Asociacionismo, ciudadanía y bienestar social

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  • Papers 74, 2004 85-110Resumen

    Durante las dos ltimas dcadas del siglo XX, se ha producido un giro histrico en el aso-ciacionismo espaol, que se plasma tanto en la creacin de asociaciones y en la participa-cin asociativa, como en la institucionalizacin (leyes del voluntariado, de asociaciones,etc.) y en el inters acadmico que suscita el fenmeno. Tres interpretaciones se han dadodel mismo: una utpica, que lo considera como expresin de una radicalizacin partici-pativa; otra crtica, que ve en el mismo un subterfugio para diluir la privatizacin del Estadode bienestar, y una integrada, que habla en trminos de la aparicin de un tercer sectorjunto al mercado y el Estado. Cada una de ellas es sugerente, pero insuficiente. Tienen unavalidez parcial. Aqu se efecta una revisin de las mismas, mediante una propuesta deestudio del fenmeno asociativo desde una perspectiva omniabarcante, mediante un an-lisis de su heterogeneidad interna y mediante la indagacin cualitativa sobre la existencia ono de proyecto y significado poltico en el seno de las asociaciones.

    Palabras clave: asociacionismo, ciudadana, tercer sector, bienestar.

    Abstract. Associationism, citizenship and social welfare

    The last two decades of the XX century have produced a historical change in what con-cerns Spanish associationism, which not only takes place in the creation of associationsand in associative participation but also in the institutionalization (volunteering and asso-ciation laws, etc.) and academic interest which the phenomenon provokes. This changehas been interpreted in three different ways: a utopian one which considers it as an expres-sion of participatory radicalization; a critical one which believes that the change is a sub-terfuge to dilute the privatization of the Welfare State, and an integrated one which speaksin terms of the appearance of a third sector together with the market and the State. Eachof them is evocative but clearly insufficient. They all have partial validity. We here revise theseinterpretations, by means of a study proposal of the associative phenomenon from anomniencompassing perspective, by means of an analysis of its internal heterogeneity and bymeans of the qualitative inquiry on the existence or the non-existence of the project and poli-tical meaning within associations.

    Key words: associationism, citizenship, third sector, welfare.

    1. Una primera versin de este texto fue presentada a debate en las Jornadas de SociologaPoltica, organizadas por el Comit de Investigacin Social Poltica de la Federacin Espaolade Sociologa, en Madrid, durante los das 26 y 27 de septiembre de 2002. Agradezco todoslos comentarios y sugerencias recibidas.

    Asociacionismo, ciudadana y bienestar social1

    Antonio Ario VillarroyaUniversitat de Valncia

  • 86 Papers 74, 2004 Antonio Ario1. Un giro histrico en el asociacionismo

    El mundo moderno tiene un cimiento asociativo y, a su vez, las estructuraspolticas y sociales de la modernidad propician el desarrollo de una pluralidadde asociaciones. La cooperacin voluntaria entre personas que se organizanformalmente para lograr determinados intereses comunes constituye, a untiempo, un espacio privilegiado para ensayar formas modernas de sociedad yun resultado de los procesos que operan en stas.

    En el siglo XVIII y principios del XIX, tanto en Europa como en Amrica, taly como mostr en su da Alexis de Tocqueville y ms tarde Maurice Agulhon,hubo una proliferacin de formas de agrupacin (sociedades de amigos del pas,salones, crculos, academias, cafs, sociedades literarias, logias de francmaso-nes) que, consideradas en conjunto, desde la perspectiva de los largos procesos,conformaron un movimiento sociocultural en el que se alumbraban nuevosvalores, se experimentaban espacios y formas nuevas de producir sociedad, sobrela base de la pertenencia voluntaria (Im Hof, 1995). Este movimiento, que se pro-long despus y se ramific mediante los partidos polticos, los sindicatos y unaprolfica heterogeneidad de tipos asociativos, tambin efectu una contribu-cin sustantiva a la transicin desde las estructuras feudales regidas por rangosy estatus, a la sociedad burguesa, liberal y democrtica.

    Dos siglos ms tarde, en las ltimas dcadas del siglo XX, hemos asistidode nuevo a una explosin asociativa. El acontecimiento ha quedado registradoen informes elaborados en distintos pases. En el plano internacional, mere-cen destacarse los programas de investigacin de la Johns Hopkins University(Civil Global Society, 2000) o los datos de la Encuesta Mundial de Valores;tambin en la Unin Europea se han llevado a cabo proyectos comparativosdistinguiendo entre la Europa del norte y la Europa del sur (proyecto Volmed);por su parte, en Francia, para conmemorar el centenario de la ley de asocia-ciones de 1901, han visto la luz diversas publicaciones especializadas, as comoanlisis rigurosos de la evolucin del mundo asociativo (Barthlemy, 2000);en Italia, destacan las investigaciones del IREF (2000) o de la Fundacin Italianadel Voluntariado; finalmente, en Espaa, en los ltimos cinco aos, han apa-recido diversos estudios e informes, entre los que cabe citar los coordinadospor Ruiz de Olabunaga (2000), Joan Subirats (Subirats, 1999; Informe Cecs,1999), la Fundacin Tomillo (2000), Rodrguez Cabrero (2003), Prez Dazy Prez Novo (2003) y Garca Delgado (2004).

    Sumario

    1. Un giro histrico en el asociacionismo

    2. Multiplicidad de factores generadores de asociatividad y predominio

    de la sociabilidad

    3. La heterogeneidad en el seno del altruismo

    4. Apata poltica y participacin cvica

    5. La renovacin de lo social

    Anexo. Conglomerados finales de las ONG valencianas

    Bibliografa

  • Asociacionismo, ciudadana y bienestar social Papers 74, 2004 87Este fenmeno (proliferacin de asociaciones) y los cambios asociados quehan experimentado las modalidades de intervencin y de afiliacin, las rela-ciones de las entidades con el Estado y con la sociedad, permiten avanzar lahiptesis de que se ha producido un verdadero giro histrico2. Sin embargo,sobre el mismo inciden distintas interpretaciones o discursos.

    Unas de ellas, desde un horizonte utpico, hablan de una nueva era de la par-ticipacin y profundizacin de la democracia. Sostienen que, en un contextode crisis de la participacin poltica (desafeccin y cada de la afiliacin a par-tidos, sindicatos y asociaciones vecinales, volatilidad del voto y vaivenes elec-torales, crtica de la burocracia y de las grandes organizaciones, etc., hechosque se interpretan como una crisis del sistema de representacin partitocrti-ca), este auge asociativo expresara una bsqueda de alternativas al desencan-to y a la apata polticas, mediante frmulas de participacin no convencio-nal. La democracia participativa reemplazara o, por lo menos, complementarao profundizara la democracia representativa; en el voluntariado podra detec-tarse una esperanza de sustitucin de la militancia poltica clsica. En los movi-mientos y asociaciones, renacera una ciudadana poltica activa3.

    Otras interpretaciones, desde una perspectiva crtica que se asienta en unadefensa de la produccin pblica del bienestar y de la garanta de la universa-lidad de los derechos, consideran que existe una relacin sospechosa entre elascenso del asociacionismo y la crisis del Estado de bienestar. En el denomi-nado retorno de la sociedad civil o la defensa de la construccin de la socie-dad del bienestar frente al Estado, no se expresa solamente, ni siquiera de formapreponderante, un reconocimiento de la necesidad de constituir una ciuda-dana madura, participativa y deliberativa que contribuya, mediante el ejerci-cio de la libertad de asociacin, a la institucionalizacin de derechos y a la uni-versalizacin del bienestar, sino un endose hacia la comunidad de las medidaspara paliar los efectos perversos que resultan de la entronizacin del mercadocomo primer regulador social. El discurso voluntarista, el altruismo ingenuode algunas gentes y la ideologa neocomunitarista, serviran de coartada parael desmantelamiento del Estado de bienestar, con las consecuencias que de ellose derivan, como son la precarizacin de servicios, la generacin de economas

    2. Se discute sobre si se trata de una mera cuestin de visibilidad o de novedad histrica: Talvez lo nuevo en este fenmeno no sean tanto su realidad y su dimensin sociales, cuantosu estructuracin y su institucionalizacin formalizada. Asistimos a un fenmeno anti-guo reestructurado de forma diferente (Ruiz de Olabunaga, 2002: 268-269). Rasgos deesta reestructuracin seran: secularizacin, mutacin de la cultura moral subyacente, quepasa de la caridad y la asistencia a la solidaridad y la inclusin; individualizacin o reforza-miento de derechos individuales.

    3. Un buen resumen de estos planteamientos puede encontrarse en la obra de M. Barthlemy(2000) recientemente traducida al castellano por la Fundacin de la Solidaridad y elVoluntariado de la Comunidad Valenciana. Como afirma Bjar, la nueva filantropa sera laprueba de una participacin que renace (2001: 20). Considero al voluntariado comola expresin de una nueva virtud en la comunidad asociativa de una repblica moderna(Bjar, 2000: 215).

  • 88 Papers 74, 2004 Antonio Ariosubterrneas o la eliminacin de puestos de trabajo4. Muchas de las organiza-ciones que han surgido en los ltimos tiempos no seran ms que resultado deuna estrategia deliberada de transferencia a la sociedad civil de responsabili-dades gestionadas otrora mediante la intervencin pblica: instrumentos parala oferta de servicios a bajo coste. La vibrante retrica de la autonoma de lasociedad civil y la defensa de sta frente al Estado y sus ineficiencias no sera sinouna forma de legitimacin de dicha estrategia neoliberal.

    Una tercera perspectiva, que se podra denominar integrada, estara pre-sente en los tericos del tercer sector o del retorno de la sociedad civi