Abril sin censura. german sanchez otero. cubano

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    03-Jun-2015

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  • 1. ABRIL SIN CENSURA

2. Descargue nuestras publicacionesen: www.minci.gob.veAbril sin censuraGolpe de estado en VenezuelaMemoriasGermn Snchez OteroPrlogo de Jos Vicente RangelEditorial Correo del OrinocoAlcabala a Urapal, edificio Dimase, La Candelaria,Caracas- Venezuela.www.correodelorinoco.gob.ve Directorio Al Bravo Pueblo civil y uniformado, que grit:Hugo Chvez Fras Presidente de la Repblica Bolivarianade VenezuelaViva Chvez, no joda!. Y venci.Andrs Izarra Ministro del Poder Popularpara la Comunicacin y la Informacin Ldice Altuve Viceministra de gestin Comunicacional Alejandro Boscn Viceministro de Estrategia Comunicacional Edicin Rosa Alfonso Mestre, Annalien Ruiz Rey, Yudalmis Surez Alberdi, Zunilda Gonzlez Valds y Adriana Daniel Aneiros Correcin Carlos Caldern Lazaga y Maykel Reyes Leyva Composicin Cecilia Ponce Menndez Germn Snchez Otero, 2012 Sobre la presente edicin:Ediciones Correo del Orinoco (Venezuela)y Editora Poltica (Cuba), 2012Todos los derechos reservados. Se prohbela reproduccin de esta obra sin la autorizacinde la Editora.Depsito legal lf26920123201268ISBN 978-980-7426-45-9RIF G-20009059-6Impreso en la Repblica Bolivarianade Venezuela en los talleres de la ImprentaNacional y Gaceta Oficial.Abril, 2012 3. Ge rmn Snc he z O t e ro PRLOGOTestigo de excepcin -I-Germn Snchez Otero, exembajador de Cuba en Venezuela de grato re-cuerdo y larga permanencia en el pas, define el propsito testimonial deeste libro al titularlo Abril sin censura. Golpe de Estado en Venezuela.Mi amigo me envi el texto con el pedimento de que le hiciera el prlogo, ytan honrosa distincin aviv el recuerdo de los incontables episodios a losque se enfrent el pueblo venezolano durante el proceso subversivo en-marcado en el odio y el revanchismo que atiz el gobierno norteamericanoy desencadenaron polticos, empresarios, la jerarqua de la Iglesia y mediosde comunicacin desplazados del poder por la Revolucin Bolivariana.He revisado papeles y refrescado momentos inolvidables que compart conquienes estuvieron en posiciones clave en ese entonces, y la verdad es que re-sulta imposible deshacerse del cmulo de vivencias que nos toc vivir. -II-El relato de Snchez Otero es apasionante. Est expuesto con un estilotransparente, que combina la ancdota con la reflexin profunda acer-ca de lo que sucedi en Venezuela. Adems, l tiene la autoridad que leconfiere el protagonismo que asumi durante los acontecimientos, por loque estoy convencido de que se convertir en un xito editorial dadas lasrevelaciones que contiene y la capacidad narrativa del autor.Me interesa destacar que el libro aparece durante la conmemoracinde un nuevo aniversario de aquella felona, en la que Venezuela corri elinmenso riesgo de un bao de sangre por culpa de gente irresponsable sin-XI- XI 4. A bri l s i n c e n s u r aGe rmn Snc he z O t e rosentido de patria. La trama urdida tanto por la derecha del pas como por -IV-el imperio norteamericano tuvo la siguiente particularidad: la conjuraoper en dos planos. Uno, el visible, mediante la estimulacin de la ca-Por cierto, Snchez Otero cita en el libro una frase de Jos Mart quelle con acciones de agitacin y de terrorismo meditico, combinadas con no tiene desperdicio, la cual recoge en cierta forma lo que sucedi: Enreiteradas invocaciones de la paz y contra la violencia; otro, aquel dondela poltica lo real es lo que no se ve. Esa lcida observacin del Apstolse hizo el trabajo para enganchar a los mandos militares, prelados de lacubano resume una enseanza y se convierte en alerta permanente. EnIglesia y gente pesada del mundo empresarial. Este diseo subversivo lo los tiempos de tormenta durante los cuales se ha desenvuelto el procesoregistra con claridad el libro de Snchez Otero. Porque su autor lo vivi.bolivariano, tanto en los aos 2002 y 2003 como en los actuales, hay quePorque lo capt sobre la base del conocimiento que tena del pas y las tener los ojos bien abiertos: no solo para ver la superficie, lo que aflora enrelaciones que consolid durante su exitosa gestin al frente de la emba- determinados momentos, sino lo que subyace, lo que se mueve ms aba-jada de Cuba en Caracas.jo. En algo tan complejo adems de artero como la poltica, muchasveces lo real es lo que no se ve. Pero precisamente es ah donde est el-III- engao. Esta precisin de carcter autocrtico tiene un efecto retroactivorespecto al 11-A y tambin, por lgica elemental, a la actualidad. Viene aEse accionar logr su objetivo el 11 de abril de 2002 y lo capta con absoluto ser consecuencia directa de la conjuncin de mltiples factores, los que serigor Snchez Otero. La lectura de la obra pone en evidencia que la planifi-perciben a simple vista y los que funcionan en la penumbra.cacin del proceso desestabilizador logr, por una parte, distraer la aten-cin de los organismos de seguridad e inteligencia del gobierno; y por otra, -V-la realizacin de un trabajo conspirativo que prcticamente pas inad-vertido, determinante en el momento en que se decidi el golpe. La combi- En el libro destacan el herosmo y las convicciones democrticas y revolu-nacin de las acciones de calle y el papel de los medios el 11 de abril, con el cionarias del pueblo venezolano. Destaca la dignidad de la oficialidadpronunciamiento de los mandos militares en Fuerte Tiuna y el caos en losleal a la Constitucin Bolivariana y a su Comandante en Jefe. Destaca elservicios de inteligencia, logr el objetivo de derrocar ese da el gobiernocoraje de una direccin poltica que no se dej amilanar por los golpistasconstitucional de Hugo Chvez. A lo largo del libro se accede a los aspec-y dio la cara. Y destacan el valor personal y la capacidad para la inter-tos fundamentales de la estrategia que utilizaron los conjurados, sin dudalocucin, para moverse en el terreno poltico, en medio de una crisis, delconcebida por expertos norteamericanos en desestabilizacin y ejecucin autor del libro y embajador de Cuba en Venezuela para esos momentos.de golpes de Estado. El protagonismo de la Misin Militar de EE.UU., queSnchez Otero no fue un embajador ms, de esos que convierten la misinoperaba dentro de las instalaciones de Fuerte Tiuna, y el papel que jugaron en mero protocolo. Entendi, porque es un estudioso, lo que pasaba en eloficiales venezolanos vinculados al Pentgono, entre los que figura un agre-pas y cul era su papel.gado militar en Washington, explica muchos desarrollos de la conspiracinSobresale tambin en este libro la transparente relacin tan sata-que sorprendieron a la inteligencia y seguridad del gobierno nacional.nizada por la oposicin entre Cuba y Venezuela, forjada con pacien-cia, con amor de pueblos, con sentido de hermandad y mutuo respeto. -XII- -XIII- 5. A bri l s i n c e n s u r aGe rmn Snc he z O t e ro En especial exalta la figura humana de Hugo Chvez, su extraor-Agradecimientosdinaria habilidad poltica, su capacidad para sortear las celadas quele montan sus enemigos, su sentido de la oportunidad y la forma comoreacciona, en una combinacin de pragmatismo con idealismo, antecircunstancias adversas. Snchez Otero asume al personaje directa- A mi esposa e hijos. Este libro fue un compromiso y un empeomente en ciertos pasajes del libro, y en otros lo insina, lo que revela familiares, en el que participaran con su especial respaldo, alien-capacidad de observacin y voluntad para abordar el papel que juegato y comentarios tiles, mi esposa Amarilys Hernndez y Carlosel ser humano en momentos de crisis. Ernesto, nuestro hijo menor, ambos tambin fieles compaeros en Y por si fuera poco en el anlisis de esa etapa est el boceto que el au- aquellos memorables das de abril en Venezuela. All quedamos en-tor hace de la conjura, la manera como fue preparada, sus debilidades ylazados por siempre con el hermano pueblo bolivariano, al correrfortalezas, as como las debilidades y fortalezas del chavismo. Tambin la su misma suerte junto al resto de nuestros compatriotas de la emba-participacin de los Estados Unidos y de pases como Espaa en el golpejada y sus hijos, varios de ellos nios y adolescentes. Mi hija Anna,y la solidaridad internacional que se manifest de manera espontnea.que viviera con nosotros aos despus en Venezuela, donde que- Hay una observacin en el libro que vale la pena poner de relieve.dara embarazada de dos preciosas jimaguas o morochas, fueEs la siguiente: Lo primordial es que todos los integrantes de la oposi-una animosa colaboradora y me brind atinadas recomendaciones.cin participaron en la ejecucin del golpe, y tenan consenso respecto aA Elena Daz, Flix Lpez, Francisco Delgado y Felipe Gil, quedos objetivos centrales: anular la Constitucin Bolivariana y sacar porleyeron la primera versin y me ofrecieron sugerencias y juiciosla fuerza al presidente Chvez. Toda la oposicin estuvo comprometi-muy valiosos. Flix, adems, aport con altruismo su experienciada y toda, sin excepcin, sigui en la misma tnica despus del fracaso. editorial y de avezado periodista en Cuba y Venezuela.En lo personal me atrevo a decir que para esa oposicin an sigue sien-A Jos Vicente Rangel, por su lcido prlogo y su admirabledo ese, diez aos despus, su objetivo, lo que debe servir de advertencialealtad al ideal bolivariano.para no repetir errores, justo cuando Venezuela se apresta a una nueva Al hroe de la gesta victoriosa del 13 de abril, el entoncesprueba, probablemente decisiva. Este libro, escrito por un agudo obser-cabo de la Guardia Nacional, Juan Bautista Rodrguez, quien mevador, para el cual no escapa detalle alguno, constituye una buena car-relatara para este libro su participacin en la idea de redactar lata de navegacin en el proceloso mar de la poltica. Lo recomendable esnota donde Chvez anunciara al pueblo venezolano que no habaleerlo con detenimiento y desentraar sus cdigos. renunciado, y luego la trasladara desde Turiamo a los militares leales en Maracay.Jos Vicente RangelA Raimundo Urrechaga, que me facilitara copia de varios do- cumentales sobre el tema y de las transmisiones que hicieran las principales televisoras de Venezuela los das del 11 al 14 de abril. A ngel Prez y Jos Arias, por el estmulo de ambos. A Hctor Madruga y Jorge Ferrera, siempre solidarios. A todos los cubanosXIV -XIV-XV -XV- 6. A bri l s i n c e n s u r a Ge rmn Snc he z O t e roy venezolanos que en diferentes momentos y sitios de ambos pa- Preguntasses me alentaron a escribir estas memorias.Al compaero Rolando Alfonso Borges, que apoyara con es-mero y calidez la pronta revisin editorial del texto.A todos los compaeros de la Editora Poltica que garantiza- Y cundo fue la primera vez que el presidente Chvez te ha-ron, en tiempo rcord y con diligente quehacer colectivo, la edi-bl sobre la posibilidad de un golpe de Estado contra su gobier-cin de este libro, bajo la eficaz direccin de Santiago Drquez y no? me pregunt Yanuris durante una tertulia en su casa de laJos Duarte. playa Santa Mara, al este de La Habana, en abril de 2011, vsperasA Ernesto Niebla, que realiz el diseo y puso su corazn. del aniversario de aquel lance que culmin en la victoria popularA Andrs Izarra, por su iniciativa y apoyo para publicar sin ms formidable de la Revolucin Bolivariana, de esas que nuncademora esta obra en Venezuela. envejecen. ramos cuatro amigos que habamos realizado diferentes que- haceres en Venezuela: Alexander Palacio, un mdico general in- tegral en Barrio Adentro de apenas 36 aos, semblante laxo y pertinaz bromista, Yanuris Cruz, joven profesora en la Misin Deportiva amena conversadora, de piel morena y rostro vivaz, y Javier Lpez, asesor en las misiones educativas prximo a los cuarenta y el ms circunspecto del grupo, aunque sus pcaros ojos no se perdan un instante la esplndida sonrisa de Yanuris. El grato intercambio abarc diversos temas, casi todos sobre Venezuela, y cada quien narraba sus ancdotas de manera colo- quial y desenfadada. Cuando empezamos a hablar del golpe de Estado, observ sus caras absortas y los estimul a que formula- ran sus interrogantes y comentarios, que reflejaban un elevado compromiso con el pueblo venezolano. Cmo fue posible que el golpe se hiciera de manera tan sorpresiva?, pregunt Javier con cierto asombro. Para m no est clara la participacin de los Estados Unidos coment despus Alexander. Cmo se explica que en menos de cuarenta y ocho horas el golpe fuera derrotado y a Chvez ni lo araaran?... inquiri Yanuris, mientras sorba un poco de Tropicola helada.XVI -XVI- -1- 7. A bri l s i n c e n s u r a Ge rmn Snc he z O t e roAlexander complet la ronda: Yo lo que quiero es que me An jadeante por el inusual esfuerzo, me sent en la ribera de-cuentes de corazn, fjate bien, qu sintieron ustedes dentro de la bajo de una sombrilla playera a garabatear unas hojas, extasiadoembajada cuando estaban asediados por los fascistas y el alcalde por la misteriosa sensualidad de las gaviotas y el rtmico vaivnCapriles quiso revisar los locales?de las olas, que me llevaron suavemente a las remotas costas deBueno, paren ah: dejemos algo para otro da! exclam deVargas. Y sin secarme el agua del Caribe que compartimos, avancbuen nimo, porque me senta satisfecho de que se interesarana paso suelto hasta el puerto de La Guaira y all no pude aguantarpor conocer detalles de aquel hecho tan relevante y colmado de el deseo de serpentear el vila por el empinado camino de loslecciones. No se preocupen, tengo esas memorias bien guarda-espaoles y bajar a recorrer el valle de Caracasdas e incluso voy a develarles secretos que ya es posible y conve-niente que se conozcan los mir en rfaga y capt en sus gestosun ambiente de gozo.Abr una lata de cerveza Bucanero y ech un poco en mi vaso,para participar en un brindis que Alexander hizo en honor al pue-blo bolivariano. Al que tanto admiramos y queremos, afirm.Qu les parece si nos damos un chapuzn? dije y los tresasintieron entusiasmados. El mar es el mejor amigo de los re-cuerdos y adems es un fiel confidenteComenc a narrarles con el agua hasta la cintura, aunque de-bimos movernos una y otra vez debido a las medusas que pululanen nuestra primavera caribea. Al terminar el relato, casi una horadespus, Alexander mir a los dems, que como l tenan sus ros-tros muy atentos, y me persuadi al mejor estilo galeno antes dedar unas brazadas:Germn, tienes que escribir esas vivencias, que no son pro-piedad tuya ni de nadie y el paso del tiempo, como ocurre a losorganismos humanos, suele deteriorarlasEl siguiente da regres solo a Santa Mara. Las brisas olana recuerdos, que se multiplicaron al avistar un barco venezolanoque vena hacia La Habana, luego de bordear la isla al este deMais. Los fulgores del mar me incitaron a trotar con mis pies des-nudos sobre la clida arena y a nadar despacio hacia el veril, hastaque comenc a bucear en el azul oscuro, con ganas de tocar fondo. -2- -3- 8. PreludioA finales de mayo de 2000, durante un almuerzo privado que tuveen La Casona con el presidente Chvez, por vez primera conversa-mos sobre el tema de un eventual golpe de Estado. Dos das antesel Consejo Nacional Electoral haba anunciado la postergacin delos comic...