a nuestras gentes venidas de todos los pueblos y rincones del pas, convirtindote en protagonista de nuestra historia. Te han declarado patrona de Tunja y protectora de la Fuerza Area de Colombia; eres el orgullo de nuestra raza y de nuestro pueblo. Te pedimos por quienes buscan el progreso de nuestros pueblos, protgelos y aydalos a construir el Reino propuesto por tu Hijo Jess. Amn.

    Gozos, pgina 11.Peticin.Tres Avemarias.Oracin final para todos los das, pgina 14.

  • N u estra Se ora del M ilagro , sierv a hum ilde de Je s s

    ) Quinto da C

    24

  • En el da de hoy oremos: Por las vocaciones a la vida religiosa.

    Desde la Palabra de Dios:...

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