Efectos Secundarios

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    24-Nov-2015

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<p>LAGRIMAS OLVIDADAS</p> <p>EFECTOS SECUNDARIOS</p> <p>Antonio Martnez i Ferrer</p> <p>2003</p> <p>Voy a partir.</p> <p>Hazme sitio,</p> <p>caballo,</p> <p>en tu gruta excelente</p> <p>Jos Vials</p> <p>Seguimiento del tratamientocon Interfern </p> <p>contra la Hepatitis C.</p> <p>.</p> <p>14 de abril del 2003 -Conmemoracin Republicana-.En el da de hoy me inyecto la primera dosis del InterfernLos caminos de esta noche</p> <p>son de fuego.</p> <p>Larga la sombra </p> <p>de los sueos;</p> <p>astuto el sonido de sus pasos</p> <p>persiguiendo mis pensamientos.</p> <p>Esperar en el silencio</p> <p>para que no me descubras. </p> <p>Martes 15</p> <p>Extraa amante</p> <p>de besos de fuego.</p> <p>Paisaje para la confusin.</p> <p>Jueves 17</p> <p>Siento la carga</p> <p>de mi voz cansada.</p> <p>Hoguera</p> <p>agazapada</p> <p>tras un poema silencioso.</p> <p>La tarde llega </p> <p>con paso enemigo.</p> <p>Los vientos del interior</p> <p>se rompen. </p> <p>La fatiga toma la palabra.</p> <p>Con la mirada hacia fuera sigo presenciando la barbarie norteamericana.</p> <p>Qu dramtico genocidio!, ser incapaz el mundo </p> <p>de impedir estos desmanes?</p> <p>Viernes 18</p> <p>En la soledad</p> <p>la voz pierde el grito.</p> <p>Las bombas estallan,</p> <p>los vientos de arena</p> <p>se llenan de balas asesinas.</p> <p>El terror ronda la vida,</p> <p>Qu ser de los oasis</p> <p>donde naci la primera letra,</p> <p>el primer verso? </p> <p> Sbado 19El viento de la fogata</p> <p>levanta el vuelo.</p> <p>Voces de agua</p> <p>me cuentan palabras </p> <p>de otro sueo.</p> <p>Mis manos sienten</p> <p>un vaco tembloroso. </p> <p>Domingo 20</p> <p>En los cielos de Palestina</p> <p>la mano asesina </p> <p>cierra el puo y golpea.</p> <p>De una parte la carne,</p> <p>en la otra, el acero</p> <p>Cuanta humillacin y muerte!</p> <p>Lo efmero se apodera de los sueos y en la oscuridad de las pginas nocturnas se cuentan interminables emociones con voz de eternidad. Espero desvelado y en silencio. Maana la prxima inyeccin.Segunda semana</p> <p>Lunes 21</p> <p>En los lunes</p> <p>la cita.</p> <p>Entre carne y piel</p> <p>un ro ardiente avanza.</p> <p>Todo se debilita. </p> <p>La confusin me invade. </p> <p>La voz escapa temblando.Martes 22</p> <p>Estoy ante una infusin de tomillo buscando de su condicin un alivio a la angustia. La fiebre no me abandona. Sonro de m mismo, porqu estar mirndome el ombligo con tanta insistenciaJueves 24</p> <p>Algo extrao</p> <p>est echando races</p> <p>en los recintos</p> <p>del cuerpo.</p> <p>El dolor </p> <p>se agazapa </p> <p>en la gruta </p> <p>del desfallecimiento.</p> <p>Apenas mis dedos </p> <p>pueden pasear </p> <p>por el teclado.</p> <p>Viernes 25</p> <p>Un nuevo empeo paralizador se mueve en mi interior, las rodillas se pierden en la inercia y piden prudencia al paso.</p> <p>Si tuviese que mover</p> <p>la pluma, de seguro</p> <p>que no hubiese escrito</p> <p>estas lneas.</p> <p>preparar la siembra,</p> <p>con poemas de los amigos </p> <p>que me acompaan en silencio. </p> <p>Sbado 26</p> <p>Las horas de este da</p> <p>se encuadernan;</p> <p>blanco sobre blanco.</p> <p>Nada tiene pensamientos; </p> <p>en los ojos del da.</p> <p>En la prxima esquina </p> <p>me ocultar </p> <p>en un olvido.</p> <p>Domingo 27</p> <p>El primer canto de la maana</p> <p>se llena</p> <p>con abundantes perfumes.</p> <p>La tierra de color sangre </p> <p>recibe la huella del pjaro.</p> <p>La vida impaciente</p> <p>responde con palabras de luz.</p> <p>Tercera semana</p> <p>Lunes 28</p> <p>Temprano,</p> <p>el aguijn de vuelo atrevido</p> <p>y alma de incendio,</p> <p>me alcanza.</p> <p>Aliento de fuego,</p> <p>brasas en la mirada.</p> <p>Qu asco de tarde!</p> <p>Martes 29</p> <p>Mi energa ha sido convocada </p> <p>al rincn del abandono.</p> <p>Ser interrogada, </p> <p>medida y desmembrada.llegar al final?</p> <p>La fiebre insiste. </p> <p>Mircoles 30</p> <p>Estoy</p> <p>en la fosa sptica de las ideas,</p> <p>el verbo huele,</p> <p>y es putrefacto el adjetivo.</p> <p>Todos los deseos</p> <p>han quedado sin nombre:</p> <p>El tiempo</p> <p>ha perdido el ritmo.</p> <p>La voz vestida de grito</p> <p>se revuelve infecta </p> <p>contra la vida.</p> <p>Aqu, con la puerta de huir atrancada</p> <p>me revuelvo en la mierda, </p> <p>y cuando ms fuerte </p> <p>es la rebelda</p> <p>ms hundido estoy </p> <p>en el desconcierto. </p> <p>Me voy al silencio.Esperar acurrucado, </p> <p>en los momentos desaprovechados </p> <p>hasta que acudan </p> <p>los pregoneros de la claridad. </p> <p>Jueves 1 de mayo</p> <p>En este nuevo da los 38 grados no cejan en su empeo de marear las vsceras. Con todo me siento tranquilo, si considero que los das anteriores fueron terribles. </p> <p>Da grande de m clase,</p> <p>avenidas con rumor de combate, </p> <p>manos de muchedumbre</p> <p>en busca de libertad;</p> <p>el grito renace </p> <p>de las entraas del oprimido;</p> <p>en la lucha</p> <p>del hombre por el hombreS que son tpicos, </p> <p>alegatos repetidos con insistencia. </p> <p>Palabras </p> <p>que de tanto usar quedan vacas.</p> <p>Vienes 2</p> <p>El lugar es hermoso</p> <p>el palomar de la primavera</p> <p>reclama espacios, </p> <p>en la maana </p> <p>las alas de pintar</p> <p>crecen en la paleta solar.</p> <p>Los olores</p> <p>han estallado. </p> <p>Sbado 3</p> <p>El vrtigo ocupalos prados sin patria</p> <p>de mis digestiones.</p> <p>Volv la mirada </p> <p>en bsqueda del sosiego.</p> <p>Mi amante no falt a la cita.</p> <p>En el atardecer,</p> <p>el dolor </p> <p>escarban en el hgado.</p> <p>Buscar entre las ausencias</p> <p>un lugar donde esconderme.</p> <p>Domingo 4</p> <p>Ha amanecido,</p> <p>asomar la mirada.</p> <p>Cuarta semana</p> <p>Lunes 5</p> <p>En trnsito</p> <p>desde la fatiga.</p> <p>En la tarde</p> <p>entra Jos Vials pintando palabras.</p> <p>Mi desconocido Orihuela;que cerca siento tu voz</p> <p>enrgica y rebelde.Yo estaba solo.</p> <p>Ya no estoy solo.</p> <p>Martes 6</p> <p>En el viaje de este da</p> <p>los zapatos impacientes</p> <p>ocupan su puesto.</p> <p>Amigo mo,</p> <p>he tomado las alas de remontar</p> <p>la adversidad.</p> <p>El grito es hacia adentro;</p> <p>nadie ha de conocer mis miedos.</p> <p>Hoy he conocido los resultados del primer anlisis. </p> <p>Las defensas biolgicas se han debilitado de forma preocupante. Por el momento debo seguir. </p> <p>Mircoles 7</p> <p>Est turbado el pensamiento,</p> <p>vagando </p> <p>por un desierto </p> <p>de extraos horizontes. </p> <p>Se han borrado </p> <p>las puertas. </p> <p>Me he convertido en escollera</p> <p>donde descarga la furia.</p> <p>Jueves 8</p> <p>La vida se agarra fuerte</p> <p>a la cuerda de la supervivencia.</p> <p>Me inclinoy siento el beso oscuro del fondo.</p> <p>En la tardedebo colorear las palabras.</p> <p>Ponerme la camisa de las alegras.</p> <p>Preparar el beso dulce.Mi voz debe tener el tono</p> <p>de un poema.</p> <p>Mi amada es el blsamo;</p> <p>Yo pondr en sus labios</p> <p>la sonrisa. </p> <p>Viernes 9</p> <p>La noche de sueo oscuro</p> <p>se acerc a escondidas;</p> <p>Rodeo sus esquinas;</p> <p>llenas de silencios.</p> <p>y me pierdo </p> <p>manchando espacios blancos.</p> <p>Sentado en las meditaciones</p> <p>he amanecido con mirada de patio.</p> <p>Mis manos </p> <p>y el pensamiento</p> <p>lleno de minaretes.</p> <p>Asalto el libro de los olvidos.</p> <p>y los poemas </p> <p>tienen nombre de locuraQue voces mas extraas! </p> <p>l</p> <p>En la espera me he sentado a la barra de las peticiones, el mozo se ha ausentado pero, como el perro era conocido me entretuve acaricindole.</p> <p>Sbado 10</p> <p>Hoy levedad en los pasos</p> <p>momentos </p> <p>historias</p> <p>que piden ser contadas. </p> <p>el amor</p> <p>juega en el patio </p> <p>del jazmn y las rosas.</p> <p>Cogidos por la mano,</p> <p>en silencio</p> <p>vamos, </p> <p>hacia los encuentros dulces.</p> <p>Domingo 11</p> <p>El coro familiar </p> <p>en el patio </p> <p>de los momentos gozosos</p> <p>Sentados a la mesa</p> <p>de las celebraciones</p> <p>el da llama a rer.</p> <p>Hermosa noche,</p> <p>tapiar las ventanas</p> <p>para que no escapen</p> <p>las buenas miradas.</p> <p>Quinta semana</p> <p>Lunes 12</p> <p>Por qu tienes la mirada desierta?</p> <p>Martes 13</p> <p>Me extravo en el deseo</p> <p>de reunir palabras.</p> <p>Nada se adivina en este abismo.</p> <p>La voz de crear imgenes</p> <p>se ha perdido.</p> <p>No dar un paso</p> <p>con la angustia</p> <p>marcando el camino. </p> <p>Mircoles 14</p> <p>He vacilado, </p> <p>me ha temblado la mirada,</p> <p>Tmida la mano </p> <p>ha abierto el cajn </p> <p>donde guardo los pies.</p> <p>vencida la invisible </p> <p>geometra de la salida,</p> <p>alzo el vuelo </p> <p>y recupero una sonrisa </p> <p>que sali sin direccin.</p> <p>Maana intentar dar otro paso.</p> <p>Jueves 15</p> <p>Es de metal el jadeo</p> <p>en las races </p> <p>del pecho herido</p> <p>Alguien me est robando el viento.</p> <p>Viernes 16</p> <p>La maana ungida de inesperados encuentros se ha vestido las galas de una imagen entraable.</p> <p>Un ave del paraso llamada Bonafini se ha posado en el dintel de todas las esperanzas.</p> <p>Universo de madres</p> <p>de miradas blancas.</p> <p>Pauelos alados que brotan</p> <p>en la intimidad de una plaza</p> <p>que abri ventanas al mundo.</p> <p>En la tarde.</p> <p>Cansado, sin aliento</p> <p>no puedo volar en los sueos.</p> <p>Sbado 17</p> <p>De mares </p> <p>con espuma de piedra </p> <p>se elevan buitres </p> <p>con mirada de arrancar estrellas.</p> <p>Las uas </p> <p>establecen un cortejo </p> <p>de desgarradoras ansiedades.</p> <p>La angustia </p> <p>del laberinto intestinal</p> <p>establece reglas para</p> <p>impedir el descanso.</p> <p>Domingo 18</p> <p>La voz, del vendedor de zarcillos de luna,</p> <p>se pierde en los camino del atardecer.</p> <p>El deseo, torpe, </p> <p>entra por una rendija casi olvidada. </p> <p>El sueo ertico me envuelve con atrevimiento.</p> <p>Llam a la puerta</p> <p>silencio;no encontr la llave.La calle me sonriy su acera me acogi solicita.</p> <p>Turbadome sent en una sombra que </p> <p>cantaba con voz de hojas otoales.</p> <p>Sexta semana</p> <p>Lunes 19</p> <p>Qu ocano descarga sobre m la irona de sus palabras! Un grito agarrado a las races de mi extraa mirada rompe el trazo de mis pasos. Qu pronto ha amanecido! El graznido de un cuervo desconocido escarba en mi cerebro persistentemente en simbiosis con el bramido de la sangre. Las columnas del santuario se estremecen. Temblando intento continuar estos despropsitos mientras, los dedos abandonados a la debilidad permiten a la fiebre que se convierta en un templo donde las imgenes se desvanecen en las cercanas del deseo.</p> <p>Excsame! </p> <p>ahora recuerdo la esquina </p> <p>donde dej la voluntad.</p> <p>Martes 20</p> <p>Me he levantado</p> <p>corriendo </p> <p>por el parvulario de las ideas.</p> <p>Mientras,escribo en las lgrimas, </p> <p>recojo geometras </p> <p>con alma </p> <p>de espacio-luz.</p> <p>Cansado de charlar conmigo mismo</p> <p>tomo la patamano de mi perra.</p> <p>El dilogo es gratificante.</p> <p>Hablamos de amistades,</p> <p>nobleza y fidelidad.</p> <p>Al coro se incorpora</p> <p>algn que otro gato,</p> <p>y la voz del viento </p> <p>que pasa entre los naranjos.</p> <p>Todos convinimos, </p> <p>en que la ms miserable </p> <p>de todas las criaturas</p> <p>era yo.</p> <p>Asent convencido.</p> <p>Jueves 21</p> <p>El viajero </p> <p>del barrio de las hipocresas</p> <p>decide representar la gala</p> <p>de las inmundicias.</p> <p>Su maleta elaborada</p> <p>de falsedades</p> <p>exhuma la pestilente retrica</p> <p>de los polticos</p> <p>que guardan el orden establecido.</p> <p>Los muertos de hambre no existen,</p> <p>el terrorismo de estado es un cuento,</p> <p>la tortura policial es una frivolidad</p> <p>y la corrupcin, un infundio.....</p> <p>...................., ser este un universo</p> <p>pulsando en otro tiempo.</p> <p>Jueves 22</p> <p>Las tejas me parecen alas </p> <p>que el huracn de los das arranca de extraas aves</p> <p>con cuerpo de barro</p> <p>Desde su arcaica apariencia </p> <p>compone picas canciones</p> <p>con tonos </p> <p>rojos , cremas y ocres.</p> <p>La orga de su presencia</p> <p>es recurrente para el vuelo.</p> <p>Acaso pueden ser vistas</p> <p>de otro modo? </p> <p>Viernes 23</p> <p>Hoy todo es pesado, la mirada ha perdido la imagen. El viaje de hoy ser corto, pesa el aliento. Todo es recurrente para la ausencia y el olvido.</p> <p>Sbado 24</p> <p>Sobrevuelo el patio </p> <p>tenderetes, </p> <p>donde se ofertan siestas</p> <p>con sombra</p> <p>y brisa incluidas.</p> <p>Este sbado se ha convertido </p> <p>en cama para el sosiego.</p> <p>Si me llamas, grita fuerte</p> <p>seguro que estar perdido </p> <p>en la lejana.</p> <p>AnocheceMe han despertado </p> <p>las emociones de ayer.</p> <p>He desempolvado los recuerdos </p> <p>con palabras de futuro.</p> <p>Todo es,</p> <p>una mirada </p> <p>que corre con piececitos infantiles</p> <p>a sentarse en el apeadero </p> <p>del primer encuentro.</p> <p>Unas lgrimas se sienten libres. </p> <p>Pero, sigo siendo reo</p> <p>del desconcierto.</p> <p>Domingo 25</p> <p>Me siento un payaso desorientado </p> <p>en este escenario </p> <p>donde pasan y pasan</p> <p>extraas y desconocidas sonrisas.</p> <p>Miradas sin rostro.Se nos convoca </p> <p>a la fiesta de la hipocresa</p> <p>Un vecino baja la persiana,</p> <p>Palabras y manos</p> <p>pasean la complacencia </p> <p>del ignorante. </p> <p>Entregamos el futuro por nada.</p> <p>Cuatro aos ms </p> <p>para el silencio.</p> <p>todos hemos aceptado!</p> <p>No me ha sido dado el juicio</p> <p>para entender la mente humana, </p> <p>la inteligencia </p> <p>es un mausoleo donde anidan </p> <p>la perversin y la iniquidad</p> <p>El que sufre, aplaude el sufrimiento.</p> <p>El que llora, re sus lgrimas.</p> <p>El herido, exalta la guerra.</p> <p>El hambriento, adora el hambre.</p> <p>El oprimido, ensalza al tirano.</p> <p>Amigo, la mano que vota,</p> <p>es conducida por los amos</p> <p>al altar del absurdo.</p> <p>Sptima semana</p> <p>Lunes 26</p> <p>Un manotazo de turbadores vacos </p> <p>me ronda. </p> <p>La inseguridad</p> <p>excava nidos entre los dedos. </p> <p>La confusin con voz silenciosa</p> <p>duerme conmigo </p> <p>en la cama de las turbulencias.</p> <p>Martes 27</p> <p>He conseguido reunir los arreos </p> <p>para engalanar </p> <p>al potrillo consejero.</p> <p>El que guardo en el jardn </p> <p>de maanas posibles. </p> <p>Al trote y vestido</p> <p>con historias de llegada,</p> <p>le robo con silencios</p> <p>filigranas para atrapar atardeceres.</p> <p>Mircoles 28</p> <p>La noche camina por el templo </p> <p>donde pernocta la inquietud. </p> <p>De los rincones de la angustia</p> <p>arranqu a manotazos unas telaraas </p> <p>que no conocan mi nombre,</p> <p>pens, qu triste debi quedar la araa.</p> <p>Me han arrancado de un manotazo </p> <p>la noche que no encuentro? </p> <p>Habr sido la araa?</p> <p>Jueves 29</p> <p>Que estarn haciendo las races </p> <p>paseando por debajo de la tapia,</p> <p>no sabrn de muros,</p> <p>no sentirn su peso?</p> <p>Yo s que las races </p> <p>no saben que son rbol.</p> <p>Mis mundos </p> <p>tienen razones de adentro </p> <p>que afuera no se entienden,</p> <p>Como el rbol, no saben</p> <p>que son extremos </p> <p>de la misma cosa.</p> <p>Viernes 30</p> <p>La pasin se levant temprano;</p> <p>con timidez hizo un guio.</p> <p>Las manos de hielo y fuego</p> <p>levantaron el vuelo </p> <p>por los prados de mi amada.</p> <p>Los lmites son transparentes,</p> <p>los colores indeterminados,</p> <p>la pasin aturde.</p> <p>En los jardines colgantes </p> <p>tom la leche.</p> <p>Del ocano;</p> <p>ahogarme hasta el xtasis.</p> <p>Que agua te hizo viento </p> <p>para volver a ser agua en la cascada.</p> <p>Al anochecer.</p> <p>Por qu te miro? </p> <p>Por qu me llamas?</p> <p>He tomado el remo </p> <p>sentado en un saliente de piel roja.</p> <p>Remo y remo hacia la orilla. </p> <p>Qu har esta noche</p> <p>Si el rbol no es un rbo?</p> <p>Si el sueo no es un sueo?</p> <p>Sbado 31</p> <p>Todo est en silencio.</p> <p>Domingo 1 de junio</p> <p>Se comprime el pecho</p> <p>abrazado por la fiebre.</p> <p>El fuego </p> <p>ha roto los lmites</p> <p>y abrasa el aliento</p> <p>La oscuridad </p> <p>se hace calle,</p> <p>sin horizontes. </p> <p>Por qu los pinos del patio</p> <p>lloran con lgrimas</p> <p>sin agua en el alma?</p> <p>Octava semana</p> <p>Lunes 2</p> <p>Paseo, solopor el museo de los temblores,extraos alfabetos</p> <p>en sus muros.</p> <p>Msicas olvidadas</p> <p>se retuercen </p> <p>en el caos. </p> <p>Paso</p> <p>con los zapatos del revs</p> <p>para abrir sendas.</p> <p>A estas alturas del tratamiento la confusin y la debilidad son extremas. La fatiga me impide la ms mnima actividad. Mi cuerpo rechaza los alimentos y siento como a mi alrededor todo parece desvanecerse en una niebla angustiosa. </p> <p>He intentado </p> <p>recuperar la mirada </p> <p>de esquivar distancias. </p> <p>Al medioda he apostado </p> <p>una parte de los recuerdos.</p> <p>No as</p> <p>he podido engaar</p> <p>al seor de las inquietudes.</p> <p>Martes 3</p> <p>Tengo doli...</p>

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