La Oración: su naturaleza y su técnica

  • Published on
    01-Mar-2016

  • View
    31

  • Download
    0

Embed Size (px)

DESCRIPTION

LA ORACION, SU NATURALEZA Y SU TECNICA, EXPILCADO POR EL GRAN MISTICO DEL SIGLO XX, SANT KIRPAL SINGHLa oracin es la sal de la vida y no podemos pasarnos sin ella. Est engranada en la naturaleza del hombre el orar por la realizacin de sus deseos, sean stos cuales fueren pero lo ms corriente es que no sepamos en realidad qu es aquello por lo que debemos orar, cmo orar, y qu hacer para convertir nuestra oracin en una gran fuerza dinmica que pueda conmover la misericordia del Cielo.

Transcript

<ul><li><p>La Oracin </p><p>SU NATURALEZA Y SU TCNICA </p><p>Kirpal Singh </p></li><li><p>L a O r a c i n </p><p> Su Naturaleza y su Tcnica </p><p>POR: </p><p>KIRPAL SINGH </p><p>RUHANI SATSANG, SAWAN ASHRAM </p><p>Delhi 6 INDIA </p><p>1 9 6 5 </p></li><li><p>D E D I C A D O </p><p>Al Dios Todopoderoso que ha operado a travs de </p><p>todos los Maestros que han venido. </p><p>Y a Baba Sawan Singh Ji Maharaj a cuyos Pies </p><p>de Loto el actor se embebi en el Dulce Elxir del </p><p>Sagrado NAAM... el Verbo. </p></li><li><p>2 </p><p>Sawan Singh </p></li><li><p>3 </p><p>A L L E C T O R </p><p>No slo de pan vivir el hombre, sino de toda palabra que </p><p>procediere de la boca de Dios. </p><p>Mateo 4: 4 </p><p>La oracin es la sal de la vida y no podemos pasarnos sin ella. </p><p>Est engranada en la naturaleza del hombre el orar por la </p><p>realizacin de sus deseos, sean stos cuales fueren pero lo ms </p><p>corriente es que no sepamos en realidad qu es aquello por </p><p>lo que debemos orar, cmo orar, y qu hacer para convertir </p><p>nuestra oracin en una gran fuerza dinmica que pueda </p><p>conmover la misericordia del Cielo. </p><p>El secreto del xito de una oracin no se encuentra tanto en </p><p>las palabras que usamos, ni en el tiempo que dedicamos a la </p><p>oracin, ni en el esfuerzo que ponemos en ello, como en la </p><p>concentracin de la atencin que podamos lograr en el </p><p>asiento del alma, para que esta tenga conciencia de ella. </p><p>La forma ms natural de una oracin fructfera es la ansiedad </p><p>del alma, sin necesidad de palabras, orales o mentales con la </p><p>lengua del pensamiento. Esta clase de oracin genera y libera </p><p>tal cantidad de energa espiritual que todos los poderes </p><p>csmicos son atrados y se combinan para dar forma a las </p><p>cosas de la mejor manera posible. </p><p>Una verdadera oracin es un proceso continuo, independiente </p><p>de forma, tiempo y lugar y conduce por ltimo al estado de Sehaj </p><p>una calma y tranquilidad maravillosa, un equilibrio perfecto y </p><p>una saciedad completa, sin ninguna clase de deseo. Esta es </p><p>entonces la culminacin de una oracin verdadera y aqu la </p><p>oracin deja de ser oracin para convertirse en un estado de ser, </p><p>a medida que uno se eleva gradualmente, hasta la Conciencia </p><p>Csmica, sindole plenamente revelada la Voluntad Divina. </p><p>Esto es el principio y el fin de la oracin. Y como llevar a cabo </p><p>esto, es el objeto de esta encuesta. </p></li><li><p>4 </p><p>Al final del libro, en forma de apndice, han sido clasificados </p><p>distintos especmenes de oraciones, provenientes de distintos </p><p>Santos y Escrituras, para el beneficio del lector interesado. </p><p>KIRPAL SINGH. </p></li><li><p>5 </p><p>Sawan Ashram . Delhi, India </p><p>Julio 1 de 1959. </p><p>L A O R A C I N </p><p>La oracin es la llave maestra que abre el Reino de los Cielos. </p><p>La oracin puede ser definida como el grito de angustia que el alma afligida </p><p>en su impotencia dirige a un Poder ms grande que s misma en busca de ayuda </p><p>y Consuelo. Es, en un sentido genrico y comnmente aceptado, una </p><p>invocacin a Dios o al Hombre-Dios (un Maestro Viviente), que tiene la </p><p>capacidad necesaria para conceder salaz y paz a la mente desgarrada y </p><p>torturada por el remolino de los problemas de la vida y de su medio ambiente. </p><p>"La oracin es el sincero deseo del alma, expresado o inexpresado; el </p><p>movimiento de un fuego oculto que tiembla en el pecho". </p><p> Vizconde Montgomery. </p><p>Un hombre considerado como sabio en esta edad cientfica, considera la vida </p><p>humana como cualquier organizacin mecnica que se mueve y que acta </p><p>ciegamente bajo el principio nico de Causa y efecto, y sin ninguna mano </p><p>que la gue. Contra este concepto mecanicista el universo y el hombre, existe </p><p>igualmente un concepto orgnico. Sin negar el principio de los Causa y </p><p>efecto que est visiblemente en operacin en los asuntos humanos, los </p><p>exponentes de la teora orgnica ven tras de ella la mano de Dios o la ley de </p><p>Dios, a travs de la cual est en accin el principio de Causa y efecto. La ley </p><p>de Dios es entonces el poder motriz o fuerza simiente del cual brota todo </p><p>principio concebible, cientfico o tico y lleva a cabo la voluntad divina, de </p><p>acuerdo a sus propsitos. Desgraciadamente, nosotros solo vemos las </p><p>Corrientes superficiales y no somos capaces de penetrar en las profundidades </p><p>interiores. </p><p>En nuestra experiencia comn podemos ver que un hombre de sabidura </p><p>mundana, con todos los recursos materiales a su disposicin, se encuentra sin </p><p>embargo en un estado de absoluta impotencia. Nunca satisfecho con lo que </p><p>tiene, se desespera por poseer ms y trabaja incesantemente para ese fin, </p><p>empleando todos los medios, buenos o malos para satisfacer sus deseos. </p></li><li><p>6 </p><p>Pero todas sus riquezas y posesiones, todo su boato y poder, todo su renombre </p><p>y su fama, no son suficientes para darle una completa satisfaccin. Sigue tan </p><p>impotente como siempre, y talvez ms, frente a la enfermedad, a la de- </p><p>cadencia y a la muerte. Su mente est siempre asediada por temores no </p><p>confesados y por horrores imaginarios. Sin un ancla que le sujete, vaga a </p><p>la deriva por el ocano de la vida, presa fcil del capricho de los vientos y las </p><p>mareas. Al encontrarse en este triste predicamento, o bien se estrella en la roca </p><p>del suicidio o si logra escapar a ello, arrastra una existencia agotadora hasta </p><p>que la muerte viene a rescatarlo. Pero ni siquiera en la muerte encuentra </p><p>tranquilidad. Se rinde a ella porque simplemente no puede hacer otra cosa. </p><p>Esta es la triste historia del hombre comn de nuestros das. </p><p>Por otra parte, un hombre verdaderamente sabio trata tambin al igual </p><p>que el otro de pro curarse una existencia confortable; pero al contrario </p><p>del otro, este propsito no es para l una obsesin. Detrs de todos sus </p><p>esfuerzos ve la mano de Dios y jams se siente preocupado por el xito o el </p><p>fracaso de sus esfuerzos. Deja el resultado a la "Voluntad Divina" porque </p><p>slo ella sabe realmente lo que es bueno para l. Si las cosas vienen a l segn </p><p>sus deseos, no se Siente exaltado a causa de ello, sino que lo acepta con </p><p>sinceras gracias y un corazn agradecido. Pero si las cosas suceden al revs, </p><p>no se siente decepcionado, sino que sonriente se inclina ante el Supremo </p><p>Juez que decidi las cosas de otra manera, y a cada paso ora a Dios porque </p><p>sabe que sin Su ayuda activa, no puede hacer nada por s mismo. </p><p>"La Oracin" es otro nombre dado al proceso de recoger las facultades de la </p><p>mente que se encuentran dispersas en el exterior y concentrarlas en la </p><p>raz de la mente. Al igual que los rayos del sol, stas se esparcen por el </p><p>mundo, e igualmente pueden ser recogidas y concentradas en su fuente. </p><p>Una persona enfatuada con una cosa que no puede obtener, o que se encuentra </p><p>angustiada y distrada por alguna calamidad de la que no puede escapar, </p><p>vuelve su faz a Dios, en busca de xito para sus esfuerzos o consuelo en </p><p>su situacin, segn sea el caso. Esta concentracin mientras se ruega </p><p>pidiendo ayuda, se llama oracin. </p><p>La mente humana es el trono de Dios, y as, a veces se la llama "Kaaba </p><p>De todos los peregrinajes, aquel que se hace a la mente humana, </p><p>es el ms sagrado". </p><p>Mucho mejor es ganar mrito aqu, que incontables viajes a la </p><p>Meca". Maulana Rumi. </p></li><li><p>7 </p><p>Tan pronto como una persona se recoge en s misma y concentra su atencin </p><p>en el asiento de la mente, conmueve la misericordia de Dios, la cual a su vez </p><p>la llena de fuerza y de Fortaleza jams experimentadas anteriormente. Estas le </p><p>ayudan y le capacitan para encontrar un camino de salida de la dificultad, </p><p>cualquiera que sta sea. Una voluntad, cuando concentra logra hacer </p><p>maravillas, donde hay una voluntad hay un medio, es un dicho comn. La </p><p>oracin no es sino la voluntad concentrada que regresa a su Fuente, al gran </p><p>reservorio de poder, en el que estn alojadas toda clase de posibilidades, </p><p>fsicas, mentales y espirituales, y del que se pueden extraer de acuerdo a </p><p>nuestras necesidades. Grande es ciertamente el hombre. Vive en un temple </p><p>hecho por Dios junto con Dios mismo. Su espritu mismo no es sino una gota </p><p>del Ocano de vida Divina. Entre Dios y espritu no existe otro obstculo sino </p><p>el velo de la mente. Si este velo dejara de flamear en la brisa de los deseos, </p><p>como lo hace actualmente, el espritu podra captar la energa csmica de su </p><p>Fuente misma. </p><p>As como piensas, as te haces, es un comn adagio. Si una parte piensa en la </p><p>totalidad, gradualmente empieza a embeberse de las caractersticas de la </p><p>totalidad. Lo mismo sucede con el espritu humano. Partiendo de la posicin </p><p>enjaulada, limitada y humillada en la que se encuentra en su estado actual. </p><p>Puede expandirse gradualmente hasta llegar a ser omni-abarcante. Cuando se </p><p>siente libre de sus ataduras fsicas, mentales y causales, grita triunfalmente: </p><p>Yo soy alma o Yo soy T, o Yo y mi Padre somos uno. (como lo expres </p><p>Cristo). </p><p>Hay dos clases de gente en el mundo: primero, aquellos que pueden retirar su </p><p>atencin de lo externo, que pueden invertirse y derivar su inspiracin </p><p>directamente del Gran Poder interno. Segundo, aquellos que dependen de </p><p>ayudas externas, como ser iglesias y templos para rendir culto, para ofrecer </p><p>oraciones ante altares o ante dolos y estatuas. Algunos tratan de encontrar </p><p>inspiracin en las grandes fuerzas de la Naturaleza como el sol, la luna, las </p><p>nevadas montaas o las aguas de los ros sagrados, tomando a estas como </p><p>manifestaciones del Poder Uno que est tras de todo el Universo. Cada </p><p>cual, de acuerdo a su fe y a su grado de concentracin, logra alguna clase </p><p>de beneficio de esta forma de adoracin, ya que nada se pierde en la </p><p>Naturaleza y ya que ningn es fuerzo es vano. </p><p>Algunas gentes no creen en la existencia de Dios, y as, no tienen fe en la </p><p>oracin. Esto es a causa de que no se dan cuenta de que Dios no tiene forma </p><p>objetiva y que en consecuencia no puede ser visto por los ojos carnales. </p></li><li><p>8 </p><p>"Oh Nanak, los ojos que contemplan al Seor, son </p><p> muy diferentes de aquellos que contemp1an al mundo'' </p><p>Maru War: M .5 </p><p>Y en realidad, la verdad es que Dios es espritu, y slo se le puede adorar en </p><p>espritu. No podemos adorar a Dios con las manos humanas y, mucho menos </p><p>en los templos y sinagogas hechos por el hombre. El mora en las ms </p><p>recnditas profundidades del alma humana. l es la mismsima alma de </p><p>nuestra alma. Est inmanente en cada forma, y no est separado de las </p><p>formas. Todos los colores y las formas toman sus matices y sus diseos </p><p>de l. Sea que creamos en El o no, la verdad es que vivimos en El, y </p><p>tenemos nuestro ser en El. </p><p>La verdadera oracin es entonces, el medio de concentrar la atencin errante, </p><p>en un slo punto. . . el centro del alma, y de llevar las corrientes espirituales </p><p>hasta el punto inmvil del cuerpo. . . el punto que se encuentra entre las dos </p><p>cejas. Aqu se encuentra toda adoracin, toda oracin y todo conocimiento de </p><p>aqu y del ms all. El sendero que conduce a la salvacin se encuentra ms </p><p>en el contacto con el Poder Interno que en enredadas en una u otra cosa ex- </p><p>terna. "La Verdad es una, aunque los sabios la han descrito de diferentes </p><p>maneras. Este es un bien conocido aforismo expresando en los Upanishads. </p><p>Por qu no buscar entonces la Verdad Eterna, de la cual habla Nanak?. </p><p>"La Verdad estaba en el principio de la Creacin, la Verdad ha </p><p>sido el principio de toda Edad, y la Verdad permanecer siempre, </p><p>cuando todas las Edades y las Creaciones desaparezcan". </p><p> Jap Ji. </p><p>LA ORACION ES INSTINTIVA EN EL HOMBRE </p><p>La oracin es instintiva en el hombre, y nadie puede prescindir de la oracin, </p><p>en uno u otro grado y sea cual fuere la forma que sta adopte. El fiel y </p><p>el infiel, el Momn y el Rafir, el hombre de Dios y el hombre que no cree en </p><p>Dios, todos oran, naturalmente, cada cual a su manera. Por lo general, la </p><p>necesidad de oracin suele presentarse cuando se encuentra uno en peligro, en </p><p>estado de calamidad, de angustia, o en las garras de alguna enfermedad </p><p>devastadora o cuando desea uno la satisfaccin de alguna imperiosa necesidad </p><p>fsica o espiritual que no puede conseguir de otra manera, o cuando quiere </p><p>uno combatir las fuerzas de la adversidad y de las tinieblas. En tales </p><p>circunstancias, siente el hombre que por su solo esfuerzo no puede lograr la </p></li><li><p>9 </p><p>satisfaccin de sus deseos, y al darse cuenta de su incapacidad, busca fuerza </p><p>en la oracin. En la vida diaria, vemos a un estudiante buscando la ayuda </p><p>de su profesor para solucionar algn problema difcil. El hombre enfermo, </p><p>busca la ayuda del mdico. El empleado busca la ayuda de su jefe, etc., etc., </p><p>etc.. Todas estas son distintas formas y grados de oracin. Para la satisfaccin </p><p>de sus diarias necesidades, el nio busca a sus padres, la esposa a su marido, </p><p>etc.. </p><p>En toda circunstancia de prueba, la oracin es la ltima arma de nuestro </p><p>arsenal y est siempre a mano. All donde falla todo esfuerzo humano, la </p><p>oracin tiene xito. </p><p>Ms cosas se logran por la oracin, que lo que este mundo se </p><p>imagina </p><p>Porque en qu es mejor el hombre que la oveja o la cabra. </p><p>Que alimenta una ciega vida dentro del cerebro, </p><p>Si al conocer a Dios no eleva sus manos en oracin, Tanto para s </p><p>mismo como para los que llama amigos". </p><p>Tennyson </p><p>La oracin es la sal de vida y no podemos prescindir de ella. Pero, orar a </p><p>quin? La respuesta natural es: Al Dios supremo nico, al Dios-Hombre en </p><p>quien su poder reside y a travs de quien El opera en este mundo. Todas las </p><p>religiones estn de acuerdo en que la oracin realizada en el asiento del alma, </p><p>despierta los poderes latentes de la Divinidad interna y que uno puede llegar </p><p>por medio de ella a la bienaventuranza espiritual. Es un lazo de unin entre el </p><p>creador y su Creacin, entre Dios y el Hombre. Es un cayado en las manos </p><p>del aspirante espiritual, y un alma peregrina no puede prescindir de ella en </p><p>ninguna parte de su jornada, porque a ella le ha de salvar de ms de una cada </p><p>en su camino y porque transforma completamente a la mente hasta que esta </p><p>empieza a brillar y a reflejar la luz del alma. </p><p>"Por medio de Su Gracia, el guila se transforma en un cisne real. </p><p>Oh Nanak, l puede, transformar en un Cisne a un cuervo. </p><p> Sri. Rag M .1 </p><p>Uno debe orar solamente al Seor Dios, quin es Omnipotente y tiene la </p><p>capacidad para conceder todos los deseos. </p></li><li><p>10 </p><p>"No hay nada que el Seor no pueda conceder". Kabir </p><p>"Rico es ciertamente aqul que tiene la Naturaleza a su orden". </p><p>Gur Arjn: Gauri M .5 </p><p>Los diferentes dioses y diosas tienen un horizonte y un campo de accin </p><p>limitado; y as, operan dentro de sus limitaciones. Ellos tambin derivan sus </p><p>poderes de l, y pueden o no conceder los pequeos dones que se encuentran </p><p>dentro de su capacidad. Lo que s es seguro es que no pueden conceder la </p><p>salvacin del alma. Solo un alma liberada puede conceder la libertad, nadie </p><p>ms. Gur Arjn nos dice que slo Dios puede remediar todo tipo de </p><p>enfermedades, sean stas fsicas (como dolores, tumores u otro tipo de </p><p>enfermedad, etc.) astrales (desastres inevitables como ser accidentes, rayos, </p><p>inundaciones, terremotos, choques, etc.), o causales, (prop...</p></li></ul>