arqueologia merida

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    Boletn AntropolgicoBoletn AntropolgicoBoletn AntropolgicoBoletn AntropolgicoBoletn Antropolgico. Ao 21, N 57, Enero-Abril 2003, ISSN: 1325-2610. Universidad de Los Andes. Mrida.LinoMeneses P. y Gladys Gordones R. Nuevas investigaciones en contextos precoloniales..., pp. 21-46.

    Nuevas investigaciones en contextos precolonialesde la Cordillera Andina de Mrida:

    Arqueologa en la Cuenca del Ro Nuestra Seora1

    Lino Meneses P.2

    Gladys Gordones R.3

    AbstractThis investigation took place at the basin of the Nuestra Seora river also calledRio Negro, one of the most important hydrographic areas of the northern part of theCordillera of Merida. The prospection permitted the location of four large contextswhere habitational and agriculture terraces were found together with strone coveredacequias, rockcaves with archaeologic evidences, petroglyphs and, on the surface,ceramic and lithic rests. The excavations were made in two once-inhabited terraces andin one rockcave. The archaeological and toponimic analysis permitted to stablish cleardifferences between the ethnic groups which inhabited the basins of Chama, Motatanand Nuestra Seora rivers on one side, and on the other, the ethnic group whichinhabited the lower basin of the Chama and Mocoties rivers. The authors came to theconclusion that the Cordillera of Merida received migration waves coming chiefly fromthe south of the Maracaibo Lake and the north central region of Venezuela.Key Words : Archaeology, Cordillera of Merida, Nuestra Seora Basin, migration waves.

    ResumenEsta investigacin se realiz en la Cuenca del ro Nuestra Seora o Ro Negro, una delas ms importantes hoyas hidrogrficas en el ramal septentrional de la Cordillera deMrida. La prospeccin permiti ubicar cuatro grandes contextos en los cuales seconsiguieron terrazas habitacionales y agrcolas, asociadas con acequias cubiertas delajas, abrigos rocosos con evidencias arqueolgicas, petroglifos y, a nivel superficial,restos cermicos y lticos. Las excavaciones se hicieron en dos de las terrazas habitacionalesy en un abrigo rocoso. El anlisis arqueolgico y toponmico permiti establecer clarasdiferencias entre el grupo tnico que ocup las cuencas del Chama, del ro Motatn ydel ro Nuestra Seora, por un lado, y por el otro, el que ocup la parte baja del Chamy del ro Mocotes, llegando los autores a la conclusin que la Cordillera de Mrida fueescenario de distintas oleadas poblacionales provenientes principalmente de la cuencasur del Lago de Maracaibo y de la regin nor-central de Venezuela.Palabras clave: Arqueologa, Cordillera de Mrida, Cuenca de Nuestra Seora, olaspoblacionales.

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    Boletn AntropolgicoBoletn AntropolgicoBoletn AntropolgicoBoletn AntropolgicoBoletn Antropolgico. Ao 21, N 57, Enero-Abril 2003, ISSN: 1325-2610. Universidad de Los Andes. Mrida.LinoMeneses P. y Gladys Gordones R. Nuevas investigaciones en contextos precoloniales..., pp. 21-46.

    Introduccin

    A pesar que el inters por conocer la historia antigua de laCordillera andina de Mrida se remonta a fines del siglo XIX ycomienzos del siglo XX con los trabajos de Adolfo Ernst (1913), IgnacioLares (1950), Julio Csar Salas (1971), Alfredo Jahn (1971), y GasparMacano (1971), hasta la fecha los trabajos arqueolgicos sistemticosen la Cordillera Andina de Mrida se haban centradofundamentalmente en la cuenca del ro Chama, el principal eje fluvialde los andes merideos (Meneses, 1997). Desde el punto de vistaarqueolgico la cuenca del ro Nuestra Seora no haba sido trabajadade manera sistemtica, solamente se haba realizado un trabajo puntualen un mintoy (cmara funeraria) por parte del arquelogo AntonioNio a mediado de los aos 80 del siglo pasado en la aldea deMotocuar (Nio, comunicacin personal).

    El inters por conocer los contextos arqueolgicos precolonialesde la cuenca del ro Nuestra Seora devino de las investigacionesarqueolgicas que realizamos en las ruinas de San Antonio de Mucu4

    en el marco del Proyecto Pluridisciplinario San Antonio de Mucu5

    que estuvo orientado a conocer los procesos cotidianos del antiguopueblo de doctrina mandado a fundar a comienzos del siglo XVII porel visitador espaol Alonso Vsquez de Cisneros. A este pueblo dedoctrina fueron trasladadas diversas aldeas aborgenes del llamadotambin, por parte de los conquistadores europeos, Valle de lasAcequias (Aguado, 1987).

    A partir de la ejecucin de este proyecto nos preguntamos cmovivan los aborgenes que habitaban la cuenca del Nuestra Seora antesde la llegada del espaol? Desde el punto de vista tnico eran los mismosque habitaban la cuenca baja del ro Chama o eran los que habitaban lacuenca alta de dicho ro? Estas eran algunas de las preguntas que nosplantebamos para iniciar las investigaciones arqueolgicas en contextosprecoloniales de la cuenca del ro Nuestra Seora.

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    Boletn AntropolgicoBoletn AntropolgicoBoletn AntropolgicoBoletn AntropolgicoBoletn Antropolgico. Ao 21, N 57, Enero-Abril 2003, ISSN: 1325-2610. Universidad de Los Andes. Mrida.LinoMeneses P. y Gladys Gordones R. Nuevas investigaciones en contextos precoloniales..., pp. 21-46.

    A continuacin presentamos los resultados de las investigacionesarqueolgicas que realizamos en contextos precoloniales ubicados en lacuenca del Ro Nuestra Seora.

    La Cuenca del ro Nuestra Seora

    La Cuenca del ro Nuestra Seora o del Ro Negro como tambinse le llama en la actualidad es una de las ms importantes hoyashidrogrficas que vierten sus aguas al ro Chama. El Nuestra Seora,como lo llamaron los espaoles a mediados del siglo XVI, se encuentraubicado geogrficamente en un ramal septentrional de la CordilleraAndina de Mrida. Esta ltima est compuesta por la Sierra del Norteo La Culata y por la Sierra Nevada de Mrida. Ambas sierras poseenun relieve montaoso escarpado en las zonas ms altas y con escasasreas planas, situacin que genera distintos tipos de geoformas. (Claracet al, 2000)

    Esta cuenca se caracteriza por tener valles profundos y fuertespendientes. En su parte ms alta se encuentran ubicados los picos Bolvar,el Toro y el Len que representan la mayor altura geogrfica de toda lacordillera andina de Mrida. Desde el punto de vista morfolgico, lacuenca media y baja del ro, que es la que nos interesa para los fines deeste estudio, est fuertemente influenciada por la litologa (formacionesgeolgicas Sierra Nevada, Mucuchach y Tosts) y por la accin climtica,las cuales traen como consecuencia la formacin de valles profundos yescarpados con pequeos cambios de pendiente y superficies erosionadasformadoras de grandes crcavas o volcanes como lo llaman los lugareos(Clarac et al, 2000).

    Los vientos provenientes del can del ro Chama ayudan a quelas temperaturas nocturnas y diurnas presenten marcadas oscilaciones,trayendo como consecuencia paisajstica una vegetacin baja y laderassecas erosionadas que se observan a lo largo de toda la cuenca a excepcinde su cabecera.

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    Boletn AntropolgicoBoletn AntropolgicoBoletn AntropolgicoBoletn AntropolgicoBoletn Antropolgico. Ao 21, N 57, Enero-Abril 2003, ISSN: 1325-2610. Universidad de Los Andes. Mrida.LinoMeneses P. y Gladys Gordones R. Nuevas investigaciones en contextos precoloniales..., pp. 21-46.

    Fotografa N 1 y 2. Vista general de la cuenca del Ro Nuestra Seora,Edo. Mrida. Tomadas por los autores

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    Boletn AntropolgicoBoletn AntropolgicoBoletn AntropolgicoBoletn AntropolgicoBoletn Antropolgico. Ao 21, N 57, Enero-Abril 2003, ISSN: 1325-2610. Universidad de Los Andes. Mrida.LinoMeneses P. y Gladys Gordones R. Nuevas investigaciones en contextos precoloniales..., pp. 21-46.

    Las referencias histricas suministradas por Aguado en elsiglo XVII nos indican que el paisaje del rea de estudioprct icamente se ha mantenido invariable desde t iemposprecoloniales.

    Los antiguos habitantes del Valle de Nuestra Seora, segn FrayPedro de Aguado:

    ...por causa de ser su tierra seca de pluvias y no tener a sustiempos la abundancia de aguas que para sus labores han demenester, enseados de sabia naturaleza y de su propia necesidad,se dieron desde tiempo de sus mayores a abrir la tierra y hacer porella muy largas vas y acequias, por donde el agua que muchosarroyos avarientemente llevan, se despenda y reparta entre toda latierra que ellos cultivan y labran; y en estos han sido tan curiososque por parte bien speras y dificultosas y por peas duras abrany hacan estos caminos y acequias, de suerte que pone admiracinel mirar y considerar que gente tan brbara y que carecen deherramientas y otros ingenios que para semejantes edificios sonnecesarios tuviesen hechas tantas y tan buenas acequias comotienen,... (Aguado,1987: 406).

    La prospeccin Arqueolgica

    Debido a la amplia informacin suministrada por los habitantesde Acequias sobre la presencia de contextos arqueolgicos en la cuencamedia y baja del ro Nuestra Seora, la prospeccin arqueolgica lacentramos fundamentalmente en dicha cuenca. Para los efectos de lainvestigacin, consideramos como la cuenca media y baja a toda la zonaque va desde la desembocadura de la quebrada de la Mucuss a dichoro hasta la confluencia del ro Nuestra Seora con el ro Chama.

    La prospeccin arqueolgica nos permiti ubicar cuatro grandescontextos arqueolgicos: Los Antiguos (MR200), Los Cardones (MR201),Santa Juana (MR202) y Las Cruces (MR203)

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    Fotografa N 4. Terraza del sitio Los Antiguos (MR200).Tomada por lo autores.

    Fotografa N 3. Vista general de la terrazas de Las Cruces (MR203).Tomada por los autores.

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