Gestion Del Habitat y Gobiernos Locales El Caso Rosario Habitat

  • Published on
    03-Sep-2015

  • View
    214

  • Download
    0

DESCRIPTION

Produccin social del habitat y polticas urbanas. Estudio de caso Rosario Habitat

Transcript

<ul><li><p>II Congreso Nacional de Polticas Sociales (Mendoza, septiembre 2004) </p><p>Arq. Claudia Rosenstein </p><p> Gestin del hbitat y gobiernos locales </p><p>el caso Rosario Hbitat </p><p>1- INTRODUCCIN </p><p>El violento proceso de urbanizacin que vienen sufriendo las ciudades de Amrica Latina </p><p>desde la dcada del 50, convirtindola en la regin ms urbanizada del mundo, pone de manifiesto el </p><p>esfuerzo que requiere cobijar a los nuevos habitantes urbanos. Si se mantienen las tendencias, la </p><p>mitad de esa poblacin urbana estar por debajo de la lnea de pobreza, y sin acceso al mercado de </p><p>tierra y vivienda, lo que traducido en trminos de hbitat implica la continuacin del fenmeno de </p><p>produccin informal de la vivienda (tanto en lo legal como en lo fsico-territorial). Villas de emergencia </p><p>y asentamientos espontneos, barrios con precariedad urbanstica y/o habitacional constituyen una </p><p>proporcin significativa del territorio urbano nacional, albergando a amplias capas de poblacin. </p><p>Uno de los principales factores de este fenmeno es el proceso de migracin interna, la </p><p>invasin de la ciudad por quienes son empujados desde la necesidad de perspectivas a una </p><p>emigracin sin porvenir (FERRERO, A UBOLDI, H). </p><p>Este fenmeno de informalidad es determinante en el efecto distorsionador de las ciudades. </p><p>Informalidad en el sentido de que esta parte de ciudad no existe institucionalmente para los poderes </p><p>pblicos, ya que sus habitantes no son propietarios de la tierra que ocupan, no pagan impuestos ni </p><p>estn registrados en los catastros oficiales. </p><p>Hoy la ciudad latinoamericana es cada vez menos un producto intencional y lineal de los </p><p>mltiples agentes de acumulacin y cada vez ms un co-resultado emergente por efecto de acciones </p><p>populares masivas e inorgnicas orientadas por estrategias de supervivencia inmediata. (CORAGGIO, </p><p>J. L. 2000) </p><p>La ciudad de Rosario ha sido y sigue siendo lugar de arribo de numerosas familias que </p><p>dejan sus lugares de origen escapando de las crisis regionales y que al no tener acceso al mercado </p><p>formal de tierra y vivienda, se convierten en pobladores de asentamientos irregulares (villas miseria), </p><p>proceso que se acenta en la dcada del 40, como efecto del rpido crecimiento industrial. </p><p>Esta situacin se ve incrementada a partir de la dcada del 60 y sobre todo en los ltimos </p><p>aos- con la aparicin del fenmeno de la nueva pobreza, producto del deterioro de la economa y </p><p>la consecuente pauperizacin de los sectores medios. </p></li><li><p>Estas poblaciones se van ubicando en las periferias urbanas, configurando enclaves </p><p>irregulares y precarios, en un proceso paulatino de ocupacin de suelo fiscal o privado, sin dotacin </p><p>de servicios e infraestructura, lo que da como resultado la existencia de dos ciudades en un mismo </p><p>espacio: una pobre y excluida y otra rica e incluida en las actividades econmicas, sociales y polticas. </p><p>El Programa Rosario Hbitat surge as con el objetivo de encauzar los procesos de ocupacin informal </p><p>y mejorar la calidad de vida de la poblacin de asentamientos irregulares en la ciudad de Rosario, </p><p>promoviendo la integracin fsica y social de dichas reas informales a la ciudad formal. Esto se </p><p>lograr mediante mejoras en la infraestructura urbana, la oferta de servicios sociales y la </p><p>regularizacin de las propiedades de las poblaciones beneficiarias. (SERVICIO PBLICO DE LA </p><p>VIVIENDA. Programa Rosario Habitat). </p><p>Enmarcado dentro de las ltimas generaciones de polticas de vivienda, el concepto de </p><p>mejoramiento de barrios responde a un cambio de paradigma en el accionar gubernamental frente </p><p>al problema de los asentamientos irregulares. Este cambio supone abandonar las concepciones </p><p>basadas en la erradicacin y la construccin de viviendas llave en mano, inscribindose en las </p><p>lneas de accin ligadas a reducir la vulnerabilidad y frenar el incremento de la pobreza, en algunas de </p><p>sus mltiples dimensiones. </p><p>En este marco, la focalizacin territorial -que caracteriza a los programas de mejoramiento </p><p>barrial- implica que la destinataria de cada proyecto es una comunidad barrial en su conjunto y el </p><p>hbitat en que desenvuelve su cotidianeidad, condicin ineludible para abordar las profundas </p><p>desigualdades que se manifiestan en la calidad de vida del hbitat urbano. </p><p>Tratndose de un tema de gestin urbana, de la que depende la satisfaccin de alguna </p><p>necesidad o el logro de algn inters, en estos programas convergen una multiplicidad de actores </p><p>que formulan y desarrollan estrategias propias y una trama de relaciones sociales locales. </p><p>Entendiendo que actores polticos y actores comunitarios se definen por una lgica particular: </p><p>los primeros por la lgica de la acumulacin poltica y los segundos por la lgica de la necesidad, nos </p><p>planteamos las siguientes preguntas: </p><p>Qu significacin adquiere el concepto mejora en la calidad de vida mediante la integracin </p><p>fsica y social de dichas reas con la ciudad formal para los distintos actores intervinientes en el </p><p>Programa Rosario Hbitat? </p><p>Cul es el estndar a partir del cual se puede considerar que mejora el nivel de vida de la </p><p>poblacin de modo que por debajo de ese estndar no se pueda hablar de mejoramiento sino de </p><p>proceso para llegar al objetivo de mejora en calidad de vida? </p><p>Es posible construir un nico estndar? O depender de los puntos de vista socialmente </p><p>situados de los actores intervinientes? </p><p>Y en tanto los resultados del Programa no siempre son medibles como productos materiales </p><p>(por ejemplo, construccin de redes sociales), cmo se visualizan los resultados durante el proceso </p><p>de mejoramiento?, los actores lo perciben como un resultado del proceso de intervencin? </p><p>Estas preguntas nos llevan a formular la siguiente hiptesis: </p><p>Partiendo del supuesto que los marcos de interpretacin de los distintos actores dependen del </p></li><li><p>lugar que cada uno ocupa en el espacio social, no existira un significado comn acerca del concepto </p><p>de calidad de vida. En consecuencia, los resultados enunciados como logros por el Programa no seran </p><p>percibidos como tales por la poblacin destinataria. </p><p>El marco donde desarrollar esta investigacin contempla el abordaje a tres cuestiones </p><p>fundamentales: 1/ la relacin entre paradigmas de desarrollo y polticas de vivienda en </p><p>Amrica Latina, anlisis que nos permitir entender el contexto de surgimiento del programa que se </p><p>intenta investigar; 2/ la integracin fsica y social como factor de mejora en la calidad de </p><p>vida, conceptos stos que adquieren relevancia en la medida que configura el objetivo principal del </p><p>programa y 3/ estrategia de los actores en la esfera de lo local, en cuanto a que el tem anterior </p><p>ser analizado en relacin a los puntos de vista socialmente situados, en el escenario local, de los </p><p>distintos actores intervinientes. </p><p>2- PARADIGMAS DE DESARROLLO Y POLTICAS DE VIVIENDA. </p><p>El trmino desarrollo encierra una marcada ambigedad. Estrechamente ligado al concepto de </p><p>calidad de vida, ha tenido diferentes concepciones. Ms ambigua an es la definicin de calidad de </p><p>vida, en tanto las necesidades son una construccin social y como tal, variarn de una cultura a otra e </p><p>incluso cambian en el transcurso del tiempo. </p><p>La segunda ambigedad de la palabra desarrollo radica en que crea, por su propio sentido, el </p><p>lugar del no desarrollo. Segn ESTEVA, G. (1992: 10), el sentido positivo construido durante siglos </p><p>por el pensamiento dominante, es un recordatorio de lo que no somos, para las dos terceras partes </p><p>de la poblacin mundial. Puestos en ese lugar de condicin indigna e indeseable porque no hemos </p><p>logrado parecernos a las sociedades exitosas, nos reconocemos en l. Sin pretender caer en el </p><p>relativismo absoluto, queremos decir que el desarrollo es tambin una cuestin de definicin social y </p><p>de all, su carcter intrnsecamente conflictivo, tanto en lo que hace a la determinacin de los </p><p>objetivos como de los medios para lograrlo. </p><p>Al mismo tiempo El pensamiento mismo sobre desarrollo, como tambin la propia historia de </p><p>las luchas sociales que lo ponen en movimiento, evoluciona en base a la pugna entre actores cuya </p><p>orientacin oscila entre la disparidad y el antagonismo. (GUIMARAES, 1994) </p><p>Hechas estas salvedades y sin disponer de otro trmino consensuado con el que designar este </p><p>proceso de cambio social dirigido a mejorar (con sus ambigedades) las condiciones de vida de un </p><p>sector en particular o de varios sectores de la poblacin de una regin o pas, utilizaremos la palabra </p><p>desarrollo. </p><p>Como afirma YUJNOVSKY, (1984): La explicacin a los problemas de vivienda en la </p><p>Argentina, no se encontrarn en el sector vivienda mismo, sino en la naturaleza del sistema social, las </p><p>relaciones sociales y la accin del Estado. Las polticas de vivienda llevadas adelante por ste, forman </p><p>parte de la lucha poltica y de las ideas, e incide sobre el proceso econmico. La lucha por el </p><p>derecho a la vivienda es parte de la lucha mas general de la democracia de la sociedad. </p></li><li><p>Entendiendo entonces, la estrecha relacin entre polticas de vivienda y paradigmas de </p><p>desarrollo, se hace imprescindible realizar un anlisis diacrnico de estas relaciones para llegar a </p><p>entender las nuevas estrategias de accin en este campo. </p><p>La dcada del 50 ha quedado marcada por la teora de la modernizacin como el </p><p>paradigma dominante promovido por los pases centrales y vigentes durante los ltimos treinta aos. </p><p>Con la aparicin de la dicotoma tradicional/moderno, la modernizacin se convirti en el problema de </p><p>asegurar una transicin del dominio del tipo tradicional de orientacin a la accin social a la </p><p>hegemona del tipo moderno (TAYLOR, 1979). De acuerdo a este modelo, el desarrollo era la </p><p>transformacin de un tipo al otro. </p><p>Bajo esta perspectiva, el desarrollo estaba centrado en acrecentar y perfeccionar la </p><p>produccin de bienes y servicios y su intercambio, como modo de acceder a mayores niveles de </p><p>bienestar. La teora del crecimiento econmico se bas en que ese mismo crecimiento terminara </p><p>produciendo un derrame vertical (de arriba hacia abajo) y horizontal (entre regiones del centro a la </p><p>periferia), dejando poco lugar a la accin local. </p><p>Producto de esta industrializacin incipiente, las ciudades de Amrica Latina sufrieron un </p><p>acelerado proceso de urbanizacin, como consecuencia de los desplazamientos de poblacin rural a </p><p>las ciudades, lo que produjo un fenmeno de concentracin urbana, dejando en evidencia la escasez </p><p>de vivienda y provocando un proceso de ocupacin en tierras vacantes y de autoproduccin de </p><p>viviendas. </p><p>Aparece el concepto de marginalidad (barrios marginales, poblaciones callampas, chabolas, </p><p>barriadas, villas miserias, favelas, pueblos jvenes, campamentos, etc) entendindola en relacin a la </p><p>baja participacin de los pobres en los sistemas de produccin y consumo, con su falta de integracin </p><p>socioeconmica y con su exclusin de la vida poltica. Los marginales se localizaban en el estrado mas </p><p>bajo de la jerarqua social. (DESAL, 1968) </p><p>En muchos casos marginalidad era usado como sinnimo de pobreza. Para finales de los 60. </p><p>Stavenhagen argumento que el problema de la marginalidad era estructural, al estar incrustado en el </p><p>proceso de desarrollo capitalista dependiente en curso en Amrica Latina. Los marginales, lejos de </p><p>estar fuera del sistema, son parte de el, aunque en su nivel mas bajo. (STAVENHAGEN, 1974, citado </p><p>por Kay C.) </p><p>Segn este paradigma, son pobres aquellos que no tienen acceso a los estndares mnimos de </p><p>ingresos, bienes y servicios. As pueden clasificarse en: pobres por ingresos, medidos a travs de </p><p>Lnea de Pobreza (L.P.) o pobres por falta de servicios esenciales, medidos por Necesidades Bsicas </p><p>Insatisfechas (N.B.I.). Como sealan LO VUOLO Y BARBEITO (1999)ponderar o evaluar la pobreza, </p><p>mediante el anlisis de los comportamientos de las personas observando su esfuerzo por ganar mas </p><p>ingresos, la composicin de su canasta de consumo, su actitud sobre sus ahorros, la satisfaccin de </p><p>sus deseos, etc. La conclusin lineal de estos mtodos de estimacin es que la pobreza es un </p><p>problema inherente a las caractersticas personales y la conducta de los propios pobres. </p><p>Para los organismos internacionales como el Banco Mundial el problema de la pobreza estaba ligado al </p><p>desarrollo estructural de la economa pero al mismo tiempo encerraba un peligro, una bomba de </p></li><li><p>tiempo en las manos y agregaba que a menos que tomemos acciones ahora, ella puede explotar en </p><p>la cara de nuestros hijos1[1] </p><p>Para este paradigma, la percepcin de la pobreza y de su reducto principal: los asentamientos </p><p>populares eran considerados un terreno frtil para grupos polticos radicalizados y potenciales focos </p><p>de conflictos sociales al mismo tiempo que mbitos de patologa social (crimen, prostitucin, drogas) </p><p>El problema fue abordado desde el Estado con una primera generacin de polticas de vivienda, </p><p>basadas en el financiamiento de la oferta. Considerando a los asentamientos irregulares como </p><p>tumores malignos que haba que evitar que se extendieran por la trama urbana (FERNANDEZ </p><p>WAGNER, R., 2000), la solucin adoptada fue suplantarlos por la produccin de viviendas completas </p><p>con altos estndares denominada llave en mano-, generalmente agrupadas en grandes conjuntos, </p><p>producidas por empresas privadas y financiadas por el Estado mediante crditos subsidiados. Este </p><p>mecanismo sirvi para beneficiar los intereses de la industria de la construccin, controlando incluso la </p><p>gestin del Estado en el marco de una burocratizacin de los aparatos administrativos estatales. El </p><p>usuario se converta en el consumidor final de un product o terminado y entregado por algn agente </p><p>de la industria de la construccin. En nuestro pas, esta poltica fue implementada a partir de la </p><p>creacin del Fondo Nacional de la Vivienda (FO.NA.VI) en la dcada del 70. </p><p>Este perodo estuvo signado por la alternancias entre gobiernos de facto y gobiernos </p><p>democrticos. Las acciones llevadas a cabo con respecto a los asentamientos irregulares fueron </p><p>reflejo de estos vaivenes polticos, alternando acciones represivas y planes de erradicacin </p><p>implementados por los gobiernos militares, y asistencia, medidas de mejoramiento de condiciones de </p><p>vida y aceptacin de las organizaciones propias de estas, en los perodos democrticos. </p><p>A partir de la dcada del 70, el modelo de desarrollo llevado a cabo bajo las polticas de </p><p>modernizacin demostr la imposibilidad de materializar los beneficios al conjunto de la poblacin. La </p><p>industrializacin intensiva en capital demostr ser incapaz de generar empleo suficiente en el sector </p><p>moderno de la economa ya que la magnitud de la migracin hacia los centros urbanos gener una </p><p>oferta laboral mucho ms amplia que la capacidad de absorcin del incipiente sector industrial </p><p>moderno. </p><p>Los procesos que dieron comienzo en la etapa anterior se fueron consolidando, instalndose </p><p>as economas de subsistencia lo que aos ms tarde seran definidas como sector informal urbano-</p><p>. </p><p>La urbanizacin de la pobreza significo millones de habitantes urbanos pobres </p><p>autogestionndose el sitio, la vivienda, los servicios, el equipamiento comunitario, etc, es decir, </p><p>haciendo ciudad. </p><p>Aparecen entonces modelos d...</p></li></ul>