Causa y naturaleza de la clarividencia somnambúlico explicación del fenómeno de la lucidez allan kar

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    26-Jul-2016

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CAUSA Y NATURALEZA DE LA CLARIVIDENCIA SOMNAMBLICO EXPLICACIN DEL FENMENO

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  • CAUSA Y NATURALEZA DE LA CLARIVIDENCIA

    SOMNAMBLICO EXPLICACIN DEL

    FENMENO DE LA LUCIDEZ

    Allan Kardec

    Libro: Obras Pstumas

    Siendo las percepciones que tienen lugar en estado somnamblico

    de otra naturaleza que las del estado de vigilia, no pueden ser

    transmitidas por los mismos rganos. Es constante que en tal

    estado, la visin no se detecta por los ojos, que por otra parte y

    generalmente estn cerrados, y que hasta pueden ponerse al

    abrigo de los rayos luminosos, de modo que se aleje toda sospecha.

    La visin a distancia y a travs de los cuerpos opacos excluye

    adems el uso posible de los rganos ordinarios de la visin.

    Preciso es, necesariamente, admitir en el estado de sonambulismo

    el desarrollo de un nuevo sentido, origen de las facultades y

    percepciones nuevas que nos son desconocidas, y de las que slo por

    analoga y raciocinio podemos darnos cuenta. Como se concibe,

    nada hay de imposible en esto; pero, dnde reside ese sentido? He

    aqu lo que no es fcil determinar con exactitud. Ni siquiera los

    mismos sonmbulos dan sobre la particular indicacin alguna

    precisa. Los hay que para ver mejor se aplican los objetos al

    epigastrio, otros los llevan a la frente, otros al occipucio. Parece,

    pues, que ese sentido no est circunscrito a un lugar determinado,

  • y, sin embargo, es cierto que su mayor actividad reside en los

    centros nerviosos. Lo positivo es que el sonmbulo ve. Por dnde y

    cmo? Ni l mismo puede decirlo.

    Observemos, empero, que, en estado somnamblico, los fenmenos

    de la visin y las sensaciones que la acompaan son esencialmente

    diferentes de los que tienen lugar en estado ordinario, y as no nos

    serviremos de la palabra ver, ms que por comparacin y a falta de

    un trmino, que, para designar una cosa desconocida, no poseemos.

    Un pueblo de ciegos de nacimiento no tendra palabra para

    expresar la idea de la luz, y referira las sensaciones que hace

    experimentar a alguna de las que comprende, por estar sometido a

    ellas.

    Se procuraba explicar a un ciego la impresin viva y brillante de la

    luz sobre los ojos, a lo que contest: Ya comprendo; viene a ser

    como el sonido de la trompeta. Otro, algo ms prosaico sin duda, a

    quien quera darse a comprender la emisin de los rayos en haces o

    conos luminosos, respondi: jAh!... como .un piln de azcar.

    Respecto de la lucidez somnamblico, nosotros estamos en las

    mismas condiciones; somos verdaderos ciegos, y, como stos por lo

    que a la luz toca, comparamos aquella a lo que tiene ms analoga

    con nuestra facultad visual; pero, si queremos establecer una

    analoga absoluta entre las dos facultades, y Juzgar la una por la

    otra, nos engaamos necesariamente como los dos ciegos que

    acabamos de citar. Y este es el error de casi todos los que, segn

    dicen, procuran convencerse por medio de experimentos: quieren

    someter la clarividencia somnamblico a las mismas pruebas que

    la vista ordinaria, sin pensar en que no hay ms relacin entre ellas

    que el nombre que les damos; y como no siempre responden los

    resultados a sus esperanzas, encuentran que es ms sencillo la

    negacin.

    Si procedemos por analoga, fuerza nos es decir que, el fluido

    magntico, diseminado en toda la naturaleza y cuyos principales

    focos parece ser los cuerpos animados, es el vehculo de la

    clarividencia somnamblico, como el fluido luminoso es el vehculo

    de las imgenes percibidas por nuestra facultad visual. Y del mismo

    modo que el fluido luminoso hace transparentes los cuerpos que

    libremente traviesa, penetrando el fluido magntico todos los

  • cuerpos sin excepcin, no los hay opacos para los sonmbulos. Tal

    es la explicacin ms sencilla y material de la lucidez, considerada

    desde nuestro punto de vista. La creemos exacta, porque el fluido

    magntico desempea incontestablemente un papel importante en

    ese fenmeno; pero no basta a explicar todos los hechos.

    Otro hay que los comprende todos, ms para cuya inteligencia son

    indispensables algunas explicaciones preliminares. En la visin a

    distancia, el sonmbulo no distingue un objeto lejano como

    podramos hacerlo nosotros valindonos de un anteojo. No es el

    objeto el que se acerca a l por medio de una ilusin ptica; L ES

    QUIN SE ACERCA AL OBJETO. Lo ve como si precisamente estuviese

    a su lado; se ve como l mismo en el lugar que observa; en una

    palabra, se transporta all.

    En semejante momento, su cuerpo parece anonadado, su palabra

    es ms dbil, el sonido de la voz tiene algo de extrao; parece que se

    apaga en l la vida animal; la vida espiritual est por completo en

    el lugar a donde la transporta el pensamiento; solo la materia se

    encuentra en el mismo sitio. Hay, pues, una porcin de nuestro ser

    que se separa de nuestro cuerpo para transportarse

    instantneamente a travs del espacio, conducida por el

    pensamiento y la voluntad. Esta porcin es inmaterial

    evidentemente, pues de no ser as, producira algunos de los efectos

    de la materia, y esta parte de nosotros mismos es lo que llamamos

    alma. S, es el alma la que da al sonmbulo las facultades

    maravillosas de que goza; el alma que, en determinadas

    circunstancias se manifiesta aislndose en parte y

    momentneamente de su envoltura corporal.

    Para cualquiera que haya observado atentamente los fenmenos

    del sonambulismo en toda su pureza, la existencia del alma es un

    contrasentido demostrado hasta la evidencia. As, pues, puede

    decirse con cierta razn, que el magnetismo y el materialismo son

    incompatibles. Si hay algunos magnetizadores que parecen

    separarse de esta regla, y que profesan las doctrinas materialistas,

    es porque sin duda no han hecho ms que un muy superficial

    estudio de los fenmenos fsicos del magnetismo, y porque no han

    buscado seriamente la solucin del problema de la visin a

    distancia. Como quiera que sea, nunca hemos visto un solo

    sonmbulo que no estuviese penetrado de un profundo sentimiento

  • religioso, cualesquiera que pudiesen ser sus opiniones en estado de

    vigilia.

    Volvamos a la teora de la lucidez. Siendo el alma el principio de las

    facultades del sonmbulo, en ella reside por fuerza la clarividencia,

    y no en tal o cual parte circunscrita de nuestro cuerpo. He aqu

    porque el sonmbulo no puede designar el rgano de su facultad,

    como designara el ojo para la visin exterior; ve por toda su alma,

    pues la clarividencia es uno de los atributos de todas las partes del

    alma, como la luz es uno de los atributos de todas las partes del

    fsforo.

    En donde quiera que puede penetrar el alma, existe clarividencia;

    de aqu la lucidez de los sonmbulos a travs de todos los cuerpos,

    de las ms espesas envolturas y a todas las distancias.

    Una objecin se presenta naturalmente a este sistema, y debemos

    apresurarnos a contestar a ella. Si las facultades somnamblico

    son las mismas del alma separadas de la materia, por qu no son

    constantes? Por qu ciertas personas son ms lcidas que otras?

    Por qu en un mismo sujeto es variable la lucidez? Concbase la

    imperfeccin fsica de un rgano, pero no la del alma. El alma est

    unida al cuerpo por lazos misteriosos que no nos haba sido dado

    conocer antes que el Espiritismo nos hubiese demostrado la

    existencia y funciones del periespiritu. Habiendo sido tratada

    especialmente esta cuestin en la Revista y obras fundamentales de

    la doctrina, no nos detendremos mucho en ella, limitndonos a

    decir que por nuestros rganos materiales se manifiesta el alma a

    lo exterior. En nuestro estado normal, estas manifestaciones estn

    naturalmente subordinadas a la imperfeccin del instrumento, del

    mismo modo que el mejor obrero no puede hacer una obra perfecta

    con malos utensilios. Por admirable que sea la estructura de

    nuestro cuerpo, cualquiera que haya sido la previsin de la

    naturaleza respecto de nuestro organismo para el desempeo de

    las funciones vitales, hay mucha diferencia entre esos rganos

    sometidos a todas las perturbaciones de la materia, y la sutileza de

    nuestra alma.

    Por todo el tiempo que el alma est unida al cuerpo, sufre las

    trabas y vicisitudes de ste. El fluido magntico no es el alma; es un

    lazo, un intermediario entre el alma y el cuerpo, y por su mayor o

  • menor accin sobre la materia hace al alma ms o menos libre. De

    aqu la diversidad de facultades somnamblico. El sonmbulo es el

    hombre que no est despojado ms que de una parte de sus

    vestidos, y cuyos movimientos estn entorpecidos an por los que le

    quedan.

    El alma no tendr su plenitud y la entera libertad de sus facultades

    hasta que haya sacudido las ltimas envolturas terrestres, como la

    mariposa salida de su crislida. Si hubiese un magnetizador

    bastante poderoso para dar al alma una libertad absoluta, se

    rompera el lazo terrestre y su consecuencia inmediata sera la

    muerte. El sonambulismo nos hace poner, pues, un pie en la vida

    futura; levanta una punta del velo bajo el que se ocultan las

    verdades que hoy nos hace entrever el Espiritismo; pero no la

    conoceremos en su esencia hasta que no estemos completamente

    libres del velo material que en la tierra la obscurece.